Friday, June 22, 2012

El peluquero

 
Un día, un florista fue al peluquero a cortarse el pelo. Luego del corte pidió la cuenta y el peluquero le contestó:
- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El florista quedó agradecido y dejó el negocio. Cuando el peluquero fue a abrir el negocio, a la mañana siguiente, había una nota de agradecimiento y una docena de rosas en la puerta.

Luego entró un panadero para cortarse el pelo, y cuando fue a pagar, el peluquero respondió: 
- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El panadero se puso contento y se fue. A la mañana siguiente cuando el peluquero volvió, había una nota de agradecimiento y una docena de donas esperándolo en la puerta.

Más tarde, un profesor fue a cortarse el pelo y en el momento de pagar, el hombre otra vez respondió:
- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El profesor con mucha alegría se fue. A la mañana siguiente, cuando el peluquero abrió, había una nota de agradecimiento y una docena de diferentes libros, tales como ' Cómo mejorar sus negocios' y 'Cómo volverse exitoso'.

Entonces un diputado fue acortarse el pelo y cuando fue a pagar y el peluquero nuevamente dijo: 
- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El diputado contento se alejó. Al día siguiente cuando el peluquero fue a abrir el local, había una docena de diputados haciendo cola para cortarse gratis.

Esto, querido amigo, muestra la diferencia fundamental que existe actualmente entre los ciudadanos comunes y los miembros del Honorable Congreso de la Nación.

Por favor, en las próximas elecciones , vota con cuidado... 

Atentamente,
EL PELUQUERO
   
Nota 1: texto anónimo  que me llegó de Argentina  (Gracias Roxana)
Nota 2: Siempre he creído y creo que la principal causa que debilita a una Civilización, Imperio, Nación o Estado es en primer lugar la corrupción interna, luego si se suma la presión externa,  pero ésta no tendría efecto  por si sola. De ahí que impere en nuestros países la necesidad de re-difinir los valores que consideramos más altos y la de castigar a los políticos corruptos y demás culpables con todo el peso de la ley.

21 comments:

María said...

Jajajaja MYR ¡¡tal cual!! muy bueno cielo.

Y sí, desgraciadamente la casta política ¡¡MUNDIAL!! es de un perfil humano tan bajo, tan bajo, que así le va a este mundo... vamos a tener que poner a los Srs diputados a hacer pan, cavar la tierra y picar en la mina y a los que hacen esos trabajos en sus poltronas del parlamento, seguro que todo nos iría bastante mejor a todos.


Un beso preciosa, me he perdido lo de abajo pero te lo leo en cuanto pueda, es que aquí entre el trabajo y que estamos de exámenes finales... no da el tiempo para más pero... ya ha terminado el curso por fin y seré más aplicada lo prometo... ¿me aprobarás a pesar de todo verdad? ;-)



Un beso inmeeeenso bonita y ¡¡feliz día!! ... a ver si soy prime jaja

Natàlia Tàrraco said...

Muy bueno Myriam, es cierto, la gente "normal" es generosa, otra cosa es la gente política, alguna no conoce otro tema que el sacar provecho. Con tiento al voto que luego nos quejamos al peluquero, ese que lo soporta todos los cuentos mientras nos corta el pelo.
!Vivan los peluqueros! panaderos, floristas, profesores, ciclistas, carniceros...las artistas, los anónimos argentinos, las manicuras, las Myriams que sacan de todo punta, muy agudas.

yeste lima said...

¡Cuánta razón!
Siempre me he preguntado que si los políticos han sido siempre así -(supongo que no todos)- desde antes de entrar de cabeza al gobierno, o si por el contrario, hay algún virus que al entrar, los contagia a todos.
Desde luego, los trabajadores de a pie, demuestran tener unos valores, principios y honestidad que algunos dejan mucho que desear..

Un beso.

TORO SALVAJE said...

Aquí igual.
Corruptos, vagos y ladrones.

Besos.

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Muy bueno y además totalmente de acuerdo con tu reflexión.
Para reforzarte en este tema te diré que conozco personalmente a un político de esos que al día siguiente te mandan al resto de sus colegas :)
Un beso.

lichazul said...

hasta hoy no he conocido nadie que sea intachable...todos tienen suprecio...es parte de ser humano

besitos y feliz fin de semana

Merche Pallarés said...

Muy buena parábola moderna. Tenemos que deshacernos de esta casta política caduca y corrupta. Necesitamos savia nueva y que entre ¡aire fresco! Besotes, M.

Abejita de la Vega said...

Da en el clavo este relato. Son gente de otra pasta...

Aristos Veyrud said...

Generalmente los países con buena salud gubernamental y económica tienen muy bajo índice de corrupción y una excelente fiscalización y auditoría.
Me hubiera gustado saber que sucedería si un banquero hubiese visitado al peluquero ja ja ja.
Un abrazo Myr!!!

virgi said...

No veas el sinfin de castigos que ya vamos necesitando por aquí.
Un abrazo grande, Myriam

Janeth said...

Amiga Myrian muy linda la historia del peluquero, realmente la fama de los politicos esta muy deteriorada en todo lado, y es una pena, por que ellos juran para proteger las naciones donde reciden, tendria que ser al reves, ellos deberian ser ejemplos de dignidad, coraje y voluntad de ser mejor cada dia,...en fin, el mundo esta mal y eso todos lo sabemos...

Antonio said...

En mi primera visita desde la vuelta de mi viaje, solo puedo decir que me sumo a tu apreciación sobre el caso. Ya conocía el relato y, por desgracia cada vez anda perdiendo más prestigio el mundo político, que es lo que parece interesar a los interesados, o sea a los que quieren acabar definitivamente con la democracia y hacernos gestionar desde el mercado y sus leyes neoliberales y, al parecer, los propios políticos son un ejemplo paradójico de lo que digo.
Besoss y espero que la llegada del invierno no sea demasiado dura por el hemisferio sur.

Bertha said...

jajaja sinpática entrada.Nunca mejor dicho; que nada va solo es un efecto que contamina y hace muchísimo daño.Por eso hay que extirparlo de raiz.

Un abrazo Myriam.

Asun said...

Muy buena esta historia. Es lo que cada día queda demostrado que tienen para ofrecer los políticos: seguir chupando del bote sin dar nada a cambio.
Yo que el peluquero me desquitaba haciéndoles unos cortes de pelo de esos que hacen dibujitos, pero en vez de dibujitos con palabras, como por ejemplo: ladrón, corrupto, mentiroso... y luego que las luzcan orgullosos en sus cabezas :))

Besos, Myr.

Feliz fin de semana.

Paco Cuesta said...

Que tendrá el sillón, que hasta los malos cambian a peor.
Un abrazo

LA ZARZAMORA said...

De ser peluquera, dejaba a más de uno de estos últimos sin ganas de mirarse más al espejo ni el ombligo.
No veas el corte que les hacía...

Un beso, Myr.

Edurne said...

Buenísimo, y real, ya lo creo que es real!

Gracias por compartir la reflexión y la sonrisa!

Un besote!
;)

Aldabra said...

una lección a tener siempre en cuenta.

¡que pena!

biquiños,

mj said...

Genial relato Myriam. Queda reflejado que en todas partes crecen coles.
Hace mucho que no voto, no me siento representada.
Un beso querida amiga

Kety said...

Muy buena reflexión.

Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero said...

La corrupción es un virus que, cuando se instala, no se puede erradicar más que con una revolución completa. Algo de eso pasa.
Una buena parábola.
Besos.