Wednesday, May 23, 2012

La viuda valenciana (3) Acto 3: "De suerte que hasta el medio del tercer acto apenas juzgue nadie en lo que pasa. (Resolución de los conflictos)"




En este acto los tres ejes narrativos van avanzando en la acción  complicándose  y hacia la resolución que se comenzará a dar en la mitad de este acto y,   con un final forzado, Lope  restituye el orden social casando a Leonarda con Camilo,  el tio anunciando el enlace, testigos confirmando  y todos  contentos del tipo: “aquí  paz y después gloria”,  la Santa Inquisición y la censura tranquilos y el público ha pasado  durante la comedia, un rato muy agradable y distendido que ha servido como válvula de escape a la opresión social reinante en la época, sobretodo en lo que al encorcetamiento de la mujer se refiere. Leonarda es una mujer que toma la iniciativa, decide que quiere tener placer sin matrimonio, para lo que urde una estratagema sin poner en riesgo su fama y cuando al final, no le queda otra alternativa, es ella quien propone casamiento a Camilo.

En el eje central narrativo  tenemos:

Los celos de Celia:  Celia, amante de Camilo arremete contra  él en el mercado: “En la calle, y donde quiera/ tengo por cuerda razón, /que se entienda tu traición” y se queja de que él no ha ido a verla en dos meses.  De nada ha servido que Camilo le pida: “templa tu enojo y espera/ hablemos de suerte aquí/ que quien pasa no lo entienda”, porque  Celia sigue furiosa y lo provoca aún más agarrándolo  de las solapas, y bien cerca, le dice “y abrázame a mi ahora/ ya que no está la Señora/ que últimamente te agrada”. Celia no es tonta, sabe que si Camilo  no la  ha visto en dos meses es porque anda con otra mujer y  se burla así de él: “sin duda que le dirás/ persígueme una mujer/ pero no la quiero ver/ por la virgen de San Blas”.

Los celos de Leonarda:  Leonarda que feliz de haber charlado con Camilo en el mercado regresa recordando la despcripción que Camilo hizo de la dama que goza sin ver “la frente es extremada/ la nariz perfeccionada/ que es del rostro el fundamento/ los ojos son relevados/ que es señal que buenos son/ (...) cuello y pechos extremados”.  Lo ve hablando con Celia su rostro en un plano cercano nos muestra su enojo y desengaño.

Celia  se va enojada y Leonarda se cubre el rostro hasta los ojos con un abanico y Julia con un libro. Camilo las mira y las llama “¡A mi embozadas!”  y Leonarda le responde “No somos tan declaradas/ como esa necia  lo ha sido (....)”, preludio de un diálogo en el que Camilo cree que ella se quiere hacer con él “la liviana” y Leonarda intentará indagar lo que Camilo siente por  la dama que goza y que no ve: “huélgome que lo que amáis/ tan pronto lo aborrecéis”.... e insiste “sin duda que la habéis visto/ y os habéis desengañado”.  Camilo le responde bien cortés: “Si la viera como a vos/ y bella como vos fuera/ no dudo que la quisiera” e intenta seducirla “Cierto, porque sois vos una perla/ y me he de cansar al cabo/ de ser de una Dama esclavo/ que no me consiente en verla?”   El diálogo sigue y al final, Leonarda con celos de si misma,  lo echa “(..)porque gente viene/ que os vais me conviene” y ante la insistencia de Camilo repite “¡que os vais os digo!”. El diálogo cierra con él exclamando “ Voyme, ¡viudilla intratable!” y ella  “¡Traidor!”  y continuando a Julia le dice por lo bajo: “que no bastaba la ofensa que aquí me hacía/ que requebrar me quería”. Frase que nos aclara al público muy bien sus sentimientos.

Ya en casa, Leonarda, tirada en la cama y vestida de negro en un plano cercano,   expresa a Julia los sentimientos que la invaden: ”Celos Julia, me han forzado/ deste traidor, por quien muero/ y este mi honor estimado/”. 

El aguacil obliga a  desenmacarase a Urbán cuando iba  en la noche caminando con Camilo:  Urbán es obligado por el alguacil -que lo intercepta justo al llegar al Puente Real en donde lo esperaba Camilo- a quitarse el antifáz, lo que complica la trama puesto que ahora Camilo sabe quien es él y puede deducir con facilidad  de que Dama es el criado.

