Sunday, January 10, 2016

En una noche sin viento



Miró sus manos, temblaban. No podía serenarse. Su  corazón latía como un tambor. Era de noche y  estaba sola. No había signos de tormenta, no había viento, tampoco lluvia. ¿Qué me pasa?  se  preguntó angustiada,  mientras recorría con su mente los últimos acontecimientos,   entonces recordó que había pasado al otro lado del espejo. 




12 comments:

Abejita de la Vega said...

¿Qué hay al otro lado?

manouche said...

Mala suerte !

EL AVE PEREGRINA said...

Myriam, la mejor manera de vernos es al otro lado...Como la misma Venus que nos dejas...

Un abrazo.

Rita Turza said...

Precioso Myriam.
Al otro lado del espejo... ¿Qué hay al otro lado?

Besos.

karin rosenkranz said...

inquietante...

Paco Cuesta said...

El difícil encuentro con la propia imagen.

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Interesante comienzo. A partir de aquí todo un mundo.
Un beso.

Ele Bergón said...

Quizás se quedase más tranquila al recordar que ya había pasado al otro lado del espejo o ¿quizás no? Quién sabe.

Un abrazo

Genín said...

Verás tu cuando se de cuenta que la ha palmao la pobre... :(
Besos y salud

Manuel López Paz said...

El otro lado del espejo...Hay tiempo para eso...

Besote guapa

Pedro Ojeda Escudero said...

Siempre se está en dos sitios.
Besos.

Ambar said...

Prefiero este lado del espejo, con su viento, su lluvia y todos los demás inconvenientes....

Saludos