Thursday, February 24, 2011

Rodrigo, su identidad, sus laberintos y el paso de la adolescencia a la adultez. Parte 2

Viene de la entrada ayer


Comportamiento ceremonial: ritos de iniciación y el pasaje de Rodrigo de la adolescencia a la adultez:

El comportamiento ceremonial no es privativo de las religiones. Este existe en las distintas culturas ( en sentido amplio), en diferentes situaciones sociales y se da en una gran variedad de formas: coronaciones reales, casamientos, asunciones de cargos políticos, en entrega de títulos, premios y honores, etc., brindando status, poder y prestigio. También este comportamiento suele darse al enfrentarnos a situaciones críticas e inseguridades, ante un cambio de estado: bautismos, confirmaciones, extremaunciones, entierros. Toda vez que un individuo cruce el umbral que separa un estado de otro, se celebra en las distintas culturas, una ceremonia que es denominada por los antropólogos e historiadores de religiones “rito de iniciación” o “rito de pasaje” que tiene una fuerte connotación mística; hay una muerte simbólica a un estado previo, para renacer a otro, en el que el neófito es acepatado y reconocido socialmente.

El etnólogo e historiador de religiones Arnold Van Gennep a principios del S XX, fué uno de los primeros en observar la naturaleza de dichos umbrales de paso, en los que reconoce tres fases: separación, transición e incorporación.
En la fase de separación el sujeto por ejemplo, es sacado del medio en el que creció y es recluido en un lugar apartado ( bosque, montaña). Rodrigo es sacado de su pueblo natal y encerrado en un monasterio. Rodrigo se rebela y huye, busca su propio camino.
En la fase de transición: que a menudo tiene 2 estadios uno de muerte y otro de renacimiento espiritual. Rodrigo emprende entonces, la búsqueda personal de su propia identidad, atraviesa el umbral en La Escalera Dorada de la Catedral de Burgos, pero después de haber vencido todos los obstáculos a los que debía enfrentarse en esa búsqueda heroica, Rodrigo no vuelve a cruzarlo en sentido contario - o sea de regreso - quedando atrapado en La Ciudad del Gran Rey - en el Purgatorio - o en los recónditos vericuetos de su alma y de su propia pesadilla, si se quiere.
En la última fase, la de incorporación ( en la que se produce la socialización), el neófito es aceptado plenamente por la comunidad en su nuevo estado. Su nuevo status queda por lo tanto, firmente establecido. Rodrigo no llega a esta etapa de socialización; al quedar atrapado en la segunda; no pudiendo ni queriendo, regresar a Burgos. o, no queriendo ni pudiendo llegar a ser adulto. Regresar a Burgos y ser adulto significa para él, que la venda de los ojos debe caérsele, que ya no puede seguir viviendo en la inocente nube de sueños e ilusiones propias de adolescente en las que había estado hasta ahora. Significa, enfrentarse con un mundo que los adultos decidieron ensangrentar en una guerra fratricida.

¿Pero.... y si Rodrigo murió? Al no ingresar en el reino o comunidad de los adultos, Rodrigo no traspasa el umbral de regreso, en el plano psicológico. Tampoco lo logra en el plano espiritual o moral, por dos motivos primero porque no se lo plantea y segundo porque ignora las palabras secretas - o no recibe la iluminación - que lo harían traspasar los umbrales de su existencia, palabras de poder, como las del ejemplo que sigue:

"Soy el Hoy.
Soy el Ayer
Soy el mañana,
A través de mis numerosos nacimientos,
permanezco joven y vigiroso.
Soy el alma divina y misteriosa
que creó en otro tiempo, a los dioses,
y cuya oculta esencia nutre
a las divinidades del Duat, del Amenti
y del Cielo.
Soy el timón de Oriente,
Señor del doble semblante divino.
Mi resplandor alumbra a todo ser resuciado
que, en tanto que pasa, en el Reino de los Muertos
por las transformaciones sucesivas,
busca penosamente su camino
a través de la Región Tenebrosa"-

Del Himno LXIV del “Libro de la salida a la Luz del día” o “ Libro de los muertos”, compilado por Maynadé. Ed. Diana, México, 1973. Si el difunto conoce el himno precedente completo, podrá - según esta creencia - después de su muerte, salir hacia la plena luz del día; no hallará obstáculos a las Puertas del Mundo Inferior a dónde ha descendido, ya sea al entrar, ya sea al salir.