Angustiado Urbán relata a Leonarda, con Julia presente, lo ocurrido: “(...) la máscara me quitaron/ Camilo, y todos me vieron/ bien que me dejaron libre,/ que mejor dijera preso/ Camilo en viéndome el rostro/ me dijo, amigo riendo, / dejémosnos estas quimeras/ y vámosnos descubiertos/. Yo entonces como en los montes/ acosado corre el ciervo/ a Camilo dejo atrás,/ y voy igualando el viento (....)”

La solución de Leonarda para engañar a Camilo y conservar su honra: “(...) Urbán, por  algunos días/ a mi prima servirás/ y por Valencia andarás/ muy lejos de cosas mías (...)”. Cuando Urbán le pregunta si no le importa poner en riego  el honor de su prima, Leonarda le contesta sin ningún desparpajo y con absoluto egoísmo: ”Urbán, por este honor mío/ todo se ha de perdonar./ Caida esa mancha en mi prima, / y líbrese mi opinión”. (Ya imagino, la gracia que le hizo ésto  a su prima).

Camilo cae en la trampa y se engaña y horriza al ver a la prima de Leonarda a quien describe asi: “La frente vellosa y chica/ blancos y pocos cabellos/ cejas tiznadas de ollín/ por la falta de los pelos (...) el andar como de un ganso/ muy despacio y patiabierto” y envía una Carta  a  Leonarda 
creyendo que es la espantosa prima: “Vieja de Satanás, que a siete dieces/ Te enamoras, y gozas con hechizos/ de mozos por su mal antojadizos/ (...) Hoy vi tu antigua cara con dobleces/ Tiznadas cejas, y canudos rizos / Con tuerta nariz , dientes postizos (....)” Y la remata con una dura sentencia: “Busque otro necio, como yo lo he sido a quien ponga el capirote (...)”

En respuesta, Leonarda   escribe  una carta, amonestando a Camilo: “Creer tan de ligero no es cordura/ que suele resultar en propio daño (....)” Y lo invita  a venir nuevamente a su casa para desengañarlo de la equivocación y le asegura:  “No soy quien vos pensáis, y así deseo/ Aunque cual siempre guardaré mi fama/ desengañaros como ya comienzo. (...)”  Y le afirma no ser bruja “Ni a bruja  presumáis tener por dama/ (...)”.  Que Camilo la haya confundido con su fea prima, picó  su orgullo, cosa que la mueve a tomar  medidas  para que Camilo se desengañe.

Camilo movido por la curiosidad, accede a concurrir a casa de Leonarda  y Urbán avisa que Camilo ya  ha llegado: “Camilo ha venido / ha de estar enfurecido”

Leonarda promete a Camilo que sabrá quien es ella: “Pero no saldréis de aquí/ sin que vais desengañado”  y le recrimina no solo el no haberla reconocido, sino el haberla confundido con su espantosa y dura prima: y avéisme mucho agraviado/ con pensar eso de mi/ Y fue sin duda locura/ no reparar en que ha sido(....)/ la dama que habéis tenido/ menos espantosa y dura. / Que no es hombre tan ciego/ que así sus manos engañen/ para que le desengañen vanos pensamientos luego/. ” 

El candil de Camilo,  su sorpresa y su reacción: “Luz traigo” y al acercar el candil, al verla exclama: “¡¿No sois vos la viuda que yo tantas veces vi?!”   Descubierta Leonarda, salta a la cama y se tapa con la sábana exclamando: “Ay desdichada de mí “a lo que Camilo responde: “Y a mí mal en bien se muda” y ni corto ni perezoso, va a la cama en donde está  Leonarda y la besa y abraza.

Inoportunamente, llega el Tio Lucencio: “Leonarda a tus voces salgo/   y agrega sorprendidísimo: “¿cómo es aquesto hombre aquí?/ ¿Y hombre con desnuda espada?”

Leonarda presenta a Camilo al tío y le propone matrimonio: “Yo quiero ser su mujer” y éste acepta: “si lo que veo hoy, serás/ soñaré con ser tu dueño”.

Llegan los testigos (casi media ciudad) El tio que ha aceptado la propuesta de Leonarda proclama a viva voz; “¡oigan como se concierta/ que Camilo con Leonarda han de casar, y lo juran!”.
Leonarda anuncia el fin de la Obra i corre las cortinas de la cama.


