Thursday, January 28, 2010

Historias de la vida misma: Carta de una hija a su madre (4) Mi análisis


Viene de la entrada anterior


Como me lo han pedido en los comentarios de ayer, haré un pequeño análisis del relato que publiqué estos tres miércoles pasados: la historia que LILI relata sobre su madre ELSA P. amiga mia y seguidora de de amores y relaciones.

Elsa enfermó hace 17 años de un cancer de pulmón que logró revertir cuando la esperanza de vida era de un 7% y, las personas que supuestamente la iban a enterrar a ella _ su marido, su madre, su hermana_ partieron primero. Hoy tiene EPOC ( Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) y es oxigeno-dependiente pero " es feliz con lo que tiene". El proceso de su sanación no hubiera sido posible sin la intervención de La Fundación Salud, cuya directora es Stella Maris Maruso (quien fuera discípula Elizabeth KÜbler- Ross y formada en terapia biospiscosocial por el Dr. Carl Simonton etc, Participante desde 1999 de seminarios sobre "Sanación Espiritual en Medicina" y "Medicina cuerpo-mente", realizados en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, entre otras cosas).

EL enfoque terapéutico integrativo (psico-bio-social y espiritual) de la Fundación es el que se apoya en la Medicina cuerpo-mente, que contempla al ser humano de manera integral, como una unidad y que apunta a hacer florecer los recursos internos del paciente y su fuerza interior puesta al servicio de la sanación. Ella lo explica muy claramente aqui pulsar en el icono del libro a la derecha. Está basado en los últimos adelantos de las la psicología, las neurociencias, la endocrinología, la biología, se aplica hoy en muchos hospitales de EEUU (Boston, Texas, Dallas, San Francisco, Massachussets, Stanford, Rochester, etc) que desarrollan sus propios programas para el tratamiento de enfermos de cancer, del corazón etc... y es el enfoque al cual yo adhiero profesionalmente.

Este enfoque integral no tiene nada que ver con la enorme flora de recetas mágicas que se agrupan bajo el nombre de "autoayuda". No hay soluciones mágicas. No hay ningún hokus-pokus. De hecho y como lo demuestra el relato de Lili, el éxito de la superviviencia de Elsa, se debió a un profundo trabajo que ella desarrolló consigo misma, en el que tuvieron que morir viejos supuestos para que operara esa profunda transformación de la que fué objeto.

La enfermadad hizo que Elsa bajara "del pedestal" y fué allí abajo, en esa plena humildad y tremendo desamparo que provoca la vulnerabilidad de saberse finito y de reconocer que necesita ser ayudado y permitir la ayuda, que el camino de la sanación (cuerpo-mente-espíritu) pudo comenzar. La verdad tuvo que asumirse sin tapujos. Los temas tuvieron que ser hablados ( especificamente en lo referente a la relación de ella con sus hijas o el tema de la mujer y la amante). En ese proceso hubo que liberar todo el monto de emociones acumuladadas, aprendiendo a manejarlas e ir reparando los vínculos que podian ser reparados mientras todavía había tiempo.

El padre de LILI; encambio, al ser diagnósticado con cancer de colon, no se entregó con humildad a que lo ayudaran: permaneció atado a su saber académico y a la sentencia. Murió a los 66 años.

LILI, que siempre había sentido a su madre distante afectivamente, usaba la racionalización como sistema de defensa. Un sistema que la protegía a ella también de acercarse y sentir el dolor. Había tantas cosas que no comprendía.... Se necesita valor para lograr modificar eso, porque no es facil: "Miro a la distancia mi propia vida y siento que nada me alejó tanto de sus formas más vitales como los momentos en que con vehemencia sentía tener la razón". Se necesita valor y también humildad para reconocer las propias equivocaciones y voluntad, para cambiarlas.

En el origen, base o fuente de todo cambio y tranformación está el amor incondicional.
Y una nota final: Al trabajar los recursos internos del paciente y de los familiares, se ayuda también a éstos a activar los propios y a poder afrontar lo que venga, cuando venga, de la mejor forma posible.

Foto: Mia.

22 comments:

Asun said...

Sin duda las dos hicieron un trabajo a conciencia con ellas mismas, un trabajo valiente y doloroso, que les permitió acercarse la una a la otra desde otro lugar distinto al que lo venían haciendo hasta entonces.

En este análisis que haces queda más que evidente que la clave para poder iniciar este cambio es la humildad.

Repito lo que dije ayer:
Mi más sincera ENHORABUENA para LILI y ELSA por haber sido capaces de transitar ese duro camino y cambiar.

GRACIAS también A LAS DOS por permitir que todos podamos aprender de su experiencia, y A TI por haberte echo eco de ella y hacérnosla llegar.

Besos para todas

Jan Puerta said...

