Saturday, March 16, 2013

Un empresario modelo: Bob Moore. Todo un ejemplo de dedicación, eficiencia y generosidad.

 Esta historia verídica que no se difunde en la prensa convencional me llegó por correo electrónico y la cuelgo aquí tal cual:
  
En un mundo donde abundan las denuncias por malas relaciones entre empleados y empleadores, resulta sorprendente conocer el caso de Bob Moore, un exitoso empresario estadounidense que no sólo trató a sus trabajadores como parte de su familia, sino que -en consecuencia- les legó su empresa al retirarse.  Se trata de la Bob’s Red Mill Natural Foods, la mayor fabricante de productos naturales y sin glutén de Estados Unidos, con más de 400 productos en el mercado e ingresos de entre 20 a 50 millones de dólares al año. Destaca Bio Bio de Chile que sus inicios fueron humildes. Moore era un ingeniero mecánico que estuvo dedicado a su rubro hasta 1978, cuando compró un viejo molino de más de 120 años en el estado de Oregon y lo convirtió en el inicio de una empresa que llegó a tener 209 trabajadores. 

Pero tal como revela en su reciente biografía “La gente antes que los beneficios”, la filosofía de Moore era muy particular. Tratando de cumplir su sueño de tener una empresa familiar, mantuvo una relación estrecha con sus trabajadores, quienes lo querían como a un padre, consigna Yahoo Finanzas.  Por eso, cuando el empresario anunció su retiro a los 81 años, un 16 de febrero de 2010, un halo de tristeza cubrió a toda la plana. Tristeza que se tornó incredulidad cuando Moore les avisó, al mismo tiempo, que había decidido rechazar todas las ofertas de compra que le habían hecho y traspasar su compañía a los propios trabajadores.  

Así, mediante un plan de oferta de acciones a sus empleados (ESOP), la propiedad de Bob’s Red Mill Natural Foods pasó a los 209 trabajadores, quienes además acumularan los beneficios de la misma en sus planes de retiro para aprovecharlos tras la jubilación.
                                               
                                                                                                                              (Gracias Loli G.)

25 comments:

Txema said...

Ciertamente rara avis.

Besos

Paco Cuesta said...

Mucho me temo que no cundirá el ejemplo.
Besos

TORO SALVAJE said...

Mi aplauso para él.

Besos.

joaki007 said...

Ojala hubiera muchos empresarios asi .Eso es amar el trabajo y darlo todo y además , ser humanitario y sobre todo, algo muy importante : pensar en los demás y procurar darles una buena vida .
Que ejemplo de hombre ...¡¡

Fantastico.

Besos desde Barcelona .

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Para que esto tenga que ser una noticia positiva, hay que ver cómo está el mundo.
Un beso.

Tracy said...

Que cunda el ejemplo.

Edurne said...

Siempre hay alguien bueno...

besotes!
;)

manouche said...

Recuerdo la palicula humoristica de Jean Yanne, el propriétario dejaba su empresa a sus empléados. En seguida decidieron por exemplo abolir el derecho de pararse...

Fernando Lopez Fernandez said...

Desde luego faltan tipos como este en el mundo. Besos

mpmoreno said...

Un ejemplo a imitar incluso pensando en los intereses de los propios empresarios porque seguro que los empleados como estarían muy contentos darían mayor rentabilidad a la empresa.
La realidad es tan diferente.
Cariñoso abrazo y feliz fin de semana Myriam.

Aristos Veyrud said...

Aunque usted no lo crea...
Besos Myr!!!

Asun said...

La verdad es que no es una práctica habitual. La mayoría solo miran por su propio beneficio.

Besos

Manuel López Paz said...

Como va a venir esta noticia por los períodicos...Ya sabes está el mundo

Ojala hayan más bobs...seguro que los hay

Besote

Abejita de la Vega said...

Los habrá.

virgi said...

Había leído algo, pero la verdad es que no me lo creí.
Ahora, al leerte, ya me lo voy creyendo.
Besitos, apreciada Myriam

CHARLES BLAKE said...

Que cunda el ejemplo!!!!!!!
Hay que cuidar a esa especie en extinción.
Besos.

Alas.Rotas said...

Respecto a lo que me comentaste. Bella persona de la aprendí a ser como soy, dolor fue una transición ahora le dedico lo que verdadera mente siento. Y perdona por no comentar tu escrito.

Prunus Avium said...

Supongo que además de extrañarnos y maravillarnos con el ejemplo, deberíamos pensar qué nos queda a cada uno para comportarnos de esa misma manera. Quizás si algunos más se lo preguntan, algunos poquitos lo consigan.

Gracias por la historia.

María said...

Comparto del todo su lema.. “La gente antes que los beneficios” lástima que no tenga tooda su fortuna para repartirla igual que él:-)

Si nuestros gobiernos, si todo el mundo se gravara esto a fuego la mitad de los problemas del mundo desaparecerían.

¿No se puede clonar a este hombre? necesitamos atiborrar este mundo con gente como él.


Graaacias MYR bonita, saber que existe gente así, es una inyección de esperanza para todos.


Muuuuchos mucuuhos besos y muy feliz semana mañana.

Pamisola said...

Es posible que haya más de los que suponemos, que se preocupen de sus empleados, hasta ese extremo, y que no nos enteremos. Pero hacen falta más.


Abrazos.

Pedro Ojeda Escudero said...

Hermoso gesto que debe conocerse.
Pero me gustaría conocer la evolución de esta empresa de aquí a 25 años...
Besos.

Aldabra said...

un hombre ejemplar y del cual tomar ejemplo, sin duda.

biquiños,

Merche Pallarés said...

¿209 trabajadores se harán cargo de la empresa? Espero que lleguen a acuerdos como le hubiera gustado a Bob Moore... (¡Qué cara de bonachón tiene!) Besotes, M.

María Inés Pérez Núñez said...

El jefe soñado!

Beatriz Salas said...

Me parece un hombre que ha pensando primero en quien ha luchado por llegar y mantener el negocio. Imagino que los "ahora propietarios" tendrán como una cooperativa y cada cual a su puesto a poner lo mejor de si mismos para que siga creciendo.
Un gran aplauso por dar esperanza en el ser humano.