Wednesday, February 8, 2012

Respeto y confianza mantienen los vínculos


A continuación un artículo escrito por mi colega Andrea Fabiana Varela  Seivane  publicado  en Sept.  2009 y que a su vez difundió dos años más tarde Migue en su blog Flexibilidad es adaptación desde donde - previo permiso- lo recogí  porque me parece sumamente útil y  claro,  por lo que me gustaría compartirlo con mis lectores:

No todas las relaciones son iguales y el grado en que cada uno se implica emocional y afectivamente varía según sea el vínculo. El interés y el bienestar que nos proporcionan, el nivel de empatía y los afectos que esas relaciones motivan, son factores que determinan nuestra implicación en ese vínculo.

Existe un elemento que debe ser algo en común en todos los vínculos, la incondicionalidad, ya que no hay una relación que se sostenga en el tiempo si se juzga o se limita al otro. Esto sería, estar, escuchar, apoyar y acompañar lejos de imponer, juzgar y entender al otro a través de nuestro criterio, al contrario, intentar aceptar el suyo. Fácilmente solemos etiquetar a las personas por las conductas que no compartimos, no nos gustan o no entendemos. 

Nos enojamos o nos alegramos y manifestamos nuestro amor o desamor, como si ese sentimiento fuese un valor que beneficia a la otra persona si se comporta según nuestras expectativas y nuestro concepto de cómo deben ser las cosas. Sin embargo es necesario poner condiciones en una relación, pero siempre y cuando estén en relación con el grado de implicación y responsabilidad que cada uno tome parte, que no es lo mismo que, por ejemplo, estar con alguien mientras me guste lo que hace, y si no es así, juzgarlo y abandonarlo, esto está más del lado de no apoyar a esa persona y no respetarla.

Puede ocurrir, como ocurre generalmente entre padres e hijos o entre hermanos, que la unión implique un fuerte lazo emocional pero exista algún desentendimiento aunque no una ruptura manifiesta, la relación en apariencia es sólida, pero no se participa de los proyectos de los otros, se considera que se salen del patrón de vida propio o que se alejan de la escala particular de valores. Cuando una relación tiene condiciones, basadas en la responsabilidad mutua, significa que se permanece al lado de esa persona con independencia de sus comportamientos, si sus actos determinan el desencuentro, y el desencuentro es una constante, entonces tendremos que pensar que probablemente, ésa no es una persona adecuada para nosotros. 

 Si el vínculo es familiar y no se puede romper, conviene al menos fijar de mutuo acuerdo los límites, y pensar en como reconducir esa relación. Un factor clave en una relación es la reciprocidad, ambas partes tienen que participar de la misma sintonía, compartir valores afines y expectativas de la vida. Una buena relación de calidad, exige que la persona se entregue y se implique personalmente, pero sin desentenderse de si misma, porqué cuando se está con alguien sin condiciones, pase lo que pase, nos estamos relacionando desde una dependencia insana, ya que en algún momento vamos a salir desgastados, vacíos y altamente perjudicados.

La reciprocidad es una relación de ida y vuelta, y está condicionada por el momento vital en que nos encontremos. Las personas pasamos por diversas etapas y no en todas podemos entregar ni entregarnos, algunas veces necesitamos recibir, ser atendidos y cuidados, y si esto es temporal, superada esa etapa se equilibrará la relación y podrá ponerse al servicio del otro lo que somos y tenemos, sin restricciones y generosamente.

Que una relación sea incondicional no significa estar para todo y en todo momento, el que alguien pueda contar con nosotros no implica que nuestra disponibilidad sea constante y sin límite de tiempo, sino que nuestro ánimo e intención es de acompañamiento, aunque puedan darse algunas circunstancias que impidan poder plasmar esa voluntad.

El compromiso se adquiere desde la libertad y la conciencia, solo desde allí podrá afirmarse que el compromiso es verdadero y maduro. Haber asumido el compromiso con el otro requiere que nos hayamos escuchado, conocido, atendido y estemos siendo para nosotros mismos el mejor de los acompañantes. A partir de esta aceptación personal, sin juicios de valor y sin castigos consiguientes, lograremos establecer relaciones maduras y equitativas con los demás, observarnos en nuestras conductas e intentar ser responsables de lo que hacemos y decidimos, ayuda a la visión e interpretación de las otras personas, de sus actos y sus circunstancias.

