Wednesday, June 21, 2017

Estereotipos y prejuicios en torno a la figura de Judas (desde el Judas bíblico a Leoncilo Astudillo, el de la lencería) en "Pasos en la piedra" de José Manuel de la Huerga, Ed. Menoscuarto, España, 2016 - PARTE 2


Las citas en el texto de José Manuel de la Huerga: 

P 30: "Leoncio el Astudillo, el de la lencería y complementos, paredaño, asomaba la nariz judía para soltar un lacónico: Ya estamos, y solo son las once de la mañana". Este personaje creado por de la Huerga, habitante de ese pueblo, es congruente con el estereotipo antisemita del judío.
                                                     
P 34: "Los sayones que azotaban con cara de terruño y nariz judía, sus ropajes coloristas de bufones de corte, casi títeres de cachiporra, para una representación maniquea en la que debía quedar bien claro quienes eran los malos y quien el justo sacrificado para nuestra redención" 

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por orden de Goebbels,  Min de Propaganda del Tercer Reich 
resultado: 6.000.000  personas asesinadas. 
Además de este horror, me pregunto:
 ¿Podemos asegurar  que en el mundo todas las narices aguileñas son "Judías" o que todos los judíos tienen nariz aguileña?  ¿y  si Jesús, María y José eran judíos, cómo eran sus narices o cómo  han sido representadas en la iconografía católica?

P 102: Judas "el traidor": Existía  (en el Pueblo de la Piedra)  la leyenda de que acomodarse bajo la sombra del traidor acarrea la desgracias :   "Nadie en su sano juicio en todo el Barrio rozaba siquiera el emplazamiento bajo la figura de Judas Iscariote. Y ahí quedó fotografiado el Judas de turno". Tradición de este pueblo ficticio imago de pueblos de circa año 1970 reconocibles de Castilla, congruente con la imagen negativa de Judas.

P104: Aquí se discute entre los miembros de la Comunidad Cristiana de la Huerta de los frailes la escenificación  tradicional de la última cena y se propone una nueva.
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Tradicional: Colocaba  a Cristo en el centro del cuadro, más alto, más erguido, con el pan y la copa en cada mano. (...) mientras el traidor , siempre en la esquina izquierda, miraba al suelo, retorcido por los remordimientos, con la bolsa de 30 monedas escondida (...).  Pre-conciliar.

Nueva: una que prefería inspirarse en el espíritu del encuentro de Emaús, tras la Resurrección.  Post-conciliar.




Según el biblista William Klassen el texto en griego más antiguo y  la referencia más temprana de Judas (1 Cor 11:23 y 1 Cor 15:5  de Pablo a los cristianos de Corinto, datada circa 56 EC) no habla de Judas como traidor sino como "el que lo entregó" "paradidome" (y no "prodidomi", que significaría "el qué lo traicionó"). También se ha hallado un texto muy antiguo llamado el Evangelio de la Cruz que ha sido insertado en el evangelio de Pedro circa 40 EC probl de Zéforis (blib. Nag Hammadi) en que se relata el Juicio, abuso y Crucifixión de Jesús, entre otras cosas. Este sería el texto más antiguo de todos hasta la fecha.


La  imagen de Judas   en los cuatro evangelios canónicos  se presenta de forma in crescendo negativa,  veamos:

En  Mc 14:10 no se especifica el motivo por el que Judas fue a ver a los Sumos Sacerdotes y son ellos los que le ofrecen pagarle después de que él ya había aceptado ayudarlos.

En Mt 24: 14-16  que usa Mc como fuente,  Judas específicamente pide una recompensa.

En Lc 22: 3-5  que también usa Mc como fuente, Satán entré en él y por eso lo traiciona.

En Jn 13:27 y 12:6 En Judas no sólo entra Satán, también es un ladrón que roba a los apóstoles, pero no dice nada de que recibe dinero de los Sumos Sacerdotes.

Hay biblistas que al respecto consideran que la narrativa fue modificándose de forma interesada según que evangelista y a que público iba dirigido el texto.

P131 y P132:  Durante el Prendimiento en el Jueves Santo: en la subida de la Ronda  "Tente-necio y (...)"  en una de las primeras veces que salió la procesión:   "la figura del malo se tumbó y golpeó contra el tablero con estrépito seco que conmovió a los presentes. El resultado fue la decapitación de la escultura".  Desde entonces y para los restos, quedó la tradición de llegados a este punto del recorrido "el mayordomo de paso mandaba parar, se retiraba la careta, se remangaba el hábito, subía al tablero y golpeaba la espalda cheposa del sayón. Entonces al grito de "Tente, necio" los hombres de carga aupaban a las cinco figuras, más al mayordomo,  de carne y hueso." Este fragmento del texto de de la Huerga  muestra con claridad pristina como  se monta una tradición.

