Friday, January 27, 2017

El Arzobispo Damaskinós Papandreou y el jefe de la Policía de Atenas Angelós Evert y el rol de Grecia con respecto a los judíos, durante la Ocupacion alemana en la era del Tercer Reich



El Arzobispo Damaskinos Papandreou nació  con el nombre de  Dimitrios Papandreou en Dorvitsa, Grecia en 1890; se alistó en el ejército griego durante las guerras de los Balcanes,  fue ordenado sacerdote de la iglesia ortodoxa griega en 1917 y  nombrado arzobispo de Atenas en 1941.

Durante el Holocausto, el arzobispo Damaskinos  junto con el jefe de la policía de Atenas Angelos Evert  protegieron a miles de Judíos griegos.

Aunque se estima que el 87% de la población judía de la nación -60.000 a 70.000 Judíos griegos- perecieron durante el Holocausto, 10.000 sobrevivieron, en gran parte debido a la negativa del pueblo griego a cooperar con los planes alemanes para deportaciones.

Con la llegada de la ocupación de la  Alemania Nazi, las deportaciones de judíos de ciudades como el puerto septentrional de Tesalónica procedieron a un ritmo rápido. Muchos Judíos que huyeron  de la persecución en el norte,  encontraron un refugio seguro en Atenas.

El 20 de septiembre de 1943, Dieter Wisliceny - un adjunto de Adolf Eichmann, el arquitecto de  de la Solución Final nazi - llegó a Atenas. Wisliceny ordenó al  Gran Rabino Elias Barzilai a comparecer ante él, para que le proporcionara  cifras exactas y listado de  la población judía en Atenas,  para asi crear un consejo judío compuesto de Judíos que eran  obligados a afiliarse  al consejo  a la vez que se los hacía "responsables" de mantener la ley y el orden en la  comunidad judía  y también se les podía utilizar  como enlace entre las autoridades alemanas y la población judía.

Conmocionado  por su encuentro con el comandante nazi, el Rabino  contactó al  Arzobispo  ortodoxo Damaskinós  a quien   relató los tenores de la  reunión.  Como  Damaskinós sabía lo que había ocurrido en el norte, le sugirió que toda la comunidad judía se refugiara  en las montañas   ya que  en Atenas no podría ser protegida.

El Rabino Barzilai, para ganar tiempo,  pidió a los alemanes   tiempo adicional para componer las listas solicitadas, y luego, después de reunirse con otros líderes de la comunidad judía, destruyó los registros de la comunidad aconsejando  a los judíos que huyeran. Unos días más tarde, el propio Rabino salió de la capital y se unió a la Resistencia.

La Iglesia de Grecia, bajo el liderazgo Damaskinos, condenó los planes  de las deportaciones  ordenadas por Hitler  en su  país y dio instrucciones a los sacerdotes para anunciar su posición en sus sermones.

Los judíos  habían participado libremente con otros griegos en todos los ámbitos de la vida durante 2.300 años, coexistiendo en armonía con sus compatriotas ortodoxos, contribuyendo buen trabajo en numerosos campos. Judíos había vivido en Atenas desde la época de Alejandro Magno, a mediados del siglo IV, muchos habían  buscado refugio en Grecia después de haber sido expulsados ​​de España en 1492. Durante el Holocausto, la población judía griega fue casi completamente destruida.

 

Mientras se preparaban para iniciar  las deportaciones  e implementar  la solución final (el asesinato en masa), los nazis compilaban  informes de inteligencia sobre la población judía de Atenas. Eligieron importantes fiestas judías para  sus actos monstruosos, por ejemplo,  dar  una orden en la víspera de Iom Kipur (El día del perdón), firmada  por el comandante militar alemán en Atenas, Comandante de las  SS y Policía,   Jürgen Stroop (este  fue el  que aniquiló el Gueto de Varsovia en abril 1943, después de la revuelta judía,  y que fue asignado a Grecia el 8 de Sept de1943, pero  al mes. dada su crueldad y el rechazo de la policía local, con Evert a la cabeza,  fue relevado del mando y asignado a otro destino). 

La población judía en Atenas había aumentado desde el estallido de la guerra. Damaskinos, Evert y el  Rabino,  habían  transformado la ciudad en un refugio seguro. Dado que muchos de los Judíos recién llegados no tenían lugar fijo de residencia, la inteligencia alemana sobre la población judía fue a menudo deficiente.

Por causa de la orden emitida por Stroop, los Judíos fueron  obligados  a comparecer en las oficinas de la comunidad dentro de los cinco días para  declarar sus residencias y registrar sus nombres. A pesar de la amenaza de consecuencias nefastas  por  no presentarse, solamente 200  lo hicieron.