Esa nota final, donde mencionas el trabajar los recursos del paciente esconde la verdadera esencia para conseguir que lo imposible asombre a quienes dudaban del resultado. Es como su una cuestión de fe se hubiera apoderado de la situación. Quedando a veces el trabajo realizado en un segundo término. Más disimulado. Y eso conlleva al escepticismo de quien lo contempla. Aunque lo realmente importante es el resultado conseguido.
Que importante es la lucha con los recursos bien avalados y la firme convicción que la familia (o aquellas personas que uno considera importantes en su vida) estén al lado de uno. Excelente complemento el aportado.
Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero. said...

Me alegra esta perspectiva tuya en el análisis. Efectivamente, sin recetas milagros, el trabajo desde dentro contribuye a la mejora de actitud y esta puede resolver muchas cuestiones físicas. Veo los enlaces que propones y también me alegra el alejamiento de tanta palabrería, tanta estafa y aprovechamiento de los que se encuentran en situaciones débiles. Conozco algunos casos en este sentido que deberían estar en prisión por estafa (moral, psicológica y econcómica).
No conozco mejor forma de ser que la de conocerse por dentro antes de intentar conocer al otro.
Besos.

Antonio said...

Querida Myr, he leído las cuatro entradas y me he sentido enganchado a esa impresionante historia de redefinición y reencuentro consigo mismas y con la propia vida, a través de la enfermedad, caminando hacia la muerte.
La reflexión que cuelgas de Alice A. Bailey, la interpreto como la necesidad de enfrentarse a la realidad desde la humildad, con la capacidad de saber entender y comprender esa realidad y las limitaciones que tenemos para afrontarla, lo que nos lleva a la permeabilidad mental, a la disponibilidad, para asimilar nuevas formas y cambiar nuestra vida.
Hay otra expresión que me ha impactado: “Aprender de la vida-muerte”. Desde hace bastante tiempo entiendo la vida como un camino que lleva inexorablemente a la muerte, por lo que es inevitable y aconsejable sentir esa dicotomía vida-muerte desde la asunción de esa realidad incuestionable.
¿Qué nos queda por hacer cuando tomamos conciencia de que todo se termina? Reencontrarnos con lo abandonado, rebuscar lo inconcluso, realizar y limpiar nuestros corazones en la línea de lo más profundo de nuestro ser. Romper con las nimiedades y agarrarse a la verdad de la vida…

Un beso y gracias por llevarnos de la mano por esta bonita historia

Montserrat Sala said...

Excelente análisis, que nos hace pensar en el orgullo, la disciplina, la humildad y levedad del ser humano.
Nunca hubiera pensado que una enfermedad tan grave pudiera tratarse con un cambio radical de personalidad.
Es curioso y esperanzador.

loose said...

Me has emocionado.

Y gracias a este magnífico análisis, me abres los ojos un poquito más.

De corazón.

Besos.

Graciela said...

Hay Myr se necesita tenerte en casa...excelente y emocionante tu análisis, el relato de vida.

Besos!

la margarita mia said...

es increible lo que puede lograr el ser humano con su mente y su voluntad, y tambien que existan ese tipo de fundaciones es bueno para aquellos que aquejados de graves enfermedades no dejan caer la toalla y deciden salir adelante, gracias por contarnos esta historia tan maravillosa. saludos.

Hada Saltarina said...

¡La visión interior es tan difícil y tan necesaria! Gracias por el artículo. Un fuerte abrazo

BIPOLAR said...

Analizar la vida
para comprobar que todo es superfluo
y vano, material.


Reencarnación.
El padre no aprendió lo fundamental. Si tiene la oportunidad de volver a la vida quizás le toque ser esa mujer abandonada y olvidada en el lugar preferente de la casa donde todo el mundo la ve, pero nadie la mira ni la escucha, para que comprenda el dolor que sintió su mujer cuando fue su esposa.

Clara said...

Gracias¡, por compartir estas experiencias.
Cambiar el chip,la percepción,ahondar en esos en esos presupuestos que nunca se revisan,bajar de ese pedestal...Todo ello conduce a el cambio.
Empecé a leer al Dr C. Simonton hace unos años y me ayudo en lo personal y profesional.

Un abrazo grande

Myr said...

ELSA P. comenta:

Hola Myr!!

Muchas gracias por puntualizar el trabajo de la Fundación. En algún momento pensé que algún comentario confundía la transformación interior con ¡Tu Puedes, Tu Puedes!! gracias por aclararlo tan bien.

A travez de la ventana de tu blog me meto en otros...¡cómo las energías se atraen!! hay cosas interesantísimas!

Te mando un beso enorme y saludos a todos los comentaristas,

Elsa

Cornelivs said...

Me gusta lo que dicen Antonio y Bipolar.

Besos.

FAYNA said...

Estar presente en el momento justo y en el lugar adecuado, con la actitud correcta, abierto plenamente a dejarnos ayudar y con el convencimiento de querer despojarnos tan valientemente de los abalorios que nos vamos colgando al cuello a lo largo de nuestra vida.... puede obrar milagros como este.
Un beso Myr.

guillermo elt said...

