Friday, December 6, 2013

Tránsitos: El momento


No siempre apreciamos lo suficiente el momento vital en el que nos encontramos,   a veces, añoramos tiempos lejanos que hemos idealizado en la memoria,  y otras,  vamos hacia adelante llenos de insatisfacción, deseos urgentes, preocupación.  Y luego,  está toda la cháchara de la autoayuda con eso de "instálate en el presente, en el aquí y ahora, carpe diem y bla, bla, bla".  Pero no se trata de eso, se trata de centrarme,  de que centres el yo,  de que lo alinees; se trata de que el yo esté todo en mi -y que tu yo esté todo en ti- todo él, completito, y no desparramado en una viaje hacia atrás o hacia adelante que sólo lo aliena, nos aliena. Se trata de atención consciente, de estar  aquí, ahora,  toda yo completa: mente, cuerpo, espíritu y centrarme. Es un detenerme un instante para alinearme (y no alienarme)  toda yo, con la gravedad   de la Tierra y en armonía con ella. Me abandono en ese eje y me concentro en una tarea cualquiera.  Es como frisar una foto, es como apresar  un instante, como el de esta imagen capturada.  Y desde esta centración  ampliar mi ángulo de visión hacia el pasado o hacia el futuro. Hacia el pasado para aprender de él y hacia el futuro, para imaginar mis objetivos cumplidos, esos que marcan la dirección de mi accionar y que dan sentido a mi vida. La preocupación es sufrimiento estéril, porque  con ella lo único que hacemos es diseñar escenarios apocalípticos que las más de las veces no se dan;  vale en cambio, y mucho,  lo que hoy me ponga a hacer para que no se den esos escenarios, o, incluso construir escenarios distintos, siempre aplicando la atención consciente, la concienciación y la voluntad. 


24 comments:

Isabel said...

¡Qué importante lo que dices, Myriam!

Alinearnos en el yo para que no nos alienen. Centrarnos y construir, concentrarnos en el hacer y desde ahí todo será más fácil.

Un gran abrazo.

Emilio Manuel said...

En un mundo en el que todo va de prisa y encima te obligan a ello, pararse, centrarse y reflexionar un momento es una tarea que se plantea imposible y quien la ejecuta le llaman tonto.

Un abrazo.

manouche said...

Es verdad, pero que descanso la inatencion consciente...

yeste lima said...

¡Cuánta razón tienes, Myriam!

Así deberíamos actuar siemepre, centrarnos en nurestro yo de ahora, en nuestro yo presente, si dejar escapar nada hacia el pasado e intentando visualizar el futuro con el yo completado.

Besos apretaos

Aristos Veyrud said...

Nadie respira ni antes ni después, solo lo hace en el momento justo y presente.
Besos Myr!!!

Bertha said...

Esta entrada esta estupenda para tirar un poco del hilo...:me refiero a estas fechas que se aproximan y que tantas personas las piensan pasar como buenamente puedan pero por lo menos van a intentarlo y...después tenemos a los amargados de turno que estan todo el santo día tocando las narices con la negatividad(vamos que si no tienen la bolsa llena no pueden encontrar aliciente en sus días).

El pasado es, un pilar donde proyectamos nuestro futuro no se puede vivir instalado toda la vida en el primer piso(...)se tiene que ir bajando con dignidad por los años y los acotecimientos pero siempre con dignidad(autoestima alta)hasta para morirse.

Me ha encantado esta entrada: nunca mejor que tenemos que conocernos y reconciliarnos con nosotros mísmos sino no hay tú tía y es muy facil caer en frustraciones.

Un abrazo.

Genín said...

Cierto, pero la preocupación es algo muchas veces espontaneo, incluso subconsciente que "padecemos" y no nos damos cuenta, cuando lo realizamos, afortunadamente, hay técnicas para disolverla.
Muy interesantes tus reflexiones.
Besos y salud

chusa said...

Qué difìcil vivir el presente con todo el ser, conseguir esa atención consciente para alcanzar la armonìa plena, la mente a menudo viaja deprisa hacia el futuro (preocupaciones) y a veces al pasado buscando consuelo...
Gracias Myriam por tus importantes consejos, hay que intentarlo.
Un abrazo amiga querida

TORO SALVAJE said...

Me parece preocupante no preocuparse.

:P

Katy Sánchez said...

Muy bueno, pero para centrarte tienes que estar en el momento presente. Tampoco vale el ayer , ni el futuro.
Centrarnos a mi parecer es no dispersarnos en divagaciones inútiles. Tener claro en este momento concreto quien soy y que es lo quiero y puedo. Al menos para mi es eso.
Bss y buen finde

María said...

En cuanto te he leído MYR me he acordado de ESTO;)) explica en imágenes justo lo que tan bien explicado dices tú en palabras, algo tan mágico, como obvio y que siempre olvidamos... este momento, aquí, ahora... Nada, pero naada que ver con el manido carpe diem. Se trata de saborear los instantes con esa atención consciente de la que hablas... la preocupación, no ayuda, anula, solo hace sufrir.. lo que ayuda es el interés, muuy diferente:))


Mil besos bonita y mil perdones... a veces me disperso tanto que mi atención consciente se me vuelve una inconsciente que llaga sieempre tarde ¿podrás perdonarme? sé que sí... eres una generosa, condescendiente muuuy consciente:))



Muy feliz finde bonita.