En un caso similar, las autoridades alemanas anunciaron que estaban planeando traer una harina especial a Atenas para la Pascua, por lo que la población judía podría preparar matzá - pan ácimo- siempre que no estuvieran dispuestos a revelarse y registrarse ante las autoridades. A pesar de que este  falso acto de bondad tentó a   algunos,  otros se registraron  porque temieron represalias nazis en sus vecinos cristianos, que los estaban protegiendo.  (Falso acto de bondad: porque eran excusas para apresarlos).

Cuando los alemanes comenzaron a reunir a los Judíos, más de 600 sacerdotes ortodoxos griegos fueron detenidos y deportados a causa de sus acciones para ayudar a Judíos y muchos Judíos fueron salvados por la policía griega, el clero y la resistenciaDamaskinós y Evert enfrentaron amenazas reales  de muerte por sus esfuerzos y seguramente habrían  sido asesinados si los alemanes hubieran  sabido   el verdadero  alcance de su labor.

Hubo varios medios de evacuación. Muchos dejaron en barco desde Oropo en el Ática, donde con frecuencia eran obligados  a pagar enormes honorarios por  un viaje de tres semanas a Turquía. Algunos hombres jóvenes sin familia escaparon a campos de partisanos  en las montañas, certificados de bautismo falsos y nuevos documentos de identidad de la Iglesia ortodoxa griega también  ayudaron  a judíos a escapar. El Arzobispo Damaskinos supervisó la creación de varios miles de tales certificados, y el jefe de la policía de Atenas Evert proporcionó más de 27.000 papeles falsos de identificación.  

El Arzobispo también ordenó a los monasterios y conventos en Atenas que facilitaran  vivienda a los judíos perseguidos:  como resultado de estas acciones, más de 250 niños judíos fueron escondidos por el clero ortodoxo.

Cuando todas las apelaciones oficiales para detener las deportaciones fallaron, el Arzobispo Damaskinós encabezó un llamamiento directo a los alemanes, en la forma de una carta compuesta por el famoso poeta griego Angelos Sikelianos   y firmada por los ciudadanos griegos prominentes  en un audaz intento de apelar a los corazones y las mentes de las autoridades de ocupación  en defensa de los Judíos que estaban siendo perseguidos.

La carta incitó la ira del  Comandante nazi  Stroop, quien amenazó de muerte  al Arzobispo   con un pelotón de fusilamiento.   La respuesta inmediata de Damaskinos fue:
"A  los líderes religiosos griegos no se les dispara, sino que son colgados;  solicito que se respete esta costumbre".  El valor  del líder religioso tomó por sorpresa y desarmó al Comandante y  aquel salvó la vida.

La Declaración  del Arzobispo y sus compañeros griegos es única; no existe un documento similar de protesta a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial que haya salido a la luz en cualquier otro país europeo. He aquí a continuación fragmentos de la carta:

 "La Iglesia ortodoxa griega y el mundo académico del pueblo griego,  protestan contra la persecución ... El pueblo griego está ... muy triste al saber que las autoridades de ocupación alemanas ya han comenzado a poner en práctica un programa de deportación gradual de la comunidad judía griega ... y que los primeros grupos de deportados ya están en camino a Polonia ... De acuerdo con los términos del armisticio, todos los ciudadanos griegos, sin distinción de raza o religión, iban a ser tratados por igual por las autoridades de ocupación. Los Judíos griegos han demostrado  ser valiosos contribuyentes al crecimiento económico del país [y] respetuosos de la ley los ciudadanos que entienden plenamente sus funciones como griegos. Ellos han hecho sacrificios por  el país griego y han estado siempre en la primera línea de la lucha de la nación griega para defender sus derechos históricos inalienables ... En nuestra conciencia nacional, todos los hijos de la Madre Grecia son una unidad inseparable: son miembros iguales de la entidad nacional independientemente de la religión ... Nuestra santa religión no reconoce cualidades superiores o inferiores basadas en la raza o la religión, tal como  lo indica: "No hay ni Judío ni griego" y por lo tanto condena cualquier intento de discriminar o crear diferencias raciales o religiosas. Nuestro destino común tanto en días de gloria y en los períodos de desgracia nacional han  forjado lazos inseparables entre todos los ciudadanos griegos, sin excepción, independientemente de la raza ...Hoy estamos ... profundamente preocupados por el destino de 60.000 de nuestros conciudadanos que son Judíos ... hemos vivido juntos tanto en la esclavitud y la libertad, y hemos llegado a apreciar sus sentimientos, su actitud fraternal, su actividad económica  y más importante, su patriotismo indefectible ... " 


