Tuesday, February 2, 2016

Los hombrecillos de azul



Estaban allí y habían venido para quedarse.   De dos en dos, aparecían por todos lados,   en las azoteas, en la torres, sentados en las ramas de los árboles, encaramados a las estatuas de las fuentes, todos de azul, todos silenciosos, observándonos.  Sentí un escalofrío,  un estremecimiento que hizo vibrar todo mi cuerpo y una fuerza que me embargó  hasta lo más profundo de mi ser sin que pudiera resistirme,  entonces tuve la absoluta certeza  de que venían a pedirnos cuentas.  
          
No sé ni restar ni multiplicar, me dije, ni soy responsable de nada. Callo ahora como callé  ayer y antes de ayer y con la rapidez de una saeta me subí a la moto.  ¿A dónde ir?  me pregunté desesperada mientras la arrancaba con dificultad y  me perdía por los laberintos de la ciudad,  nunca antes había manejado una moto,  terminé -como era de esperar- estampándome contra un paredón, ¿dónde estoy? me  pregunté, entonces  me acordé de los hombrecillos de azul.





16 comments:

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Qué susto!!!
De entrada no me había percatado que es una galería de arte.
:-)
Un beso.

Cayetano Gea said...

Mala cosa cuando aparecen hombrecillos uniformados: todos de azul, todos de negro (como los de la troika o los del servicio de pompas fúnebres), todos de rojo o de naranja... El exceso de disciplina y la homogeneidad en el vestir y en el pensar están detrás de todos los excesos de la humanidad, de todos los desastres. Es negar que este mundo es plural, vivo y diverso.
Un saludo.

María Luz Evangelio said...

Estoy segura de que llevabas casco en tu huida. Muy divertido.

Genín said...

Yo creo que los hombres de azul los viste después de darte el tortazo con la moto... :)
Besos y salud

Manuel López Paz said...

Pero si querían montarse en la moto :D

Besote guapa. Al principio los vi inquietantes...

Rafa Hernández said...

Le habrán dado alguna mano de tinte, o son políticos corruptos, para camuflarse y que no les metan mano.

Besos.

Mari-Pi-R said...

Los hombres de azul te empujaron y con ellos te caíste.
Un abrazo

Kety said...


El Arte es Arte en cualquier lugar.
Me han recordado los hombres grises de Momo.
Un abrazo

Ambar said...

Pienso que todos tememos que, en un momento dado, los hombres de azul, de negro o de gris vengan a pedirnos cuentas. Pensamos que las tenemos todas liquidadas, que no debemos nada, que de nada somos responsables pero.....el miedo está ahí.
Me ha gustado mucho. Besos

chusa said...

Los hombres de azul es verdad que inquietan, menos mal que son obras de arte observando a quienes los miran... cierto que te han inspirado un relato breve misterioso que me encantò.
Un beso MYriam!!!

Rita Turza said...

Me ha encantado el relato y la foto que le acompaña.
Da la sensación que se van a desprender por la fachada en cualquier momento. Menos mal que los hombrecillos de azul son puro arte.

Besos.

Pedro Ojeda Escudero said...

Nos pedirán cuentas, no lo dudes.
Bien mirada la foto, llena de cosas y complejidad.
Besos.

Ele Bergón said...

¡Ay! el no enfrentarse al miedo a veces te lleva donde no quieres ir.

Ya sé que el miedo es libre, pero cuidado con esos hombrecillos de azul que aparecen de vez en cuando en nuestra vida. A la larga nos pueden traer muchos problemas.

Besos

manouche said...

Zorro saltaba asi en su caballo!

Óscar Sejas said...

Sólo viendo la foto ya te hacen perder la noción del tiempo, así que normal que se te olvidara que no sabías conducir la moto...aunque fíjate, durante unos segundos, cuando no eras consciente de lo que hacías la moto seguía su camino.

Me gustó!

Un saludo.

giovanni said...

No hay como escapar del ojo del hombre azul que está dentro de ti.
Un beso