Sunday, December 4, 2011

Pepita Papaya o la historia que nunca fue




Resulta que Pepita andaba por  los rincones de su casa, triste y alicaída, errando meditabunda, sin saber muy bien que hacer con su vida por lo que,  sintiendo que las cuatro paredes se le caían encima, decidió salir a dar un paseo por el parque. Vaya sopresa que se llevó esa fría mañana de invierno,  cuando vió su nombre "Pepita Papaya"  ahí, estampado en letras azules, sin más, en el muro. Ese mismo muro en el que solía llorar desencuentros y mal de amores y que ahora le gritaba claro y fuerte: "Pepita Papaya".

Pepita se pellizcó, pensando que estaba soñando. Pero no, no lo estaba. Miró alrededor,  mas vio la zona desierta. Estaba sola, requetesola,  y  triste, requetetriste,  solo oía el eco de su nombre que la llamaba estridente:

"Pepita Papaya, cuéntame una historia, que nosotras las paredes, somos testigos y huellas de muchas". 

Y ahí estaba yo, Pepita, mirando el muro que hablaba sin saber muy bien que decirle.  Eso me falta, ¡si señor!,  ponerme a hablar con una pared,  pero vaya insistencia la suya:  no dejaba de pedirme que relatara una historia. Al cabo de un buen momento,  tras tanta emparedada insistencia,  accedí a sus deseos.  Es que, verán, para estar en mi casa "lamento va, lamento viene", era más provechoso -pensé- despertar la imaginación con un relato a los cuatro vientos, ya que ahora tenía auditorio en forma de  viento, cemento y roca.
 

25 comments:

veronica said...

Me has puesto a pensar!!!!. Ya te veía yo con el aerosol en mano escribiendo en la pared ...supongo que lo has encontrado ni mas ni menos que justo a tiro para esta dulce "Pepa" que tenemos dentro. Un beso Verónica.

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Seguro que cada uno de nosotros podría contar una historia de Pepita, porque intuyo que Pepita tiene muchas historias que contar :)
Un abrazo.

La Zarzamora said...

Yo también le hablo a las paredes ;-)
Todas tenemos algo de Pepita Papaya y nuestro muro de lamentaciones...
Besos, Myriam.

Gracias por todo, eres un sol.

Fernando López Fernández said...

Como dice Javier todos tendriamos una buena historia que contar sobre Pepita Papaya. Y es que la imaginación es limitada. Me ha gustado mucho.
Besos y feliz semana

Aristos Veyrud said...

Me gustó, me gustó bastante este microrelato, en parte y en principio el ejercicio del escritor es hablar ante una pared blanca, papel o pantalla y después como por arte de magia aparecen los elementos completamente vivos, en este caso viento, cemento y roca, es decir en últimas instancias aparece uno mismo.
Excelente Myriam!!!
Un abrazo!!!

Julia said...

Si la pepita hablara... tendría muchas cosas que contar, y hacerse un blog para contanoslo a todos.

Un abrazo, como me ha gustado el post

Asun said...

A ver... todas las Pepitas Papayas vayan enumerándose y pidiendo el turno.
El muro se encuentra saturado y ha dicho que no se le acumulen, que no da abasto.
Formen una fila ordenada, y por favor, en consideración a sus tocayas, sean breves en sus exposiciones. Todas están deseosas de contar sus historias a su confidente pétreo.
Se les ruega también que no sean demasiado bullosas en la espera, ya que podrían distraer a su compañera en acción, lo cual repercutiría en un ligero retraso que nos afectaría a todas.
Muchas gracias por su atención. Muy amables.

Myriam... ¿Me guardas la vez que voy al baño?
Gracias, guapa.

Besitos

LOLI said...

Jajajaja,Asun!!! Quien se va pierde la silla...ya sabes...

Myr me estas asustando,creo que necesitas ayuda,hablas con las paredes? Uhhhhhhhhhhhh que yuyuuuuuuu!! Hablar con los arboles es mejor y ademas te escuchan,porque oye las paredes solo hablan y escuchar no se les da bien ;)

andré de ártabro said...

