Wednesday, May 9, 2018

Rectificación de una infamia y el "padre de la ginecología" 2- Historia de la Anestesiología (4000 aEC-Siglo XIX) (b)

viene de aquí

 


Continuando con el uso de anestesia,  c:a 1525, el célebre médico, alquimista y astrólogo Theophrastus Phillippus Aureolus Bombastus von Hohenheim -no tenía nombre, el pobre ;-)-   conocido como Paracelso (1493-1541),    descubrió las propiedades analgésicas del éter  experimentando en animales.  En 1540 médico, farmacólogo y botanista  alemán Valerio Cordus lo sintetiza mediante la adición de ácido sulfúrico al alcohol etílico, llamándolo óleum dulci vitrioli «aceite de vitriolo dulce». (En realidad, el  término "éter"  fue acuñado por August S. Frobenius,  recien en 1730).

Alrededor de 1659 Sir Christopher Wren y el químico anglo-irlandés Robert Boyle abrieron el camino a las terapias intravenosas al inyectar opio  con un pluma da ganso en la vena de un perro. El perro, obviamente, quedó chochísimo y un poco adicto.

Entre 1771 y 1786 Joseph Priestley   -que inventó la soda y era de todo, desde teólogo y filósofo  a químico y gramático- descubre el óxido nitroso, el primer oxígeno aislado.  Mientras, el médico alemán, Frans Anton Mesmer, avanza en sus controvertidas  teorías  sobre  magnetismo animal  y el término  hipnosis, derivado de estas,  es acuñado por su propulsor  el cirujano escocés James Braid,  especialista en operaciones de pie equinovaro, entre otras cosas.   Todavía deberán pasar unos años hasta que en 1800, Humphry Davy  reconociera el valor del óxido nitroso (gas de la risa)  para neutralizar el dolor.

Entre 1799 y 1802 funciona en  Bristol,  GB,   el Instituto Pneumático,  establecido por el médico , investigador y profesor Thomas Beddoes para investigar los gases y sus usos en Medicina.  H. Davy era el jefe de laboratorio.

En 1805 el farmaceuta alemán Friedrich Sertürner  aísla una nueva substancia del Opio: la morfina, llamada así en honor a Morfeo, el dios griego del sueño. 

En 1842 El Dr. William Clarke utiliza éter en un paciente para realizarle una extracción dental y ese mismo año el Dr. Crawford Long  lo utiliza -el 30 de marzo de 1842- para extirpar un tumor quístico  del cuello de un paciente.  Él administró éter en una  esponja y simplemente hizo que el paciente lo inhalara. Realizó muchas otras cirugías usando esta técnica durante los siguientes años, y también introdujo la  anestesia  en su práctica de obstetricia.  A pesar de su uso continuo del  éter, Long no publicó sus hallazgos inmediatamente.  Los resultados de estos ensayos finalmente  fueron publicados  en 1849 en The Southern Medical and Surgical Journal. Una copia original de esta publicación se encuentra en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Desde 1933 se celebra el 30 de marzo  en EEUU el día del médico.

En 1845  el Dr. Horace Well   aplica el  óxido nitroso  (gas de la risa)   en cirugía.  La anestesia parcial fue juzgada sus colegas  como "humbug (paparruchas)", pero es recordado a posteriori como el padre de la anestesia por muchos especialistas.

Primera operación con éter frente a varios colegas
en el "ether dome" del  Hospital gral de Massachussets, EEUU
realizada por el Dr. William  T. G. Morton 
en el pte Edward G. Abbot, el 16 de Octubre de 1846.
Cuadro pintado por Robert Hinkley
Fascinado,  el Dr. John Collins Warren,  que había presenciado esta operación  
clamó su célebre frase "Señores, esto no es humbug"


Así que  en 1847, el Dr. Robinson James escribe el primer libro sobre anestesia: "Un tratado sobre la la inhalación de éter sulfúrico  para la prevención del dolor en las operaciones quirúrgicas".  Y este mismo año el doctor escocés James Simpson comienza a usar Cloroformo  en mujeres para aliviar los dolores de parto. 


Desde 1847 el  médico británico John Snow  (1813-1858)  se convierte en el primer médico anestesiólogo  a tiempo completo.  Es él quien trae al mundo a dos de los hijos  de la Reina Victoria sin dolor (El Príncipe Leopold en  1853 y  Princesa Beatriz  en 1857). Escribió libros tanto sobre el éter como sobre el cloroformo y su utilización en medicina (investigó otros gases también) y en otro orden de cosas, John Snow descubrió el  foco de contagio del bacilo del cólera en Londres en 1854 (en una fuente de agua) y  fundó los estudios de la Epidemiología.

