Friday, December 17, 2010

El pato lo sabe:



La riqueza  se halla en el interior del estanque.



Foto mía digitalizada

17 comments:

María said...

Y como siempre MYRIAM ¡¡preciosa!!

El pato lo sabe y yo también, en este estanque tuyo siempre hay tantísima riqueza que uno sale siempre lleno de collares, diamantes y piedras preciosas de toooooodos los colores.

¡¡Muy buen finde cielo!!


Un beso grandísimo.

Merche Pallarés said...

Y, en el interior de cada persona... Besotes, M.

Manolo said...

Cómo no lo va a saber el pato: del estanque extrae todo su beneficio.
Me gusta la sencillez de la imagen.
Besos

Asun said...

Pues habrá que hacer caso al pato y zambullirse en esas aguas. Aunque yo casi voy a esperar a que se pasen estos fríos heladores. :)

Besos

Aldabra said...

en el interior siempre está la esencia de las cosas y de las personas.
bicos,

Belkis said...

Por eso hay que seguir sumergiéndose, sin miedo, hasta encontrarla.
Un besito y feliz fin de semana

Humberto Dib said...

Hola, Myriam, llegué a tu blog por un contacto en común, me pareció muy bueno. Voy a seguirte.
Aprovecho la oportunidad para invitarte al mío.
Un saludo desde Argentina.
Humberto.

www.humbertodib.blogspot.com

Cornelivs said...

El pato es listo.

Besos.

Ricardo Marin said...

:D MUY CIERTO.. y tambien afuera.

María said...

Habrá que zambullirse jajajaja.

Un beso.

J. Marcos B. said...

Un Pato Sabio...

Un beso amiga. Namasté

Ele Bergón said...

En este caso y por la belleza de la foto, tambien en la superfiece hay mucho atractivo.

Besos

Luz

Paco Cuesta said...

La capa exterior, no siempre hace justicia a lo que permanece tras de ella.

BIPOLAR said...

Y tanto que la riqueza, en algunos estanques de aguas estancadas hay hasta petróleo

jejejeje
momento oooohhhhhhhmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm

virgi said...

Los animales suelen ser más sabios que nosotros.
Besos

jg riobò said...

Lo de dentro es el afuera.

Juan said...

Myriam

Los tesoros están tan cerca de nosotros que algunas veces nos tenemos que ir muy lejos para apreciarlos.

Un abrazo.

Juan Antonio