Wednesday, December 28, 2011

Hoy hace 205 años del casi naufragio de Chateaubriand en el Mediterráneo y su mensaje embotellado, antes de llegar a España -Patria del ilustre Caballero de la Mancha- de camino a casa




Como sabemos,  por el 1803 Francia estaba regida por Napoleón Bonaparte que para entonces ya había hecho su campaña en Egipto y Siria. François René de Chateaubriand, viajero, escritor y político, superviviente de la Revolución Francesa, ocupaba el cargo de Secretario de la Delegación Francesa en Roma. Meses más tarde,  fue nombrado Ministro de Negocios en Valais (Suiza). Ese mismo año la amiga-amante suya, Mme Pauline de Baumont, estando gravemente enferma,  viajó a morir en Roma  a su lado.  En 1804 Napoleón  ordena asesinar al Duque de Enghien, tras lo cual, Chateaubriand renuncia a su cargo y a partir de entonces, se opone tenazmente  a Napoleón, siendo como era partidario de una monarquía constitucional bourbónica.  Chateaubriand decide en 1806 a los 38 años,  realizar finalmente -sin la companía de su mujer, quien se negara a ello- su tan ansiado viaje a Grecia, Anatolia, Constantinopla, Tierra Santa, Egipto, Tunes y España. Chateaubriand había publicado  en 1801 su libro "El genio del Cristianismo" que en su primera edición incluía los relatos de "Atalá" y "René", (independizados de  "El Genio del Cristianismo"  en ediciones posteriores),  pero aún no había comenzado a escribir  sus "Memorias de Ultratumba", cosa que comenzaría cuatro años más tarde del regreso de este viaje y continuaría hasta su muerte en 1848.

Chateaubriand inicia el viaje el 13 de Julio  de 1806 de Paris a Milan y de ahi a Venecia,  en donde embarca 10 días más tarde, en companía de su criado francés Julien, rumbo a Grecia y demás lugares antes dichos,   realizándo su itinerario   parte por mar en distintas embarcaciones  (faluca, saique, scooner) y parte por tierra, a caballo con guías y traductores locales. Las carreteras no eran seguras -los asaltos eran moneda corriente- y en algunos lugares del Imperio Otomano,  era común que algún  clan controlara la zona y permitiera  el paso, previo pago de una suma  de dinero. Chateaubriand y su comitiva armada,  iban parando en consulados, albergues o conventos en donde se hospedaban.

El 23 de Noviembre,  Chateaubriand había embarcado con su doméstico francés en Alejandría  en un saique otomano rumbo a Tunes.  En el mismo barco viajaban también  un Rabino de Jerusalem, un berber  y "dos pobres moros de Marruecos" que habían hecho el peregrinaje a la Meca. Levaron anclas con viento Norte y todo parecía indicar que sería un viaje tranquilo, mientras se dirigían a cruzar  el canal de Libia, cuando  el 29 de noviembre el viento traicionero  cambió a NO  y luego a O y SO, desatándose una furiosa Tempestad que no amainó hasta que arribaron al puerto de Tunes, 42 días más tarde  de penosa travesía. 

Chateaubriand siempre recordaría este día: El 28 de Diciembre, con las velas recogidas y el mastil temblando,   la embarcación era batida por las enormes olas que hora hundían la proa, hora hundían la popa. El viento la hacía girar en círculos  y parecía que la iba a  hacer estallar contra los arrecifes cerca de la Isla de Lampedusa, por lo que Chateaubriand creyendo inminente el naufragio, escribió un mensaje que introdujo en una botella:

 "F. R. de Chateaubriand, naufragé  le 28 Décembre de 1806 sur l´íle de  Lampedouse en revenant de La Terre-Sainte". ( "F. R. Chateaubriand, naufragado el 28 de Diciembre de 1806, sobre la Isla de Lampedusa, a su regreso de Tierra Santa").

Pero, cuando todo parecía perdido, providencialmente cambió el viento y alejándose de los despeñaderos, tomaron mar abierta desplegando una vela, lograron echar ancla en una pequeña Isla en la que se proveyeron de agua y alimentos que embarcaron vivos (el mejor despertador era el gallo a quien por su arte,  perdonaron la vida) . En esa islita  atracaron  unos 8 dias,  antes de continuar el viaje  a Tunes, en donde  Chateaubriand se detuvo seis semanas en casa del cónsul francés M. Devoise  y desde  donde luego partió en un scooter americano,  rumbo a Algeciras, España a cumplir la etapa final de su viaje.

El 4 de abril de 1807, Chateaubriand partió hacia Cadiz a dónde llegó dos días después, luego visitó Córdoba, Granada (la Alhambra era a su juicio, digna de ser visitada -mismo después de los templos griegos- y el valle de Granada le pareció delicioso) más tarde llegó a Aranjuez, atravesando, como el mismo lo relata: "la patrie de l¨íllustre chevalier de la Manche, que je tiens pour le plus noble, le plus brave, le plus aimable, et le moins fou des mortels" ("la patria del ilustre caballero de la Mancha, que tengo por el más noble, el más bravo, el más amable, y el menos loco de los mortales") .  El 21 de Abril, llegó Chateaubriand  a Madrid. Pasó por El Escorial, construido por Felipe II, sobre las montañas desiertas de la Vieja Castilla. Luego visitó Segovia, con su famoso acueducto romano, y en Burgos, la magnífica Catedral gótica le anunció su cercanía a Francia,  no sin antes recordar las cenizas del Cid.  En Miranda, Chateaubriand saludó al Ebro, que vió los primeros pasos de Anibal a quien había seguido sus trazos. Atravesó Vittoria y las gráciles montañas de Biscaya, pisando suelo francés el 3 de mayo, dos días más tarde llegaba a Bayona y el 5 de Junio,  finalmente  a Paris

Chateaubriand dejó constancia de este viaje en su libro "Itinerario de Paris a Jerusalem", publicado en 1811, unos días antes de ser elegido Miembro de la Academia Francesa.  Ese mismo año se instala en Vallée-aux- Loups y comienza la redacción de sus Memorias, en las cuales también relatará brevemente este viaje.     