Este Himno fué hallado por el Príncipe Herutaff durante el reinado del Faraón Menkara, en la ciudad de Khemenum, Egipto, 2.700 años antes de nuestra era, colocado a los pies de una estatua del dios Tot y grabado en jeroglíficos en lapisázuli. Lo traigo a colación aquí para mostrar la importancia que los ritos de pasaje han tenido en las Antiguas Culturas (tanto agrafas como grafas) y la función social que han cumplido: Una función hoy bastante desprestigiada o no tenida en cuenta específicamente con respecto a la adolescencia y su paso a la adultez, por lo que - para mí - la adolescencia carente de rituales de paso que ayuden simbólicamente a ese cambio de estado, se ha alargado en muchos años e incluso, se recurre a todo medio posible ( baba de caracól, botox, colágenos, tinturas, cirugías) para evitar- como si eso fuera posible - el paso del tiempo y crecimiento natural que cada etapa evolutiva conlleva. En este sentido, nuestro Rodrigo negador, es un Rodrigo muy actual.



© Myriam Goldenberg

16 comments:

pancho said...

Leeremos el último capítulo de La Ciudad del Gran Rey a la luz de tu trabajo, tan claro.

Un abrazo.

Jan Puerta said...

El personaje, Rodrigo, se me antoja tal como dices al final de tu entrada... muy actual.
Un abrazo

Javier said...

Pero , no va a continuar?
Dijiste que eran dos entregas.

Saludos cabreados.

Paco Cuesta said...

Quiero pensar que Rodrigo se quedó en busca del amor perdido y cansado de cuanto le rodeaba.

Graciela said...

Abupordos lo de baba de caracol, me mata de risa!

Noto que los adolescentes, no todos, tienden a vivir en una eterna adolescencia...30 o más años, aún sin saber qué desean hacer, algunos no trabajan, no intentan irse de la casita de mamá...por lo general varones, no es una mirada feminista por favor que no se confunda! es lo que observo.
Si se separan vuelven a la casa de mamá y papá.

Mis amigas están cansadas, me cuentan que los quieren devolver al lugar donde vivían :), están cansadas de lavar ropa, hacer de comer.

Besitos, como sabes: no he leído nada del libro.

Ele Bergón said...

Rodrigo llega a su purgatorio particular, crece y en especial en facetas que en el anterior libro se quedaban sin terminar, luego desaparece.

Este segundo libro de Oscar ESquivias tambien tiene, como el de Inquietud, un final abierto, por eso no sabemos que ocurre con algunos personajes como le pasa a Rodrigo ¿ Lo volvera a retomar el autor? Lo que pienso es que es un personaje especial para Oscar Esquivias, es mas yo diria que quiza esta inspirado en el mismo. Es una teoria.


Un abrazo

Luz

Cornelivs said...

Gracias, querida Myr...!

Un abrazo enorme.

Asun said...

Si Rodrigo no puede o no quiere reincorporarse de nuevo en la comunidad de los adultos, ¿se trataría entonces de un eterno Peter Pan?

Veremos que nos depara la tercera novela.

Besos

MAR said...

Hay tantas incógnitas en esta misteriosa vida, eterna para mi pero una con vestimenta (en piel) y otra en energía por siempre.
Por mientras es un placer y honor poder estar aquí aprendiendo de tu Blog.
Un abrazo enorme para ti mi linda amiga.
mar

guillermo elt said...

Sí, el mundo está plagado de rodrigos y de barbies (sí, el plural se hace en español así: "es")

Y es que, el culto al cuerpo y a la vida va innato a la persona, la cuestión es superarlo y no quedarse en el infantilismo.

Besibrazos.

Janeth said...

Muy interesante la reseña del libro, no lo he leido, pero ya me dieron ganas, lo buscare...espero a mañana para continuar....

Aristos Veyrud said...

Sorprendente análisis e interpretación desde la ritualización.
Consideras elementos muy interesantes que tendré en cuenta en una futura edición.
Un abrazo Myr!!!

Aldabra said...

Además del análisis del personaje basándote en las descripciones que de él hace Óscar en su novelas, nos brindas ahora la parte teórica de que esos ritos de pasaje existen desde los tiempos inmemoriales. Genial. Biquiños,

Merche Pallarés said...

Estoy de acuerdo con ALDABRIÑA. Genial tu análisis de los retos iniciáticos de la vida. Rodrigo termina siendo un eterno adolescente. Besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero said...

En efecto, Myriam. Excelente análisis. Además, habría que añadir el corsé social al que volvería, imposible ya para él.
Besos.

MIMOSA said...

Rodrigo decide quedarse, no se ve quizás capacitado para enfrentarse al Burgos que espera, o simplemente a decidido no crecer, quedando encerrado en ese mundo de fantasía, pero ¿muere? No lo sé, esperemos a ver que sucede en la última parte de esta trilogía.
Un intenso análisis.
Besos