Monday, May 1, 2017

De saneamiento (alcantarillado, letrinas, inodoros) y agua potable en la India actual (y 5) con una anécdota mia al final del capítulo

Viene de aquí 



Para finalizar este tema, algunos datos  a  tener en cuenta:


En el Mundo, la OMS calcula (según informe de Nov. 2016) que en 2015, el 68% de la población mundial tenía acceso a instalaciones de saneamiento mejoradas, incluyendo inodoros y letrinas cubiertas, en comparación con el 54% de 1990.

    
Casi un tercio de la población mundial actual ha obtenido acceso a una instalación de saneamiento mejorada desde 1990, un total de 2,1 millones de personas.


    
2.400 millones de personas aún no disponen de instalaciones sanitarias básicas, como baños o letrinas.


    
De éstos, 946 millones todavía defecan al aire libre, por ejemplo en canales de la calle, detrás de arbustos o en cuerpos de agua abiertos.


    
La proporción de personas que practican la defecación abierta a nivel mundial ha caído casi a la mitad, de 24% a 13%.


    
Se piensa que al menos el 10% de la población mundial consume alimentos regados por aguas residuales.


    
El saneamiento deficiente está relacionado con la transmisión de enfermedades como el cólera, la diarrea, la disentería, la hepatitis A, la fiebre tifoidea y la poliomielitis.


Se estima que el saneamiento inadecuado causa 280 000 muertes diarreicas anualmente y es un factor importante en varias enfermedades tropicales desatendidas, incluyendo gusanos   intestinales como en el caso de la parasitaria   esquistosomiasis; o el tracoma, enfermedad en la vista causada por la bacteria clamidia tracomatis, presente hoy, por desgracia en 42 países y responsable de la ceguera de 1.9 millones de personas en el mundo. El saneamiento deficiente también contribuye a la desnutrición.


La OMS  publicó en 2006,  4 volúmenes en los que da una guía para el correcto tratamiento de aguas residuales y deshechos aplicados al uso de la agricultura:



Volume 1: Policy and regulatory aspects

 Volume 3: Wastewater and excreta use in aquaculture

Volume 2: Wastewater use in
agriculture
 




(Me los voy a leer por las noches y después, si puedo,  les cuento)


Como corolario, en 2013 el Vice-Secretario Gral de la ONU planteó como objetivo terminar con la defecación al aire libre para 2025.  Además, la  WHO está trabajando conjuntamente con UNICEF para erradicar para 2025  muertes de niños por pneumonía y diarrea;   también para  lograr  un  acceso total a agua potable, saneamiento e higiene en Hospitales y casas particulares para 2030; pienso estar viva y quiero verlo.


Y ya que me han seguido fielmente en esta serie, cuyo tema es harto desagradable -lo lamento, pero más lamento que sea de mucha actualidad- les cuento una anécdota mía: En el año 2004 cuando recién hacía dos años que vivía en Israel, llegada de la gran metrópoli de Buenos Aires, Argentina,  fui invitada una tarde de primavera a la celebración de un matrimonio en un bellísimo campo de olivos. "¡Qué romántico!" pensé, pero siempre previsora, pregunté: "¿Hay servicios?" Se me dijo:  "Por supuesto,  todo está arreglado para la comodidad de los invitados, no te preocupes",  y con tamañas palabras aseguradoras, me quedé tranquila.  Elegí para la ocasión un precioso vestido turco   de color bordeau  con babuchas  y un largo cinto  que daba dos vueltas a la cintura  y cerraba con un gran  moño que sostenía todo el atuendo, el mismo que ven en esta foto de aquí arriba (sí, soy yo). 

Ni les cuento lo difícil que era concurrir a los baños químicos para ambos sexos que colocaron en fila   sobre el terreno desparejo, por lo que había que subir como un escalón para entrar, eran  pequeñisimos y yo -claustrofóbica regenerada y acostumbrada al comfort de la gran Ciudad en la que mi vestido no me había causado problema alguno jamás-  tenía que desarmar el moño, recoger en mi brazo todo el cinto para que no cayera en el váter,  bajar el vestido sin que se me cayera al piso ni tocara la taza,  utilizar el inodoro previamente forrado en papel, secarme, volverme a vestir,  lo que implicaba  levantar el vestido, dar dos vueltas al cinto,  atar bien  el moño, tapar el váter  para no salpicarme y apretar el botón del ¡flux!,   y por fin salir soportando los golpes en la puerta y quejas de los que,   considerando que yo me estaba divirtiendo ahí adentro,  despotricaban mientras hacían eses con las piernas para aguantar con sus vejigas a punto de explotar.  Dejé de beber en lo que restó de la noche, por lo que en seco, tampoco pude comer  con lo delicioso que estaba todo... ¡fue uno de esos días en que lo hubiera dado todo por ser hombre!.




¡Feliz día del Trabajo a todos los amigos!






20 comments:

Manuel López Paz said...

Cosas que pasan...Sin embargo, la vida sin esa pequeñas cosas, no sería vida.

Besote. Ojalá se llegue a las cifras en 2025. No es por falta de empuje, sino de dinero...

Emilio Manuel said...

Precisamente por todo lo que dices al final, hacer tus necesidades y luego limpiarte con una piedra da una sensación de libertad que no te la puede dar ningún habitáculo químico, pero claro esto último es lo moderno y lo higiénico, lo otro, es de la edad de piedra y nunca mejor dicho.

