Thursday, March 14, 2013

Cervantes y Sevilla

No recuerdo haber leído en la  lectura colectiva virtual que hicimos  del Quijote con Pedro Ojeda desde su blog La Acequia,  que Don Quijote y Sancho Panza en algún momento anduvieran por Sevilla, aunque si encontré a estos dos paseando por allí:

                                                      Por Juan José Gómez Delgado
                                                              Taller Forja Lebrija
                                         Museo de Artes y Costumbres populares de Sevilla.
                                                   Lámina de hierro forjada y soldada.


                                             Banco de Ciudad Real en Plaza España, Sevilla
                                         Por Enrique Marmol Rodrigo y Manuel Cañas Martínez
                                             Fábrica de José Laffitte Romero, 1926
                                Restaurado in situ en 2006 por La escuela Taller de Plaza España
                                       En el margen inferior tiene una leyenda extraida del Quijote
                             y el motivo central está flanqueado por las Puertas de Toledo y la del Carmen,
                                                   ambos monumentos manchegos.


Sin embargo, Sevilla está muy presente en varias Novelas Ejemplares de Cervantes: En "Rinconete y Cortadillo",  ambos pícaros se dirigen a Sevilla  sirviendo a una tropa de caminantes a caballo y ya en Sevilla se ponen en contacto con el Señor Monipodio, el padrino de ladrones ante el cual deben, como ladrones que son, registrarse. Esta alusión será retomada por Cervantes en "El coloquio de los perros" en donde Berganza le cuenta a Cipión su vida en Sevilla desde la descendencia de sus padres criados por jiferos hasta la experiencia con su amo en casa del Señor Monipodio "encubridor de ladrones y pala de rufianes". Cipión por su lado, le comenta  a Berganza en otro segmento de la obra que "es costumbre y condición de los mercaderes de Sevilla (y aún en otras ciudades) mostrar su autoridad y riqueza".  Tal como lo podemos apreciar en los mercaderes padres de Isabela, la níña secuestrada en el saqueo de Cádiz de 1596  que es llevada a Inglaterra y luego, de mayor,  devuelta a Sevilla con sus padres en "La española inglesa" y no olvidemos al viejo Carrizales que regresa del "Pirú" en América rico y próspero, quien luego de desembarcar en  Sanlúcar  se establece en Sevilla en donde toma por esposa a la joven Leonor, a  la que  encierra en su casa y quiere hacerla a sus mañas en "El celoso extremeño".

Sevilla está presente en la obra de Cervantes y Sevilla también honra al escritor, como podemos apreciar en los dos motivos en las imágenes de esta entrada, pero también en una calle que lleva su nombre, en la cual incluso hay un hotel con el nombre de Cervantes.Y por supuesto, El Gran teatro Cervantes,  fundado en 1863 (un cine en la actualidad, en espera de reforma para volver a ser Teatro).

19 comments:

Bertha said...

Buenos día Myriam:si levantara la cabeza Cervantes se volvería a morir pero esta vez de risa.Pensar que ocupÓ en Sevilla el humilde cargo de comisario real de abastos para proveer a las galeras de Felipe II...

-Disculpa mís ausencias: es época de evaluaciones y el día 22 entrega de notas.

Besos feliz día.



manouche said...

Bah, Sancho me parece mas confortable!

Merche Pallarés said...

Como dice BERTHA, Cervantes tuvo mucho que ver con Sevilla, de ahí que lo celebren tanto y también, supongo, por los pasajes que mencionas en sus "Novelas Ejemplares". De todas formas Cervantes y sus Quijo y Sancho se pueden ver por toda España. Son patrimonio nacional. Besotes, M.

Verbo... said...

No sé si anduvieron por Sevilla.

Si sé que de jovencita, cuando leí al Quijote, entró a mi corazón.

Ese loco ! entró a mi corazón.


Besos.

Kety said...


Qué gozada recordar esos libros.
Comparto la opinión de Merche.

Un abrazo

Sor.Cecilia Codina Masachs said...

!Madre mía! era una niña cuando leí El Quijote y a pesar de mi corta edad, entendí muchas cosas. Es un libro inolvidable.
Un beso
Sor.Cecilia

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Después de conocer Sevilla no es de extrañar que enamore a todo el mundo.
Este año me he hecho la promesa de volver.
Un beso.

Rafa Hernández said...

La obra una maravilla, y Sevilla un encanto: Quien la visita vuelve.

Un abrazo.

Nómada planetario said...

Cervantes recorrió los pueblos y ciudades más importantes de la época, consecuencia del oficio de recaudador. Un buen observador como él tomaba nota de cuanto acontecía, para luego relatarlo de forma amena.
Besos cervantinos.

Manuel López Paz said...

Hola Guapa:

He regresado. Luego de pelearme con la compañía de teléfono, estoy de vuelta ;D

Me gusta la obra de Cervantes. En La Mancha hay una disputa entre varios pueblos que quieren ser donde inició sus andanzas el Quijote.

La casa de Cervantes en Álcala de Henares he estado varias veces.

Sevilla...Siempre hermosa.

Besote

Pedro Ojeda Escudero said...

Sevilla, en tiempos de Cervantes, era la gran ciudad del sur de España, un lugar en el se mezclaba todo y en la que todo era nuevo y viejo al mismo tiempo. Cervantes manifiesta conocerla muy bien.
Qué buena entrada esta tuya...
Besos.

Aristos Veyrud said...

Interesante e importante nota sobre Cervantes.
Buena observación!!!
Abrazos!!!

Aristos Veyrud said...
This comment has been removed by the author.
jan joost said...

Puse otro comentario para ti en el post "El tío que no habló".
Interesante lo que cuentas sobre Cervantes y Sevilla.
Besos

Hada Saltarina said...

Paso a saludarte en esta entrada cervantina. Besos

Paco Cuesta said...

Tras recorrer durante un tiempo sendas y caminos con caballero y escudero, tu entrada nos trae entrañables recuerdos.
Besos

Abejita de la Vega said...

Cervantes, pobre, sería muy mal recibido como recaudador. Y conoció bien el patio de Monipodio.

Paciencia y barajar, decía.

Un abrazo

Prunus Avium said...

Qué envidia!

Si creo que conoces mi propio país mejor que yo!

Joooo ! Llévame en uno de tus viajes!!!!

Aldabra said...

creo que pocos lugares podrás encontrarte en España en que no haya una figura, una estatua, un dibujo o algo de Quijote y de Sancho... es muy difícil, creo.

biquiños,