Y es que siempre que los sentimientos hablan, nunca falta un auditorio, llega a la pared y se produce un eco que llega al alma.
Un beso

Pedro Ojeda Escudero said...

Qué buen relato, con carga de profundidad que va más allá de cualquier pared escrita...
Besos.

María del Carmen said...

Muy buen relato con una gran carga que va mas allá de todo!

Si las paredes tuvieren el don de la pluma...

Dejo mi huella
Y en ella mi cariño
Junto a mi paz
y a un ramillete de lavandas
Para tu alma,
E invito a pasar por:

Mis Blogs:
www.walktohorizon.blogspot.com
www.panconsusurros.blogspot.com
www.cuerposanoalmacalma.blogspot.com
www.cosechadesentires.blogspot.com
www.newartdeco.blogspot.com
www.lasrecetas delaabuelamatilde.blogspot.com

y si gustas retirar los premios y regalos dejados en ellos.

Un abrazo a lo argentino!
María del Carmen

FAYNA said...

Si las paredes hablaran...
Myr, el nombre de Pepita Papaya es para patentarlo, me ha encantadooo jaja.

Un abrazo

Janeth said...

jejjeje, me sacaste una sonrisa en este caluroso y aburrido domingo amiga, me encanto el relato de pepita papaya, me hubiera gustado encontrar un muro en la esquina de mi casa gritandome que le cuente una historia, pues; las que tendre de amores y desencuentros.... en fin....me encanta saber de tu tierna y dulce creatividad amiga....

Taty Cascada said...

Es que a veces las paredes "hablan", con como espejos que nos devuelven palabras que necesitamos, o deseamos olvidar.
Un beso Myriam

virgi said...

Acabamos escribiendo en las paredes cuando nadie nos escucha. Por lo menos que nos lean.
Besos, Myriam

Abejita de la Vega said...

Como hispanoparlante de España, se me escapa la intención del apellido o mote "Papaya". Me la imagino...

Besos, buen micro.

Paco Cuesta said...

El muro puso título a un desahogo.

elisa...lichazul said...

un graffiti da pie para historias increibles y mágicas
felicitaciones Myriam

besitos y luz

guillermo elt said...

Hay veces, más de las que quisieramos, que alguna que otra pared tenemos en nuestra vida... jeje.

No es malo hablar con ella... lo malo es olvidarse que hay gente que nos quiere, y así poder sustituir pared por persona.

Aunque, si me encuentro una sugestiva pintada... no sé, no ´sé con quién me quedaría... jajajajaja

;)

Besibrazos.

Monja de Clausura Orden de Predicadores said...

Solo decirte que me has encantado, y eso que mi cabeza tiene más números que letras, pero sabes llegar a mi corazón. No sé si las paredes hablan, pero mi corazón sí
Gracias
Con ternura
Sor.Cecilia

TORO SALVAJE said...

Mejor hablar con una pared que con la mayoría de personas.
Nos hará el mismo caso pero al menos no interrumpen.

Besos.

MariluzGH said...

Pero qué maravilla!!

un abrazo :)

Ele Bergón said...

Muy buena interpretación de una pintada que surge así sin quererlo y que de pronto te topas con ello.

La verdad que siempre me he preguntado qué historia habría detrás de esas palabras anónimas que se dejan escritas en un muro, o en las aceras de las calles.

Besos

Luz

Angeles said...

Pues si las paredes hablan, cuentan historias...también salen nombres de grupos , me hiciste recordar que así surgió el grupo rosarino Vilma Palma e Vampiro. Averiguá la historia ...se que te gustan.....
Más besos Pepi♥

Aldabra said...

¡¡Que guay ha quedado Myr!!

Me encanta todo pero me superencanta lo de triste requetetriste y sola requetesola.

¡y por fin escribiste la historia que surgió en una tarde de verano!

biquiños,

p.d.: y no te preocupes que nunca me iré sin avisar, es que estos días no encontré hueco para el ordenador todo lo que quisiera, pero ya sabes que en cuanto puedo hago mi ronda por los blogs amigos.