 Sea cual sea el grado de vínculo que se quiera establecer deberá estar alimentado en la seguridad que es un soporte básico que condiciona las relaciones, porque refuerza la confianza en nosotros mismos.
Para que una relación, sea de amistad, familiar o amorosa, pueda consolidarse y perdurar en el tiempo es necesario que las dos partes estén en la misma sintonía, que ambas quieran y esperen lo mismo de la relación, dedicar tiempo, esfuerzo, mimo y cuidado de la misma.

Presentarnos como somos, es decir desde la autenticidad, permitir que la otra persona se exprese como es, evitando los juicios de valor y promoviendo una escucha atenta, abierta y positiva, evitar los obstáculos y promover la fluidez en las puestas en común, y sobre todo hacer del respeto y la confianza la base de la relación. 


26 comments:

Aldabra said...

muy bien explicadito, sin duda y dicho así muy facil.

desde mi experiencia, lo más fundamental y básico para tener una buena relación con alguien es empezar desde uno mismo.

cuando tengamos aclarada nuestra personalidad, nos aceptemos y nos queramos como somos, entonces sí estamos preparados para entregar y recibir algo de los demás, mientras tanto no hay nada que hacer...

y en la pareja, lo fundamental, también para mí, es la libertad, cuanto más libre dejo al otro más cerca lo tendré de mí y al contrario, cuanto más lo reprima, más se irá alejando.

y mucho respeto y tolerancia, ponerse siempre en la piel del otro.

bqñs.

Anna jorba ricart said...

Una relación se mantiene cuando no intentas imponer ni te imponen nada; las personas no están para ser manejadas al interés de cada uno,cuando nos sentimos manipulados, nos empiezan a fallar los resortes en los que se basa una relacion, confianza, afecto,compartir mutuo, valores semejantes, libertad...etc..etc...
Si se pierde la confianza está perdida la relacion, se desquebraja...
Myriam un interesantisimo articulo del que se aprende.

Paco Cuesta said...

Ha de considerarse también la evolución. Puede ser que -en cualquier aspecto de la vida- uno evolucione y otro no -o menos- y ahí puede surgir el conflicto.
Interesante tema.

Fernando Santos (Chana) said...

Olá, gostei do texto...Espectacular....
Cumprimentosw

Pedro Ojeda Escudero said...

Un artículo bien interesante y que profundiza en una de las causas de fracaso de las relaciones (sentimentales, de amistad, laboraes). Como bien dice Paco Cuesta, ese respeto debe incluir la aceptación de la evolución del otro. No estamos obligados a cumplir un contrato de relación que se estableció hace años si eso impide nuestra evolución. Y cuando nos damos cuenta de que esa relación -del tipo que sea- se ha terminado, procurar manejar ese respeto también en el alejamiento y la ruptura. Esta es una de las cosas más difíciles pero que, a mi modo de ver, dan la clave de la madurez de las personas.
Besos y gracias por difundir este artículo.

Graciela said...

Bastante complejo Abupordos, es un trabajo interno.

Te dejo besos :)

Myriam said...

Hola a todos: Gracias por vuestros comentarios y aportes que enriquecen la entrada y con los que estoy muy de acuerdo.

Abrazos a todos

Hada Saltarina said...

Me ha encantado y, con tu permiso, lo imprimo para mi maduración.

Muchos besos

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Interesantísimo.
Puede dar pie a un animado debate.
Yo la verdad es que lo comparto al 100%, pero qué complicado es llevarlo a cabo...
Un beso.

elisa...lichazul said...

sin duda el respeto comienza por uno mismo hacia uno mismo y luego hacia el otro
pero todos tenemos derecho a un día de furia y de descontento

la confianza es tema aparte , no siempre uno confía en quien respeta

besitos y luz

mj said...

Siempre tenemos que ser responsables de todos nuestros actos y acciones. Siempre tratar de ser auténticos y leales a nosotros mismos. Todo empieza por uno mismo, el amor, el respeto para no caer en los abismos de la costumbre y el egoísmo..
Un artículo muy bueno

Abrazos
mj

LOLI said...

Lo intento,lo intento.GRACIAS

BESAZOS ♥

Fernando López Fernández said...