También durante el Prendimiento: Jesús de ahora encerrado en un almacén (Ps 146-151):  para mi un fragmento confuso en el que el narrador omnisciente relata lo que supuestamente para él podría haber sucedido,  entremezclado con la representación que produce el pueblo sobre este suceso tal como lo explicita en P150 "piensa el Jesús de ahora, el encerrado".

P147:   (...) pero el traidor no se decidía, parecía que prefería un escenario a las afueras, entre dos luces para dar el beso al Maestro"

"Los jefes del Sanedrín (...) no pueden aplicar sentencias de muerte. Están sometidos a las leyes del Senado y Pueblo de Roma. Ni siquiera pueden interrogar con violencia. (...)"

P148:  "Bien mirado, piensa el nuevo sacerdote joven entre los ancianos, doctrinaria y teológica del asunto y ellos, los romanos nuestro brazo ejecutor (...)" Cabe aquí preguntarse si el autor de este libro habla desde sus propios prejuicios en esta suposición de lo que habría podido suceder en aquel momento histórico que a todas vistas culpabiliza  a los judíos como motor y fuerza por detrás de los romanos.


Prendimiento:  Mt 27: 3-10 (30 monedas, etc),   en cumplimiento de las profecías AT,  Zacarías 11: 12-13 (los 30 siclos) y Jeremías  32: 6-9 (la compra del campo de Anatot). Y si tal hubiera sido el caso, entonces ¿cabría culpar a Judas o a los judíos? ¿o podría pensarse como en el Evangelio gnóstico de Judas en que  esa fue la misión por Jesús a él asignada?


 P155:     "Siempre había risas y carreras ante la atenta mirada de los adultos, mientras la escena de la flagelación continuaba con su marcha mecida. La Fiesta infantil alcanzaba el culmen cuando, hartos de zurrarse el cuero (...)" Flagelación:   ver  los escupitajos en Isaías 50:6  (azotes, bofetadas, escupitajos)   Zac 12:10  (traspasar) y Zac 3:1-5 (desvestir, volver a vestir y coronar). 
 
"y al nuevo grito de "a colgar a Judas", rompían filas (...)"  Mientras Peter inmortalizaba esos momentos con su laica  y Germán simulaba que filmaba "en un mar de cuerdas mecidas al viento".  Véase Mt 27:3-10 (Remordimiento de Judas)  y nótese que el suicidio en el Siglo 1  EC (ej:  Séneca o en AT  Jueces 9, 54; 1 Sam 31: 4-5) no  tenía la connotación negativa -de culpa, etc-  que tiene hoy en el S XXI, sino que -tal como lo señala D. Reed- tenía que ver más bien con cuestiones de restitución del honor.


Imagen de la red

 P206: "La mora"  Ashma  que entraba al taller del escultor-restaurador Tapias y el Padre Alas eran  los únicos que tenían acceso al taller del artista. En esta página ella está en el taller y observa ....."cierto aire de familia semítica (...) y en alguna zona secreta de su alma recordaba a su amigo Juan , dormido."  La  musulmana Ashma es tan semita como  cualquier  judío. (No me queda claro el tamaño de la nariz de  esta mora ;-) ni que pasa con los cristianos del  pueblo que tuvieran  "la desgracia" de tener nariz aguileña).

 P216 y P217: "Los viejos no olvidaban señalar a los más pequeños la figura del bizco que tiraba de la soga amarrada al cuello de Cristo. Ambos ojos revirados escondían su pupila en el lagrimal, además su nariz respondía al perfecto arquetipo del perfil judío (congruente con las teorías raciales del Tercer Reich). Por si fuera poca la carga de una cara mal agraciada, este sayón era famoso porque (...)"  "Los sentimientos de la gente  saltaban de la pena honda por ver al justo sacrificado a la mofa de los    sayones  feos como demonios". (...) A este, el artista dolido le había retratado con rostro untuoso y relamido, de político oportunista". (humor;  aquí como en otros pasajes de la novela, hay pinceladas de humor)


P295: Lucubración de Peter sobre las procesiones de la gente del Barrio de Piedra  que "echa su aliento a la madera en los días santos, la mece por las calles, bailan con ellas y es Cristo mismo, su madre, el traidor, los sayones y romanos quienes caminan  wirklich-realmente por la calle de una pequeña ciudad del interior de España, dos mil años después. Lucubración muy significativa para un cristiano protestante como  seguramente lo sería este alemán.



