Wednesday, May 17, 2017

Hacerse a la mar -7 Los barcos vikingos de Leif Eriksson, su padre Erik el Rojo, y la colonización de Groenlandia y de Vinland (1)

foto por Myriam Goldenberg (c)

Yo, Leif Eriksson, que nací en 970,  en Islandia,  hijo del gran Erik Thorvaldsson (950-1003), más conocido él como Erik el Rojo  por sus luengas barbas rojas,  hice todo lo posible porque mi padre me acompañara en este viaje;  él  había fundado los primeros asentamientos vikingos en Groenlandia y harto sabía de viajes, empero   el día en que cayó de su caballo, lo tuvo por muy mal presagio y decidió quedarse en casa, así que no me quedó otra que montar las naves  que de varios tipos teníamos y alistarnos para el largo viaje sin él, que grata y necesaria me hubiera sido su compañía.  Llegó, pues,  el día del año 1000  en que teníamos que zarpar por lo que di la orden a  Jensen-nariz larga,  mi segundo al mando,  para que hiciera preparar los  drakkar y snekkar  (dos tipos de barcos de guerra livianos) y también los pesados Knarren, que tenían  bodegas mucho mas grandes que los  primeros y en donde almacenábamos la comida y el agua.





Los nuestros eran barcos a vela y remos construidos con la técnica del casco trincado (o tingladillo, si lo prefieres) en la que  superponemos los tablones  que sujetamos muy bien con clavijas de madera y remaches de hierro (que para eso estamos en la Edad de Hierro, mira lo culto que soy, a ver si de una vez  te enteras ;-) ), rellenando  todas las grietas y bisagras con lana de animales que después recubrimos con  una especie de "alquitrán" pegajoso que recogemos de los pinos;  de esta manera  logramos que el agua no entre.  El largo de la quilla depende  del tamaño de  la viga  de madera   del mástil,   que usamos entera, sin empalmar,   lo cual  nos  asegura la mejor de las  resistencias para sostener los aparejos. Introducimos la viga en el agujero de un bloque de madera de roble  encastrado  en la crujía y le colocamos una vela  de lana cuadrada o rectangular con refuerzos de tela  en bandas, para hacerla más fuerte.  La jarcia  muerta es  toda de cáñamo, incluso nuestras ropas pueden serlo porque el cáñamo  al  tejerse es  muy resistente. La resistencia, hermano, como ves nos es ¡fundamental!. Y así nos aseguramos la utilización apropiada del viento para que nuestras naves tomen potencia y rapidez.


 cáñamo

Con buenos vientos podemos llegar de Noruega a Islandia en tres días, pero normalmente lo hacemos en una semana.  Nos guiamos por el vuelo de los pájaros  y la estrella Polar, también utilizamos un Pejlskiva [peilshíva] que es un instrumento de navegación que Uds llaman compás.  Te lo traduzco del Nórdico antiguo,  el idioma en que nos comunicamos los vikingos islandeses, noruegos,  suecos y daneses,  que somos prácticos y hablamos la misma lengua, (antes de su diversificación, futurísticamente hablando).   Bien, sigo contándote: con nosotros llevamos agua, pescado seco, carne roja salada y ahumada, pan y cebolla.  Con nos,  vienen  nuestras mujeres  especialmente lo hacen  en este caso, porque el viaje y la estadía en esas tierras lejanas serán muchos y largos; que si son pocos en casa quedan ellas a cargo de la granja de la cual siempre las llaves portan en el cinto,  que  nosotros, las espadas;  a menos de que las mujeres sean de la estirpe guerrera, que también las hay y de las que un poco más adelante  te contaré.


                      drakk(ar)                            


snekk(ar)


Knorr(ar)

Del rey noruego Olav Tryggvason para quien trabajaba recibí la misión de introducir el cristianismo en Groenlandia, por lo que en mis barcos llevé varios curas cristianos que harían la tarea. La travesía duró más o menos unos  calculo que 20 días (?). Después de llegar a Groenlandia, dirigí mis barcos  en dirección SO y bajamos a tierra en una Bahia  que di en llamar  Helluland (Bahia  Baffin)  y más hacia el sur llegamos a un lugar con muchos bosques que llamé Markland (Labrador, Canadá). Dos días más tarde acampamos en un lugar que nombré Vinland, la Tierra del vino (Terranova, Canada).