Los  ensayos  estudios y avances en el campo de la Anestesiología se siguen sucediendo.  En 1893 se funda en Londres  "La Sociedad  de anestesiólogos"   convirtiéndose en  la primera sociedad mundial  de anestesiología. Los experimentos del Cirujano Dr J. Marion Sims en esclavas negras sin anestesia fueron, recordemos, entre 1845 y 1849. 

La historia  de la anestesiología no termina aquí y, como sabemos,  ha avanzado muchísimo.  Recuerdo como mi padre que era médico cirujano  únicamente operaba si contaba con su anestesiólogo de confianza. Quizás no sea la anestesiología una especialidad de la Medicina  tan glamurosa como  pueden serlo cardiología o neurología, pero es tan valiosa como estas. Lo sostiene una paciente agradecida.




Mientras esto escribo recuerdo mi primera  operación  que fue de amígdalas; tendría  alr. de 7 años y fue con cloroformo, me sentaron sobre  un enfermero que me sostenía y me colocaron la mascarilla para inhalar el gas,  su olor  y efecto "granulado" al irme adormeciendo quedaron  impregnados por siempre  en mi memoria y en mi pituitaria. De eso hace ya mucho tiempo. Trece años más tarde en otro procedimiento quirúrgico me administraron pentotal. Y  al despertarme en  la camilla en el ascensor  de la  Clínica rodeada de monjas con hábitos blancos y  con sombreros  apajarados,  creí que estaba ya en el Cielo y canté como un canario, yo que soy  de natural desafinada. Estaba consciente y me escuchaba, pero no podía parar de decir chorradas.


Nota: John Snow investigó durante más de una década  éter, cloroformo, nitrato de etilo, disulfuro de carbono, benceno, bromoformo, bromuro de etilo y dicloroetano. 




10 comments:

Cayetano Gea said...

Qué sería de nosotros sin la anestesia. Muchos no estaríamos vivos a estas alturas.
Un abrazo, Myriam.

Migue said...

Nos has dado un pormenorizado detalle de los hombres precursores que con investigación y desarrollo fueron llegando a la anestesia actual. (Por suerte para nosotros Myriam)

Un abrazo!

Neogéminis Mónica Frau said...

Interesante post y divertidísima la anécdota de las monjas y el canturreo tuyo al despertar! jeje... qué lindura
=)
Un fuerte abrazo

Manuel López Paz said...

Ya ves...todo tiene su momento. Los avances van poco a poco y sin apuro, como decía una canción en Venezuela :D

Besote

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Lo que visto desde nuestro punto de vista actual parecen enormes periodos de tiempo, en realidad fueron unos avences que históricamente sucedieron en un breve instante.
Musu handi bat.

Genín said...

Menos mal que está tan avanzada la anestesia, tengo un recuerdo muy desagradable de niño, con cloroformo,y que me sentí morir asfixiado... :(
Besos y salud

Ambar said...

Probablemente John Snow sea más conocido, para la mayoría de la gente, por haber ayudado a la reina Victoria a parir sin dolor que por sus investigaciones durante la epidemia de cólera. Para mi es el padre de la epidemiología y creo que la humanidad debe estarle agradecida.
Besos

Ester said...

La cirugía ha avanzado mucho gracias a la anestesia, sin ella hubiera sido imposible. Un abrazo

Ele Bergón said...

Sí hay que recordar a las personas que ahora nos hacen la vida más amable.

Besos

Loli Salvador said...

Conozco el óxido de nitrógeno por haber trabajado varios años con él en odontología, no es un sedante que me entusiasme, aunque algunos pacientes extremadamente nerviosos y poco cooperadores lo demandan, refiriendo una sensación de bienestar, si bien su administración debe ser muy controlada.
Me operaron de amígdalas en los años 60 sin anestesia, era lo habitual, fue un recuerdo poco agradable para mis cuatro añitos, entré acompañada de médicos con una toalla en el brazo, se producían hemorragias intensas y había muchos llantos, y mientras te sujetaban la cabeza y los brazos por detrás, para que no te movieras, veías cómo operaban a otros niños en la misma sala. Uff...son muchas las personas de aquella generación que lo han vivido y saben que no exagero.
Un beso y gracias por traernos este tema que tantos sufrimientos ha aliviado a la humanidad.