Durante la Segunda Guerra Mundial, Grecia perdió 580.000 seres humanos,  que antes de la guerra tenía una población de 6,5 millones de hab., unos  100.000 griegos  resultaron heridos en  combate. Griegos ordinarios se pusieron en peligro mortal en protesta por las autoridades de ocupación. En el caso de la población judía de Atenas, la asimilación y un fuerte movimiento de resistencia,  ayudaron al menos algunos griegos judíos a sobrevivir al ataque nazi. Cinco mil Judíos permanecieron en Atenas, ayudando a reconstruir la vida judía en Grecia de la posguerra. El gobierno griego  ve la herencia judía como parte del patrimonio nacional del país y  ha renovado  el Museo Judío de Grecia,  en Atenas, un sitio de honor entre muchos tesoros históricos de la nación. La  sinagoga más antigua de Grecia es una ruina del siglo V a EC  situado en antiguo mercado de Atenas, el ágora, al pie de la Acrópolis. 

Después de la guerra, el arzobispo Damaskinos sirvió como regente de Grecia hasta que el rey Georgios II regresó del exilio. Cuando estalló la lucha entre los pro-realistas soldados griegos y partidarios comunistas en 1945, el arzobispo fue nombrado Primer Ministro que exhortó a la paz y el orden en el país ; renunció a su posición de liderazgo cuando el rey fue llamado formalmente en 1946.


El Arzobispo  Damaskinós murió en Atenas el 20 de mayo de 1949.


Artículo escrito por: Margie Burns. Entre paréntesis aclaraciones mías y el resaltado en negrita es mio, al igual que la traducción.

Original en Inglés aquí

Bibliography:

15 comments:

andre de ártabro said...

hERMOSO REPORTAJE
Besos
André

Ester said...

He empezado a leerlo con atención, pero viendo que promete y su extensión lo dejo para luego. Un abrazo

Genín said...

Una buena lección de Historia, viene muy bien para no olvidar las atrocidades masivas que se cometieron con los judios y minorias débiles, que son vergüenza de la humanidad.
Besos y salud

Manuel López Paz said...

No fueron pocos los que a riesgo de su vida, decidieron salvar la de otros.

Cosas como estas, hacen que nos reconciliemos con la humanidad...

Besote guapa

Cayetano Gea said...

Estupendo testimonio que demuestra una vez más que, junto a la barbarie y a la sinrazón, hay gente estupenda en el mundo por lo que merece la pena seguir creyendo en la humanidad.
Un abrazo, Myriam.

manouche said...

Ma famille a fait partie de ces "justes" restés inconnus.

Myriam said...

¡Gracias por vuestras palabras! Ejemplos como este también me reconcilian con la humanidad, por eso los recopiló y comparto en mi blog.

Con respecto a países (Gobiernos y personas públicas, y no particulares) el ejemplo de Dinamarca es archi-conocido, pero este de Grecia o el de Bulgaria ya publicado aquí no son muy conocidos.

Abrazos a todos

Myriam said...

MANOUCHE: Bravo pour ta famille! Bisous!

Myriam said...

¡Gracias por vuestras palabras! Ejemplos como este también me reconcilian con la humanidad, por eso los recopiló y comparto en mi blog.

Con respecto a países (Gobiernos y personas públicas, y no particulares) el ejemplo de Dinamarca es archi-conocido, pero este de Grecia o el de Bulgaria ya publicado aquí no son muy conocidos.

Abrazos a todos

AMBAR said...

Con respeto a paises y atodo ser humano, gracias por este enorme trabajo que nos regalas, es una muy detallada informacion, gracias.

Desde mi lugar de descanso te visito, leo y agradezco, tu compañía y recuerdo.
Un abrazo.
Ambar

Ambar said...

Gracias por compartir tus conocimentoa sobre la historia del Arzobispo Damaskinos Papandreou y el papel de Grecia con respecto a los judíos.
Hay mucha gente que nos enseña que se puede y se debe ser creyendo en la Humanidad y Papandreou y Evert forman parte de esa gente.
Besos Myriam

Bertha said...

Un ejemplo la labor del Arzobispo Damaskinos.Las guerras solamente dejan mucho odio, aunque se perdonen las ofensas nunca se olvidan.

Feliz finde Myr.

Abejita de la Vega said...

Aumenta la fe en la humanidad saber que hubo gente que estuvo que combatió la barbarie en la medida de sus fuerzas.
Besos, Myriam.

Paco Cuesta said...

Tengo pendiente, querida Myriam, adentrarme en el conocimiento del pueblo judío, me parece una historia que no hay que desconocer. Cuando así sea, te pediré ayuda.
Gracias, Besos

María Pilar said...

Mucho se ha hablado de la inmovilidad e incapacidad de actuación frente a los nazis. Cuando leo actuaciones como esta... La historia siempre la escriben los que ganan y entre los que ganaron no se encontraban ni este caso ni tal vez otros muchos que no nos han llegado.
Como siempre una entrada muy bien documentada.
Besos Myriam