Tuesday, May 26, 2015

Dimiter Peshev y el rol de Bulgaria durante la Era del Tercer Reich con respecto a sus judíos


La historia de Bulgaria durante la Segunda Guerra Mundial cubre el período entre 1939 y 1945. Hasta el 1 de marzo de 1941, Bulgaria se mantuvo neutral en la guerra. En dicha fecha, se convirtió en aliada de las fuerzas del Eje hasta el 9 de septiembre de 1944, momento en que cambió de bando para integrarse en el de los Aliados hasta el final de la guerra. No obstante, hay que destacar que, a diferencia de otros países como Hungría o Rumania que fueron, al igual que la propia Bulgaria, satélites oportunistas del Tercer Reich que pretendieron obtener ganancias territoriales de una alianza con Alemania, Bulgaria mantuvo relaciones diplomáticas con la URSS en todo momento. 

Un aspecto  poco conocido de su historia  -a diferencia del danés-   es el rol  que jugó Bulgaria en la protección de sus judíos, unos 50.000, que no fueron deportados a los campos de exterminio. No corrieron la misma suerte los territorios de Macedonia y Tracia anexionados por Bulgaria, los mismos que había perdido antes en la Guerra de los Balcanes de 1912-3 (ver nota al pie)-  La protección de los judíos búlgaros, se la debemos principalmente a un hombre íntegro, decidido y capaz que con firmeza se opuso a su deportación, él se llamaba Dimiter Peshev, en  aquel momento, Vicepresidente del Parlamento y que antes había sido  Ministro de Justicia (1935-36).  

El partido de Peshev, de derecha,  que era el partido mayoritario,  había  promulgado legislación antijudía del gobierno, tales como la "Ley de 1940 para la Defensa de la Nación", que restringía la participación de los Judíos en la vida económica y social del país a los que se les  impuso un impuesto especial por ser judíos; además, recibieron la orden de llevar el distintivo de la estrella amarilla y se reclutaron hombres  para trabajos forzados. El proyecto de ley propuesto produjo reacciones mixtas: Había un cierto apoyo (Primer Ministro Bogdán Filov, etc) a las medidas anti-judías, así como protestas de organizaciones (como la Unión de Escritores de Bulgaria y la Unión Médicos). Peshev apoyó en un principio el proyecto de ley, como explicó en sus Memorias: "Yo tenía la firme convicción de que todo esto fue hecho para acercar  las políticas de Bulgaria en línea con las de Alemania", (que ya estaba muy cerca,  en la frontera Norte y que, fácilmente, podían invadirla). Nadie imaginó que las medidas serían permanentes ni que tomarían el mismo cariz  y proporciones que las que se estaban  llevando a cabo en Alemania". Frente a la complejidad de la situación política, Peshev creyó que el precio que los Judíos tenían  que pagar  estaba justificado si era para frenar a Alemania, pero no fue así, pues siguieron las demandas y cada vez fueron  más terribles, por lo que  Peshlev tomó la decisión moral y fáctica de frenar el horror.

En febrero de 1942 el gobierno búlgaro decidió deportar a 20.000 judíos de Tracia y Macedonia (según el requerimiento del Trecer Reich). Sin embargo, como la población judía de allí no llegaba a las 20.000 personas,   se  acordó compensar la diferencia con 6.000 judíos proveyéndolos de la propia Bulgaria. El primero de esos grupos de Judios búlgaros   tenía que llegar de  Kyustendil. Cuando los rumores sobre las deportaciones alcanzaron los oídos de Peshev, éste  actuó con prontitud y viajó a Kyustendil y  allí se encontró con el jefe adjunto de la policía que  le informó acerca de las redadas previstas. También recibió delegaciones de Judíos y no Judíos que  le pidieron su intervención. Peshevquien dos años antes había aceptado las medidas antijudías como un mal necesario, sintió pues, que había llegado a un punto en el que la aquiescencia ya no era una opción. En lugar de cerrar los ojos y seguir convenciéndose  de que la alianza con Alemania beneficiaba a  Bulgaria, se enfrentó con resolución y firmeza a las consecuencias de este pacto y decidió que era su responsabilidad actuar por lo que organizó una delegación parlamentaria y fue a ver a Peter Gabrovski, el Ministro del Interior.

Peshev no quedó satisfecho con la  palabra  del ministro y decidió llevar el asunto al Parlamento. El 17 de marzo  escribió una carta de protesta y  consiguió que  42 parlamentarios firmaran, de manera que nadie pudiera objetar que él estaba actuando en contra del gobierno.  Hizo caso omiso de la petición del Primer Ministro de no presentar la carta, que fue discutida  en la sesión parlamentaria  del 23 de marzo de 1943. La sesión se convirtió en un enfrentamiento entre Peshev y el Primer Ministro Filov. El PM quiso  intimidar a los firmantes de la petición pero no logró amedrentar a 30 que mantuvieron sus firmas. 

