Monday, September 10, 2012

Relato en cuatro tiempos ( 4) Surcaron los mares al atardecer



viene del  lunes  pasado (leer antes)

Y sí,  se encontraron muchas veces, conversaron de todo lo humano y divino, discutieron y se reconciliaron e hicieron todo lo que Uds se imaginan.  Y más. Ella dejó el trabajo en su Compañía, reconectó con su ser interior -ese que tenia amordazado- ¡por fin! decidiendo  dedicarse a lo que siempre había deseado, a escribir, leer, caminar. El pidió la jubilación anticipada y partieron rumbo a un destino nuevo, sin presiones, sin exigencias, sin contar los minutos, sin correr. Partieron, teniéndose uno al otro,  hacia  un puerto seguro en el que cada uno pudiera concretar sus proyectos personales  y edificaran  otros conjuntos. Partieron hacia un puerto que ofrecía vida, integridad, respeto,  cariño, calma, pasión, cuidado del uno por el otro, porque amar es también cuidar.  Pues sí: vida, amor, compromiso, intimidad emocional ¿hay algo mejor que ésto?. Es que ambos habían aprendido de los errores pasados, habían aprendido la importancia del perdón, de la reconciliación, de dejar los orgullos de sus egos aparte y sus excesivas susceptibilidades. Habían aprendido que se puede dialogar y que hablando es posible  entenderse, porque las diferencias siempre pueden conversarse.

Y las dos cotillas del barrio se quedaron sin saber a dónde fueron ellos....ni que hicieron, ni como vivieron, ni si fueron felices,  ni si  comieron perdices... pero sí, lo fueron y mucho. Todo lo que quisieron porque en la pareja había buena comunicación, química  y ganas. 

Y no se si fueron a donde van todos, no lo creo, porque justamente hoy lo que observo es la incomunicación que reina entre las personas y el miedo a arriesgarse a  iniciar una relación. Por miedo a sufrir, no se vive y no viviendo,  se vegeta envuelto en la ilusoria seguridad  de las cuatro paredes de la habitación descascarada; también puede uno quedarse observando fijamente -es cierto- como la araña  construye su red o como las lagartijas cambian de forma en el moho de la esquina al ser laceradas por el rayo de sol que  se filtra por la ventana y después escribir 20 tomos  en busca del tiempo perdido.... pero esas son excepciones, en general  lo perdido, perdido está.  Vivir amando a la vida y a las personas (no necesariamente a todas), implica riesgo y entrega...  implica acción.

                     

15 comments:

Laura Uve said...

Un canto a la vida y al amor. Suscribo...

Abrazos!!

Merche Pallarés said...

Menos mal que fueron felices y comieron perdices... Tengo que volver a releer todos los capítulos para ver cuándo y dónde nuestra ejecutiva encontró a ese mirlo blanco... :)) Besotes, M.

Federico L.M. de Luque said...

Mi querida amiga:

Relato encantador, sin duda alguna, si hasta parece se tratara de experiencias personales, de tu vida misma...

Un beso para ti

Federico

mj said...

Toda una lección de vida es tu relato Myriam, y ¡cuánta verdad, cuánta sabiduría destilan estas letras!
Qué miedo nos da amar, entregarnos, decir eso que llevamos dentro al otr@! Siempre poniendo una coraza al corazón...

Me has sorprendido con esta cuarta entrega, pero me voy llena y plena. Pensando sobre todo.
Un gran beso

TORO SALVAJE said...

No conozco muchos así.
La verdad es que no conozco nadie así.
Al menos de los que me explican las cosas de forma sincera.
Los falsos si, esos son siempre felices, están eternamente enamorados y comen perdices cada día.

Besos.

LA ZARZAMORA said...

Hay personas incapaces de perdonar, de dialogar, y de aprender de sus errores.

Y que terminarán el libro de Proust añadiéndole incluso 20 tomos más...

Pero también existen otras como las de tu cuento, que acaban por reconstruirse y recomponer su realidad, siguiendo los pasos de su memoria y lo aprendido.

Besos, Myr.


De cenizas said...

¡Lo que sufrirán las cotillas! :)
Nunca es tarde para iniciar un viaje así. Y mejor tomos de en busca del tiempo perdido que no de crónica de una muerte anunciada.


besos

Asun said...

¡Vaya, y las pobres cotillas sin poder satisfacer su curiosidad! ¡Cómo eres! jajajajaja

Besos

Spaghetti said...

¿Cuanto puede durar una relación tan idílica (en el fondo tan irreal)? En un sueño dura para siempre, pero en un barco...quizás hasta el primer puerto o incluso hasta más allá de la tierra.
Es cierto que los miedos nos hacen perder vapores y puede que amores...pero son tan humanos...
besos soñadora!

Spaghetti said...

Por cierto adoro a Proust por todo lo que me ha enseñado y el último de sus 7 tomos lo titula "El tiempo recuperado" y de eso se trata.

Aristos Veyrud said...

Un final feliz que a muchos les llega así en pareja. Pero igual conozco a muchos solteros que han encontrado su felicidad en su soltería que no es sinómino de soledad o aislamiento obligado. Hay quienes son desgraciados e infelices solos o con pareja. Tal vez en otra oportunidad reaparezca la opurtunidad de hablar más sobre Proust y el inicio tan apasionante y meticulosa de esa inmersión en el alma a partir del recuerdo de mojar una magdalena en el té hasta llegar a "El tiempo recuperado".
Mi abrazo Myr y más felicidades a esa pareja, comprensible ahora los apuros de la dama.

Paco Cuesta said...

Vivir es convivir

Aldabra said...

otra buena lección de vida, como la del post anterior, pero más ejemplificada.

vivir implica riesgo pero aporta taaaantos beneficios que siempre compensa.

biquiños,

Mariluz G H said...

Para no decir frases hechas, estoy convencida de que el éxito en la pareja está en aceptarse mutuamente tal cual se es, sin pretender cambiar a la otra persona... de hecho nos enamoró ¿no? ¿por qué querer cambiarla entonces?... y la felicidad debe medirse a la medida de cada pareja, sin "imitaciones folletinescas".

Abrazos :)

Pedro Ojeda Escudero said...

¡Pobres cotillas!
Besos.