Yo creo que todos tenemos 2 personas en nuestra esencia... o dos esencias en nuestra persona... como quieras: el hombre material y el espiritual.

Nos aferramos tanto a la vida, vivimos tan inténsamente las cosas materiales que el hecho de pensar que nos va a tocar abandonar esta vida nos trastoca toda nuestra existencia.

Las palabras: "humildad", pedestal" "saberse finito" "ser ayudado"... todo esto englogado en la predisposición para entender las cosas y su asimilación es lo que nos ayuda a todos... bueno, más o menos.

No todos reaccionamos de igual forma ante el sufrimiento, y es normal, pero si nos dieramos cuenta que lo espiritual trasciende, mientras que lo material se "apega" a la tierra, pues... Pero ya digo que es difícil. Incluso estando concienciado... Solamente cuando verdaderamente nos encontramos cara a cara con la muerte, con el sufrimiento es cuando, verdaderamente, podemos darnos cuenta de lo que significa... No creo en "comprendo por lo que estás pasando" y esas cosas que se dicen para animar a la otra persona... Incluso habiendo pasado por una enfermedad igual, porque el predominante de la enfermedad, es el paciente, la persona.

Buf... que menrollo otra vez

Bueno, básicamente es pensar que estamos de paso o en término o... o lo que uno quiera según sus creencias, pero de lo que sí estamos todos seguros es de que llegará un día que nuestra materia se descompondrá y "se la comerán loa gusanos"... del resto... bueno, pues ya digo que depende de las creencias.

Estar preparados para lo que venga, incluso así, ni sabemos cómo vamos a reaccionar. Yo, por ejemplo tengo algunos antecedentes familiares (varios) de cancer y sé que podría tocarme la "china"... si llega, pues ya veremos, según cómo y de qué forma venga y me encuentre de ánimos.

Otra cosa es el miedo al sufrimiento.

Besicos... y siento el "rollito", pero es que cuando menrollo,... jajajaja

Fernando López Fernández said...

Hola Myr:

Me quedo con esto, que creo que resume todo:

"La enfermadad hizo que Elsa bajara "del pedestal" y fué allí abajo, en esa plena humildad y tremendo desamparo que provoca la vulnerabilidad de saberse finito y de reconocer que necesita ser ayudado y permitir la ayuda, que el camino de la sanación (cuerpo-mente-espíritu) pudo comenzar"

Genial.
Un beso, feliz fin de semana

Asun said...

Me acabo de dar cuenta. En mi anterior comentario quise decir: y A TI por haberte hecho eco.
Mis disculpas por el error.

Paco Cuesta said...

La fortaleza emocional ha superado al resto de circunstancias materiales. Seguramente nos hagan falta apoyos externos como dices para llegar a ese equilibrio interior.
Un abrazo

Elsa said...

Hola Myr
Es muy interesante tu análisis.
No queda otra que mirar dentro de uno y asumir la propia responsabilidad de nuestros actos si queremos seguir avanzando con nuestra vida.

Siempre he pensado que las relaciones familiares tienen un efecto dominó. Si se mueve una ficha las demás también se mueven.

Besos y gracias por compartir.

Myr said...

Gracias a todos por comentar y un abrazo muy fuerte a cada uno.

Unknown said...

Queda clarísimo que la madre tuvo que rever su vida, trabajar lo malo que en ella existía,que era la causa que la enfermaba, por el odio y los sentimientos negativos que generaban en ella el que su marido tuviera una amante. Tuvo que limpiarse ella, mentalmente, y así fue curando las células de su cuerpo. Cómo la mente genera enfermedades en el cuerpo, que se sanan solo si podemos sanar nuestra mente. Hay que aprender a ponerse por encima del nivel casi terrenal de la situación, aceptarla y ver cómo enfrentarla para que no nos dañe. Es un trabajo muy difícil, comprometido, pero obviamente da sus resultados.
Entiendo la mala relación con las hijas. Es muy difícil para hijas mujeres comprender y aceptar el rol pasivo de su madre, aceptando ser ella la 2a en la relación con su marido. Es el posicionamiento que sus propios padres les dan sobre cómo pararse como mujeres en la vida, frente al mundo y frente a sus propios maridos.
La sanación pasó también por la etapa de sanar hablando con las hijas, comprendiéndose.
Tu análisis hizo más fácil la comprensión de la unidad entre mente y cuerpo, la necesidad de hablar para mejorar los vínculos, situación necesaria para la sanación. Gracias por compartir esta enseñanza.

Myriam said...

Gracias a ti, UNKNOWN ( Sylvia), por tu atenta lectura de esta serie de entradas, publicadas hace tanto tiempo, y haber dejado tu comentario.

Un saludo