 
 Leif Eriksson descubre América del Norte, 
oleo sobre tela,  por Christian Krohg, Noruega 1893

En este punto quiero contarte  que el cristianismo se fue introduciendo lentamente del sur al norte en Escandinavia y aún hoy  las confederaciones más  al norte siguen practicando nuestra antigua religión. El primero  en traer  el cristianismo a nuestras tierras fue el monje Ansgar (que Uds. llamaron Oscar, ya ven lo bien informado que estoy y eso que no usamos internet) en el año 829  en que este frailecito llegó a la ciudad de Birka, sobre el lago Mälaren, (cerca de la actual Estocolmo). Birka  era nuestra ciudad comercial más principal. Digo era, porque luego pasamos  a efectuar nuestras transacciones  en  la Isla de Gotland, que nos facilitó más comercio hacia el oriente a tierras de los rusos y a occidente también, pero los indios (de las Américas del gran Colón y cía), eran además muuuuuy  belicosos  y buenos guerreros y poco o nada  nos querían metiendo nuestras  narices en sus asuntos así que se esforzaron en echarnos, por lo que al final, les dimos el gusto, pero no sin antes habiéndoselas puesto de todos los colores.

Reconstrucción de un asentamiento vikingo en Terranova y Labrador (Canadá) 

Regresé pues a Groenlandia  y construí mi casa en   Bratalid.  y también una iglesia en la que me esmeré cuanto pude, no sin secreto pesar y pidiendo perdón a Odin (nuestro antiguo dios principal de la sabiduría, la guerra y la muerte), a Tor (dios del Trueno, de las cosechas, de la Justicia y de los viajes), a Frey (dios de la lluvia y  del sol naciente)   y a  su hermana Freya (diosa del amor, del sexo, de la fertilidad y del oro)  por haberlos abandonado. Supongo que ahora están descansando en su Asgård [Asgord] que es donde habitan allá en el Cielo. 

Reproducción de la Iglesia que construí en Groenlandia

A Markland, Vinland y Groenlandia, trajimos, como dije,   a nuestras mujeres, también algunas de ellas Shöldmöder [shoelmoeder]  que eligieron ser guerreras, como Vebjorg, Ladgerd, Sanhvit o Visna, para nombrar unas pocas.  A propósito,  entre nosotros es muy conocida la historia de Rusla y de su hermana Stikla, a quienes personalmente en persona de carne y hueso he conocido.  ¿las  has oído nombrar?  ¡A que no...!  Bueno,  te cuento:


 Mujer vikinga,  Beslag från Öland. 
Inventarienr: 128. Foto: Gabriel Hildebrand/SHM


 Rusla fue una gran comandante naval y su hermana, su lugarteniente. Ellas eran hijas del rey noruego vikingo llamado Rieg  de Telemark. Rusla  guerreó bravíamente por su hermano  Thond al que quería muchisísimo, y se opuso con fiereza y convicción a que el danés Ömund, fuera rey sobre Noruega. Rusla no dudó en guerrear contra todo noruego que se pasara al bando de los daneses e incluso se preparó para invadir las tierras de Dinamarca, pero si hasta el momento había logrado victoria tras victoria, en Halland (en SO de Suecia) sufrió su primera derrota  de cuya enorme flota de más de 200,  sólo 30 barcos se salvaron. La guerrera  tuvo un final muy triste:  fue traicionada por su propio hermano que se dejó manipular por el astuto y pérfido danés  y salvajemente,  la mató (1). Yo la conocí personalmente, como  te  he dicho antes, lo mismo que a su hermana  y ambas eran mujeres muy especiales, de mucho carácter, pero  muy hábiles, generosas de corazón y muy, muy alegres, especialmente Stickla, la menor. 