Abejita de la Vega said...

Hagamos prisioneros a los momentos felices. A mí también me molesta la cháchara esa.

besos, Myr.

Paco Cuesta said...

Pregunto:En ocasiones pueden más esos escenarios que no se dan que nuestra capacidad de abstracción. Tal vez no estemos suficientemente preparados.
Un beso

Manuel López Paz said...

Siempre vivo el momento. El pasado, pasado está y el futuro, como vaya viniendo, vamos viendo...Así que no hay mejor momento para disfrutar que el ahora.

Besote guapa

Javier Rodríguez Albuquerque said...

A veces es suficiente con pararse y observar lo que pasa alrededor.
No hace falta mucho más.
Un beso.

María Pilar said...

En este mundo de no parar, de hablar con unos y otros, de vivir contra reloj que bien viene hacer un alto en el camino y regalarnos ese momento que tú tan bien describes. Es como un cargarse las pilas para luego tomar la orientación que se desee.
Muy buena reflexión.
Besos Myriam

Mari Carmen Polo said...

Hay días que me siento completamente alineada, Myriam, y son días fantásticos, en que todo se desliza sobre raíles: una pura delicia. Sé, entonces, que yo soy yo, y me siento feliz. ¿Por qué esos días no pueden ser todos los días?

Un abrazo.

Micaela said...

Querida amiga,

¡Cuánto tiempo retirada del blog! Te paso a saludarte con cariño y como siempre decirte que es muy interesante lo que dices. Pienso que es muy difícil centrarse plenamente en el presente durante todo el tiempo. A mi por lo menos me resulta bastante complicado...Un fuerte abrazo.

mojadopapel said...

Fantástico ejercicio de meditación...porque es eso mismo lo que deberíamos hacer para centrar nuestro yo diario...ser consciente del tiempo que vivimos y cómo lo hacemos. Genial Myriam.

Kasioles said...

Buena entrada, mi niña.
Mientras la leía, pensaba en el tiempo que se pierde muchas veces añorando cuando ya nada puede volver, pero cada uno debe afrontar y salvar los obstáculos que encuentra a su paso, no siempre es fácil, pero nunca es tarde para aprender.
Te prometo que no olvidaré tu entrada.
Cariños y abrazos.
Kasioles

ANTIQVA said...

La vida es un puro transito... No sabemos de donde venimos y a donde vamos... Todo es transito...

Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero said...

La voluntad es clave de tantas cosas...
Buena serie, Myriam.

giovanni said...

Es hace bastante tiempo que he oído o leído la palabra alienarse y aquí la leo, de repente. Me hace volver a mis tiempos de estudios universitarios, a los textos que leí, a las discusiones que tenía (qué raro que no escribo 'tuve'...). Y me lleva a tiempos posteriores, de discusión y análisis política. Sin embargo, es un concepto 'individual', a pesar de la idea de alienación en los textos de Marx y otros filósofos.

Hoy en día leo pocos filósofos o, para decir la verdad, a ninguno.

Voy a leer con más atención y más concentración tu texto... como si yo fuera un estudiante.

Me gusta ser estudiante, lo soy casi cada día, pero ahora en algo bien especial.

Un abrazo

giovanni said...

jaja... releyendo tu texto con más atención veo que no hablaste de alienarse sino de alinarse, como alinar las ruedas de un auto/coche. (Eso es un fenómeno interesante, para mí, que leo algo que no está y a veces me hago la pregunta: por qué será que lo leí así, y a veces la respuesta es fácil y otras veces no.) Con ese viajar no hacia adelante, ni hacia atrás, de que hablas, se me surge la imagen de un auto parado que, por alguna razón, no puede moverse. Con una bicicleta es más difícil tener y mantener una imagen así, porque tu cuerpo siempre se mueve un poquito y si tú tienes la bicicleta en tu mano, siempre se mueve un poquitito. Claro, otra cosa es un auto/vehículo/coche sin conductor. Entonces el conductor estaba incluido en mi imagen del coche. Pero pucha, siguiendo la lectura de tu texto leo "sólo lo aliena, nos aliena"... De eso saqué la conclusión de que estabas hablando de alienación! Y tuve que pensar en la alienación en el trabajo, de que habló Marx...
Y después dices explícitamente: "para alinearme (y no alienarme)", y yo me quedé, me concentré en mi nexo al concepto de alienación y me dejé llevar a tiempos anteriores, en vez de concentrarme en el tiempo actual de tu texto y en tus lecciones para la vida... Me gusta esa imagen de "escenarios apocalípticos" que usas, que son, en general, representaciones de nuestros temores/angustias (y mala fe, pienso altiro por haber vivido en Chile, donde se canta o se cantó una canción que tiene en sus letras "angustia y mala fe", creo que es una canción de El Temucano o sea Tito Fernández ).

Abrazos