Muy interesante. Trabajamos poco en este sentido y luego pasa lo que pasa, que los desengaños y frustracciones aparecen.
besos

MIMOSA said...

Ser y dejar ser. Existe la tendencia a querer cambiar al otro a nuestra conveniencia, sin darnos cuenta que lo que nos hizo aceptarlo en primera instancia fue el verlo tal y como es, creando el nexo que nos unió, pasando rápidamente a pisotear el respeto y demás valores que se deberían guardar como consigna, evitando invadir el espacio vital de cada cual, es decir, saber donde termina mi libertad sin condicionar la del otro y viceversa.
Pero claro, eso lo vamos aprendiendo con el tiempo, a los 20 nos lanzamos a la piscina sin tener agua, ahora, en nuestro propio crecimiento interior, vamos buscando ese bálsamo que esperamos, en todos los campos.
¡Qué buena entrada Myr!

Besos!!!!

Gelu said...

Buenas noches, Myriam:

Muy interesante artículo. Gracias por recuperarlo y subirlo a tu blog, para que pueda sernos de ayuda.

Copio los dos últimos párrafos, y los guardo en Favoritos. Habría que leerlos con frecuencia... y no olvidarlos.

Abrazos.

P.D.: No he conseguido entrar en el enlace del blog de Migue.

Aristos Veyrud said...

Respeto y confianza con fundamento en un compromiso incondicional y a voluntad en las relaciones interpersonales. Es allí donde se basa el éxito y la eficiencia de nuestro bienestar afectivo y salud emocional.
Muy bien Myr un gran abrazo!!!

Isabel said...

Gracias por traernos este texto lleno de sentido común.

Con tu permiso lo copio para hacer una lectura más reposada.

Un fuerte abrazo.

Abejita de la Vega said...

Es lo más difícil, incluso entre familias, aceptar al otro tal y como es. Buen artículo.

Besos

Merche Pallarés said...

¡Olé! Completamente de acuerdo, querida Myriam. Besotes, M.

MariluzGH said...

El respeto es la base de cualquier relación, sin ella no existe ni el Amor... magnífico artículo

dos abrazos y un beso

Asun said...

Por fin pillo un rato para pasarme por aquí y leer esta entrada con calma.

En el momento en que empezamos a juzgar al otro o a querer que las cosas se hagan a nuestra manera sí o sí, es un síntoma de que algo no va bien, perdemos la confianza y la relación empieza a deteriorarse.
Ahí empiezan también las manipulaciones y los chantajes emocionales.

Por supuesto que siempre puede haber desencuentros y diferencias, pero si la relación es sólida y sana seguro que se acaba encontrando la forma de solventarlos, y para eso hace falta que la aceptación del otro sea más fuerte que las diferencias.

Un artículo muy interesante y muy bien explicadito. Gracias por haberlo traído aquí.

Muchos besos, querida Myriam.

Ah, y otros cuantos más por tu cumple!!!!

MUCHAS FELICICADES, PRECIOSA!!

Asun said...

Quise escribir FELICIDADES, obvio. jejejeje

Belkis said...

Respeto, confianza, admiración, tolerancia, aceptación, son algunos de los aspectos básicos para mantener una relación. Que difícil resulta algunas veces lograr mantener el equilibrio. Las relaciones como las plantitas hay que cuidarlas para que no mueran.
Interesante artículo Myr.
Un besazo amiga.

LA ZARZAMORA said...

Sin respeto, no hay nada.
Besos, Myriam.

Montserrat Sala said...

Buenos dias Myriam. un artículo extenso i completo sobre las relaciones humanas, de las que tu eres
especilista. Por lo tanto es docto preciso y contundente.

Gracias Myriam por publicar tanta verdad. que por supuesto suscribo.
Un abrazo

Carmela said...

Re bueno este artículo.
La base de cualquier vínculo : sentimental ... amistoso , de trabajo ....etc. se sustenta en la confianza y el respeto.
Y la aceptación del otro " tal como es " sin intentar cambiarlo.
Si no respetamos a quien está a nuestro lado ... surge inevitablemente la desconfianza .
Cuando hay respeto, confianza y aceptación se maneja todo con libertad.
Me encantó este temas.
Bsossss