En una votación final, el partido declaró su apoyo Primer Ministro y decidió censurar a Peshev que el 30 de marzo se vio obligado a dimitir como vicepresidente del Parlamento, y su petición de que se le permitiera hablar fue rechazada. Peshev fue condenado al ostracismo político, pero su protesta fue repetida por otras voces políticas y por oficinas gubernamentales y el gobierno búlgaro tuvo que abandonar sus planes para deportar a los Judíos de Bulgaria. El mismo Rey Boris III, que era pacifista y filántropo, apoyaba a Peshlev.

En 1944, después de Bulgaria quedara bajo control soviético, Peshev fue acusado de antisemitismo y la colaboración con los alemanes y condenado a 15 años de prisión, pero fue puesto en libertad después de cumplir un año. Falleció el 20 de Febrero 1973, en enero de ese mismo año, recibió del Estado de Israel la distinción de Justo entre las Naciones.


Dimiter Peshev, abogado
(25 junio 1894 -20 febrero 1973) fue el Vicepresidente del Parlamento de Bulgaria, y el Ministro de Justicia (1935-1936), antes de la Segunda Guerra Mundial. Se rebeló contra el gabinete pro-nazi y evitó la deportación  de casi 50.000 Judíos de Bulgaria.


Monumento  en Tel-Aviv-Yaffo, Israel,  de reconocimiento a 
Dimiter Peshev (1894- 1973)  
Quien fuera el Vicepresidente de la Asamblea Nacional de Bulgaria, y el ministro de Justicia (1935-1936), antes de la Segunda Guerra Mundial. Se rebeló contra el gabinete pro-nazi y prevenir la deportación de los  casi 50.000 Judíos de Bulgaria.

Monumento del Estado de Israel en reconocimiento a Bulgaria por haber salvado sus judíos búlgaros de haber sido deportados a los campos de exterminio,
durante el régimen nazi del Tercer Reich



Sinagoga de Sofía, en estilo neo-árabe, terminada en 1909
diseñada por   Friedrich Grünanger ( 1856 – 1929), Arquitecto austrrohúngaro  que trabajó 30 años en Bulgaria,  desde que en 1879, fuera nombrado a la Dirección de Edificios Públicos, dependiente del Ministerio del Interior de Bulgaria.  Nacido en Schässburg en Austria-Hungría (hoy Sighisoara en Rumania), Grünanger Estudió en la Academia de Bellas Artes de Viena escuela de arquitectura entre 1877 y 1879. Representante de la línea historicista tardía, de estilo ecléctico, vienés neobarroco. 
En 1879, fue nombrado Director de Edificios Públicos, dependiente del Ministerio del Interior de Bulgaria. Diseñó  numerosos notables edificios públicos y residenciales, principalmente en Sofía. En 1908 regresó a Austria-Hungría y se retiró a Salzburgo, pero regresó brevemente a Bulgaria entre 1911 y 1914, hasta que su obra en el país se suspendió después de la Primera Guerra Mundial








                                                    
Nota: Los judios  7.800 judíos de Macedonia y los más de 5.100 de Tracia,  sí fueron deportados a los Campos de Exterminio de Trevlinka y Auschwitz de los que sobrevivieron unos 200 Macedonios y 250 Tracios. Ambos territorios anexionados por Bulgaria, 1941. 


Fuentes:  Aquí aquí aquí.

11 comments:

Rafa Hernández said...

Muy buen repaso histórico y unas fotos muy bonitas.

Besos

Rita Turza said...

Muy interesante Myriam. Gracias por estos post.

Besos.

manouche said...

Pobres judios sacrificados de todos tiempos y tierras !

Bertha said...

La Historia es, un buen refrescante de la "Memoria Histórica" y en este caso este genocidio contra los judíos. Aun en nuestros días, leer alguna referencia acerca de esta brutalidad, eriza los pelos a cualquiera.-La caza del hombre por el hombre.También nos demuestra que hay grandes personas. Con un gran compromiso, altruismo y solidaridad, aun a riesgo de salir mal parado.

Un fuerte abrazo Myr.

Genín said...

La Historia es muy interesante siempre...
Besos y salud

Manuel López Paz said...

Realmente no conocía este hecho histórico, si el de Dinamarca.
Como refiero en el blog, solo hace falta ser humano, nada más.

Besote guapa.



Marcos said...

Una entrada muy documentada. Gracias

Ambar said...

Una entrada esplendida. Bien documentada y bien narrada. Mis felicitaciones.
Besos

Abejita de la Vega said...

Un buen rol el de Bulgaria.
Bendita sea la memoria de Dimiter.
Un abrazo

María said...

Cuando uno revisa la historia ( graacias ;-) se da cuenta de que lo más difícil desde el poder o fuera de él, es oponerse a las corrientes mayoritarias, ir a la contra... este hombre además de salvara muchísimas vidas por lo que cuentas primero sufrió el ostracismo de los suyos por defender a los judíos cuando su gobierno era pronaZi y después encarcelado por los rusos cuando le supusieron afín a lo que permitió su gobierno... es decir palos de un lao y palos del otro.. menos mal que al final se hiZo justicia con él y su nombre.


Un beso enooorme preciosa ...Israel tiene suerte de tenerte MYR ;))

Pedro Ojeda Escudero said...

Solo 450 supervivientes... Qué atrocidad. Menos mal que hasta en el infierno de la historia hay hombres justos.
Besos.