En el  segundo eje: El asesinato del secretario que los 3  pretendientes fracasados han confundido con Urbán:  es de noche, y llueve.   Otón, Valerio y Lisandro: emboscan al que creen que es Urbán, y Valerio le clava una cuchillada. Muere el enviado del secretario del príncipe  de la corte de Madrid, pretendiente de Leonarda elegido por su tío,  no sin antes tocar la campana por ayuda. Los tres festejan haber matado a Urbán.

En el tercer eje: Vemos en una escena muy cortita, a Leonarda, movida por los celos y  el despecho por la traición de Camilo, aceptar la propuesta de su tio de  casarse con  el pretendiente que le eligió el tio, dando un sí  obligado y cerrando el trato con el enviado.

                                                                 Fin de la Obra.

Para finalizar: Si en la época en que vivió y produjo Lope de Vega sus obras: comedias como ésta que subvertían el orden social en cuanto a lo que a la mujer se refería, servían como válvula de escape y agente liberador de la fuerte represión social -de ahí su innegable valor psicológico más allá del mero divertimento, aún sin ser ésta la intención de Lope-, hoy esta obra, tal como nos la trae  esta producción de Estudio 1, nos significa un perfecto manual de erotismo, en el que  además del sentido de la vista, se desarrolla  la estimulación  sensorial (baño y masaje), olfativa (aromas), del gusto (uvas, vino, saliva),  del oído (música),  que eleva y prolonga  el placer más allá del mero acto del coito con penetración;  un arte  en el que Leonarda despliega  su creatividad y dominio, tal como Urbán  nos afirma cuando exclama  “mi Señora es maestra en lides de amar”.

Por último, quiero señalar que la obra de Estudio 1 respeta la estructura narrativa de Lope de Vega, si bien hay un trabajo de guión, escenografía  y montaje televisivo, que la actualiza al gusto del público de hoy. Sin embargo, ha simplificado el texto original, por ejemplo: no se muestra  que Floro, el criado de Camilo, se decide a casar con Celia y que Camilo da su consentimiento, para librarse de ella, algo que si está en  la Obra escrita por Lope de Vega.


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog  La Acequia. © Myriam Goldenberg.   

13 comments:

Bertha said...

Un resumen perfecto Myriam.Aunque ya había visto la obra. Lo dicho: me encanto!

Abrazos gracias por tan buenos momentos.

Tracy said...

Oye¿cómo va eso de la lectura colectiva?

ANTIQVA PHOTO said...

Un gran trabajo, amiga... Un esfuerzo tremendo

Un abrazo

Janeth said...

Una obra bellisima que lei hace mucho tiempo, tambien me gusto mucho, Lope de Vega aunque con su prosa displicente y mordaz es una lectura que encanta,... La joven viuda Leonarda, una mujer hermosa y rica que rechaza a todos los hombres que la pretenden hasta que conoce al apuesto Camilo, del que se queda prendada.

Humberto Dib said...

Qué pedazo de trabajo, Myriam, me dejaste frío: Una entrada magistral.
Un beso enorme.
HD

Muñekita Cat said...

Tu blog está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.

me respondes a munekitacat19@hotmail.com
besoss
Emilia

Pedro Ojeda Escudero said...

Excelente análisis, Myriam. Me ha gustado especialmente la comparativa entre la dramaturgia de Lope y la del montaje para televisión. Y, entre lo que dices, la simplificación de las acciones eliminando la doble pareja o, mejor dicho, el juego de duplicidad que se establece con los criados en Lope y que se reduce aquí.
Besos.

Abejita de la Vega said...
This comment has been removed by the author.
Abejita de la Vega said...

Lope de Vega estaría encantado con tu concienzudo trabajo. Leonarda nos atrapó en sus redes.

He disfrutado un montón con esta viuda valenciana, aunque haya tenido que cazar las palabras al vuelo, para el comentario.

Besos

mj said...

Hola Myriam
Me ha encantado como te ha quedado el resumen de esta obra. Puedo decir que la he disfrutado de nuevo.
Un beso

lichazul...elisa said...

te ganaste un poroto como decimos acá a quienes son aplicados con su trabajo

abrazo

Ele Bergón said...

Vaya trabajazo que ha hecho con "La viuda", como le decía a Pancho, ya casi no tengo que comentar, no obstante lo intentaré.

Un abrazo

Luz

PiliMªPILAR said...

¿Qué hay que hacer para participar en esto tan interesante de la lectura colectiva?
¿Cómo puedo informarme?

He leído el análisis que haces. Muy bien, pero que muy bien hecho.
Saludos, Myriam