 Imagen de la red

"Pasos en la piedra" de José Manuel de la Huerga, para mí,  nos muestra de forma muy clara como la figura de Judas Iscariote en la versión "traidor", "bizco"  y de "nariz Judía" ha quedado viva en el imaginario colectivo y  cada año ha sido re- escenificado el mito, más allá de la fe  personal de cada uno.  También creo que  la observación (objetivación y distanciamiento)  de los personajes de Germán (desde dentro) y Peter (desde afuera)  nos sirve de guía para un análisis crítico y poder  diferenciar lo que  hace al dominio estricto de la Fe (Creencia)  y lo que hace a la Historia (Verificable). Igualmente, nos sirve para poder  debatir sobre aquello que es ofrecido al pueblo por escribas y eruditos (sacerdotes guardianes de la fe),  o políticos,   y sobre las representaciones que de ello hace el pueblo constituyendo e instituyendo  la tradición (y  lo dañinos que pueden llegar a ser los prejuicios).  Y por último,   como esas tradiciones pueden cambiarse, como una grieta en la piedra, de un mundo que puede resquebrajarse para dar lugar a uno nuevo.

Este no es un tema fácil y sin poder, por razones de espacio ahondar en la materia,  he tratado de ser lo más clara y sintética posible; si no lo he sido, pido disculpas, esperando  que al menos mi intención  de ofrecer líneas para la reflexión,  hable por si misma de lo valioso   que puede ser la lectura profunda de esta novela.


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg



Notas: Texto en negritas negras o rojas cursivas, citas textuales del libro de de la Huerga.

En azul  aquí -y negro en la primera parte- mis comentarios basados en  bibliografía de los:

Académicos biblistas teólogos, historiadores, filólogos y/o  arqueólogos: Raymond E. Brown, JD Crossan, Marvin Meyer, David Reed, Gary Greenberg, Bart Ehrman, Craig Evans, Hyam Maccoby, Arie Zwiep, William Klassen, Anthony Cane, John Feinberg, Randel Helms,  Judith Herrin, Averil Cameron.

Además:  Alvarez Chillada, Gonzalo, "El antisimitismo en España" y Caro Baroja, Julio "Los Judíos en la España Moderna y Contemporánea", 3 vol. Ed Itsmo, España, T1 2000, T2 1978 y T3 1986.

Biblia de Jerusalén,  Ed Grafo, Bilbao, España, 1975.




7 comments:

Cayetano Gea said...

Necesitaban un culpable, alguien que hiciera el trabajo sucio, un traidor, cuando parece que todo estaba decidido desde arriba: había que llevar a cabo un sacrificio necesario que redimiese a la humanidad. Judas era fundamental para llevar a cabo tal misión. Esa era un poco la idea de los que hicieron el libreto de la ópera rock "Jesucristo Superstar". Judas sería otra víctima más.
Un abrazo, Myriam.

Manuel López Paz said...

Un relato interesante.
Como refiere Cayetano, se necetiva el chivo expiatorio.
Estudié en el Seminario Menor de Caracas. Quizás fue dnde encontré la visión más "amable" de Judas. Decía Monseñor Rojo (Entonces director del Seminario), que Judas solo había sido el instrumento para lograr la salvación. Un mnesaje con el que muchos no están de acuerdo.

Yo siempre he creído que antetodo Judas fue humano y como tal, actuó simple y llanamente

Besote.

Pedro Ojeda Escudero said...

Buena y sagaz lectura. Si vinieras a ver las procesiones de semana santa, te pediría paciencia: en ella aún campean estos estereotipos, incluso entre la gente de buena voluntad. Demasiados siglos de educación que han pasado al arte y el lenguaje.
Besos.

Katy Sánchez said...

Una visión diferente sobre ríos de tinta vertidos sobre este personaje. Dos mil años después es otro contexto, otra mirada. Habría que haber estado ahí y aún así nos equivocaríamos. Al presente me remito. Bss

tecla said...

Yo también he pensado siempre que tal vez Judas no fuera tan malo como lo pintan.
Aunque traidores, haberlos ahylos.
Desgraciadamente.
Un abrazo, Myrian.

La seña Carmen said...

En mi opinión, la mala reputación de los judíos en el lenguaje venía más de sus actividades mercantiles y de usura que de sus creencias. Lo de las narices no deja de ser una anécdota que se suele aplicar más en una dirección, judío tiene nariz aguileña, que en la otra: nariz aguileña significa judío.

Abejita de la Vega said...

El arte representa a Judas con nariz ganchuda y sin ella. Es un icono de la maldad, de la traición, pero no de "el judío". No es Judas más judío que los demás del cuadro de la cena, Jesús incluido.

Los españoles tenemos muchos cromosomas en nuestras células aportados por ascendientes semitas. Menudas "napias" se gastan algunos españoles, ganchudas y no ganchudas. Dicen que los niños chinos de los hospicios lloran cuando ven por primera vez a sus padres adoptantes españoles. ¡Les asustan las narices españolas! No somos chatos, no.

No creo que esos estereotipos del arte y la imaginería de Semana Santa puedan hacer daño. Es mi opinión.

Te felicito por tu trabajo tan documentado y trabajado, valga la redundancia.

Besos, Myriam.