17 comments:

Revista Estrellas Poéticas said...

Me encanta la variedad de temas y la forma en que los encaras.
Abrazos,
Catalina

Rayén said...

Myriam:

Junto con saludarte te deseo un Nuevo Año lleno de bellas ilusiones, de emociones que colmen tu corazón de felicidad.
Abrazos gigantes!!

Javier Rodríguez Albuquerque said...

¡Ufff!
La historia me abruma, no puedo con ella, así que prometo no leerme sus memorias :)
Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero said...

¿lee alguien hoy a Chateaubriand? Es curioso cómo autores tan importantes han caído en el olvido.
Ya nos contarás la razón de tu afición a este autor.
Besos.

ANTIQVA said...

Hoy, amiga, los mensajes dentro de botellas no se lanzan al mar sino a Internet...

Y siempre hay alguien que los recoje...

Un abrazo fuerte

Abejita de la Vega said...

Y aconsejó que nos mandaran por acá a los 100000 hijos de San Luis, en "absoluto" agradecimiento.

Debe ser interesante su visión de aquella paupérrima España y aquel Burgos...Y lo del Quijote es un detalle...

No conozco a nadie que lo lea, pero su nombre nos suena a Bachillerato. Igual es por el filete que inventó y no por sus obras.

Besos

elisa lichazul said...

qué romantica imagen la del mensaje en la botella
me recordé a Sting y the police en su canción ochentera

a este autor que nombras, pos ni idea de él, reconozco mi ignorancia
pero segura estoy que ya nos datarás con algún texto o reseña de alguna de sus obras



Muchas felicidades para ti y los tuyos que el 2012 traiga mucha luz muchas energías tira pa'rriba
besitos y luz

Aldabra said...

Así, tal y como tú lo cuentas, resulta entretenido... de otro modo igual ni lo leía.

¡¡Cuantas penalidades, caramba!!

Me han dado mucho miedo esas olas enormes.

biquiños,

Aldabra said...

Así, tal y como tú lo cuentas, resulta entretenido... de otro modo igual ni lo leía.

¡¡Cuantas penalidades, caramba!!

Me han dado mucho miedo esas olas enormes.

biquiños,

Asun said...

Estoy de acuerdo con Aldabra, leer esta entrada me ha entretenido un ratito y me ha resultado curioso conocer los avatares de ese viaje, pero seguramente yo no me habría lanzado a leer el "Itinerario de Paris a Jerusalem".

Ya estoy de vuelta y empezando a ponerme al día poco a poco.

Un beso muy muy grande, MYRIAM, y una muy feliz entrada de año.

Montserrat Sala said...

Buenas, MYriam: das cada informe,que es para quitarse el sombrero.(Chapeau.
ya que hablamos francés). No tenia ni idea de estas circunstancias, pero me ha gustado enterarme. También ignoraba que se hubiesen conocido con Napoleón. Tengo un vacio en Historia de Europa,, lo reconozco.

TE doy as gracias pués, y te deseo, una entrada de año, alegre y en compañía de las personas que mas quieras, de todos tus amigos de Tel-Aviv. un abrazo.

Fernando Santos (Chana) said...

Olá Myriam, gostei do texto...Espectacular....
Votos de continuação de Boas Festas....
Cumprimentos

RAFAEL H. LIZARAZO said...

Hola, Myriam:

La suerte existe, a veces, puede cambiar nuestras vidas.

Que en el 2012 se cumplan todos tus deseos y que seas muy feliz junto a tus seres queridos.

Dios te guarde y te bendiga.

Abrazos.

pancho said...

El día de los santos inocentes no se le olvidará, volvió a vivir.

Ya me sonaba el Atala de Valle-Inclán, pero no se me ocurrió mirar a ver de qué se trataba.

A este autor lo conozco de nombre, no creo haber leído nada suyo.

Tenía buen gusto viajero, a los orígenes de nuestra civilización.

Un abrazo.

Juan said...

Deseo que en el Año Nuevo reine la divinidad que hay en ti; y que el Amor, la Sabiduría y la Compasión iluminen a todos los que se te acercan.

Un afectuoso abrazo

Juan Antonio

Myriam said...

PEDRO: No tiene nada de raro. Como sabes, crecí en la cultura francesa y con él, digamos que leer sus Memorias fue parte de mi educación y conocimiento de la historia de Francia. Y lo uno, lleva lo otro, por simple curiosidad.

Memorias y "biografías" he leído unas cuantas de no franceses también. Para mí han sido siempre una fuente de aprendizaje de experiencias de vida. Besos

Paco Cuesta said...

Desconocido a pesar de tantas peripecias. ¡c'est la vie!