Un abrazo.

Cayetano Gea said...

No nos damos cuenta de lo importante que es el agua y las comodidades hasta que nos faltan.
Un abrazo, Myriam.

Ester said...

La primera parte de tu entrada, duele, sigue doliendo como las anteriores de la serie, tu anécdota leída causa risa pero vivirla la imagino muy penosa, una situación que mas o menos parecida hemos vivido algunas y todas hemos pensado en ese momento que suerte tienen los hombres. Te deseo un feliz día y te abrazo

emejota said...

Una anécdota que siempre te acompañará. Ojalá se cumpla tu deseo!
Una enfermera podría resolver la cuestión de la "cañería" colocándose una pequeña sonda ad hoc. Lo experimenté tras cierta intervención quirúrgica!

Kety said...



Una anécdota para no olvidar. Estás preciosa

Besos

Genín said...

jajaja Si, a veces se agradece tener colita...jajaja
Pero si hubieran sido aguas mayores, estabamos igual...jajaja
Besos y salud

Abejita de la Vega said...

Guapa y elegante Myriam.
El agua limpia y el agua sucia, cuestiones de vida o muerte.
Una entrada con buen humor

Pilar Cárdenes said...

Tremenda y dolorosa realidad. Espero y deseo que en esa fecha todos estemos vivos para verlo o, al menos, saberlo.
Por asociación de ideas, me pregunto si en las letrinas de Ostia, la gente también cogía enfermedades mortales...
En cuanto a tu aventura en en el baño, sin desperdicio :-)
Un abrazo y feliz semana, Myriam

Pd. Muy guapa ;)

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Lo cierto es que todos los temas que tienen que ver con la muerte de personas, son desagradables. Este, precisamente no tiene por qué serlo más, cuando estamos hablando de cubrir necesidades básicas de las personas.
Me ha encantado tanto el tema como la forma de contarlo.
Musu handi bat.

Neogéminis Mónica Frau said...

Tu anécdota lo grafica todo!
Saludos.

Ele Bergón said...

Dos mundos tan distintos.... con sus pros y sus contras. Ir de uno a otro no tiene las misas consecuencias.

Luces muy guapa y sí lo debiste de pasar mal.

Besos

Chelo said...

Interesantísima tu serie de posts sobre esta temática, y admirable tu capacidad de trabajo y generosidas al decirnos que vas a leer todo lo que indicas y nos contarás. Lo esperaré, Myriam.
Respecto a tu anécdota final, es un buen ejemplo de lo difíciles que, a veces, se nos ponen las cosas. Tuviste que pasar una odisea y me has recordado a mí cierta vez en unos baños de esos portátiles que instalan en los chiringuitos de la playa.
Muchos besos y gracias por ilustrarnos tanto y tan bien.

Ambar said...

Me he reído mucho con tu anécdota ( que mala soy) porque me he sentido muy identificada. En alguna ocasión he sufrido situaciones parecidas y ,aunque parezca exagerado, se pasa tan mal que su recuerdo permanece en la memoria.
Besos

Gustavo Figueroa Velásquez said...

Querida Myriam:

Con esta entrada nos muestras la triste realidad en la que viven millones de seres humanos en el mundo, un mundo tan desigual que, ni siquiera para poder evacuar los intestinos, hayan un sitio cómodo. Triste que existan miles de pueblos en el el mundo donde la gente no tenga agua y la miseria se los esté devorando.
Lo positivo y bello de esta entrada es esa foto tuya y tu anécdota es genial, jajajaja!!!
Te dejo un beso y un abrazo.

Janeth said...

Amiga querida e seguido con atención tus post y lo ultimo tu anécdota,..creo que nos puede pasar a cualquiera, las ciudades mas cosmopolitas pueden resultar así de accidentadas,..ojala la India un país tan bello y lleno de espiritualidad pueda encontrar un saneamiento para poder llevar una vida digna y plena, tal ves con el tiempo,... un saludo siempre afectuoso, un placer leerte de nuevo...

Isabel Martínez Barquero said...

He venido a conocerte, Myriam y me ha llamado la atención esta entrada. Es impresionante que aún hayan tantísimo seres humanos que hacen sus necesidades fisiológicas al aire libre. Vivimos en un continente avanzado y, en ocasiones, no somos conscientes de las comodidades que disfrutamos.
En cuanto a tu anécdota, te imagino en la tesitura y casi sudo. No me extraña que no quisieras que tu traje arrastrara por el suelo, es precioso. Y tú estás muy guapa en la foto.
Un abrazo muy grande.

chusa said...

jajaja, permíteme que me ría por la situación, aunque yo no desearía verme en ese apuro...ya pasó el tiempo, por cierto estás guapísima en la foto... y por lo que respecta el tema del agua es una prioridad absoluta a nivel mundial. Tengo que leer tus post anteriores, es un tema que me interesa siempre. Besitos de buen atardecer 🌜

ELOY GONZÁLEZ CORRO said...

Me ha gustado tu anécdota personal, pero ya te advierto, porque no eres hombre no te orinaste en la cola, oh la HBP que negras nos las hace pasar a los hombres, no hacemos eses con las piernas, hacemos ochos.

Pedro Ojeda Escudero said...

Aquí firma otro que odia los baños químicos...
Qué serie más oportuna. Nunca hubiera pensado en ella.
Besos.