Runsten (estela de piedra esculpida)  de Gotland, 700-800
motivo de la Völsungasagan

Sé que nos,  los vikingos,  mala prensa  tenemos y a la historia habremos de  pasar como salvajes y brutos que atacamos y robamos a las ciudades y pueblos de Europa, pero recuerda:  comercio  y agricultura también hicimos allende los  mares hacia el este, muy al este y  hacia el oeste, muy oeste. A favor también te digo  que tratábamos muy bien a nuestras mujeres que de  gran  respeto e independencia  siempre gozaron en  herencia y otras cuestiones que hacían al dominio de las granjas, la medicina, el comercio y la religión, pero  que la introducción del Cristianismo redujo  cuanto quiso y como quiso, apostillando que esto y lo otro  pecado era.  

Sigue aquí con un pequeño bonus  romántico (del Romanticismo escandinavo) que no quisieras perderte, así te lo recomiendo, muy lector mío. Y perdona si he mezclado antiguo con moderno, pero si te hubiera hablado en nórdico antiguo, dime tú ¿cuánto hubieras de todo lo dicho entendido?


Notas:

 (1)  Historia relatada en Gesta Danorum (Siglo XII)
Fotos no asignadas, robadas de la Red (gracias).

Fuentes:

Streiffert Eikeland, Katarina,  "Kvinnan och havet", 2014
Sawyer, Peter,  "Kungar och vikingar, Norden och Europa 700-1100", Nordstedt, Stockholm, Sverige, 1985
Wikipedia, Vikingafärder y otras páginas enlazadas en el texto.




16 comments:

Pilar V said...

Me ha encantado la crónica, realmente poco sabemos de los vikingos más allá de su fiereza en combate y la extrema dureza de sus condiciones de vida.
Un cordial saludo

Cayetano Gea said...

Siempre me parecieron preciosos. No creo que compartan este punto de vista, las víctimas de sus saqueos. Ver el mascarón de proa y ponerse a temblar estaba asegurado.
Un abrazo, Myriam.

Ester said...

Alguna vez que he visto en algún museo las embarcaciones de esas épocas me maravilla ver las artes y astucias que usaban para navegar en mares embravecidos, de los vikingos los dibujos animados y poco mas. Un abrazo

Ambar said...

Me ha encantado el relato en primera persona y todo lo que nos enseña Leif Eriksson.
Besos

Clara said...

Qué chulo!!l
Los vikingos siguen despertando pasiones,me encanta la entrada y las descripciones: el compás,la estrella polar,etc.Los viajes infinitos en una cáscara de nuez.
Un abrazo

Pedro Luso said...

Gostei muito desse teu trabalho, com texto e imagens excelentes. Sem dúvida, uma leitura agradável e interessantes.
Um abraço, Myrian.
Pedro

emejota said...

Me encanta el tema. A principios de siglo visité a fondo la península escandinava hasta Cabo Norte. Fue apasionante.

Chelo said...

Interesante post y maravillosas fotos.
¡Qué maravilla, Myriam!
Un beso

Manuel López Paz said...

Unos barcos que quisiera ver person to person...pero de momento está algo complicado.

Los Vikingos es una cultura que me apasiona, sobretodo su mitología.

Besote

Genín said...

Este tema me apasiona, además, lo haces muy bien en esa forma coloquial de andar por casa, muy buena entrada.
Besos y salud

Mari-Pi-R said...

Hay que reconocer su buena parte, las embarcaciones eran estupendas.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Historias geniales de gentes geniales en tiempos... turbulentos... muy turbulentos.
Musu handi bat.

Neogéminis Mónica Frau said...

Ha sido muy interesante la forma que encontraste para meternos en la historia, narrando en primera persona, mezclando nuevo y viejo para facilitarnos la comprensión. Además bien ilustrada, me gustó. Muchas gracias!

Ishtar said...

Qué interesante!!!

Seguro que algún momento fueron vecinos de los Vascos que se dejaban caer por allí a la caza de la ballena.

Un abrazo.

Rita Turza said...

Me ha encantado la entrada sobre los vikingos, son unos grandes desconocidos. Tus entradas son siempre muy interesantes y aprendo muchísimo.

Gracias Myriam.

Un fuerte abrazo, amiga.

Pedro Ojeda Escudero said...

Sorprende que con aquellos barcos se hicieran tales travesías. Ahora parece que no salimos de casa sin un GPS.
Un beso.