Sunday, November 21, 2010

El Quijote, salud y enfermedad como construcción social: Una respuesta a Cornelivs

Cornelivs, amigo me lanzas el guante para que te responda  de forma cerrada e inequívoca, si Don Quijote era loco o no y tanto se ha escrito sobre el tema, como tú bien dices... hasta el paroxismo. Quizás  Cervantes del mismo modo que  no quiso dar un punto fijo de nacimiento a AQ/ DQ, tampoco quiso cerrar un diagnóstico de acuerdo a los conocomientos médicos de la época -que tenía muchos- porque justamente quería que sus lectores exprimeran sus sesos pensando. Creo que hasta llegó a imaginarse que estaríamos discutiendo ésto desde nuestros blogs en el Siglo XXI :-).

"La ambigüedad cervantina es consciente y genial: hay el mismo peso en los dos lados de la balanza. El enfoque del lector marcará su lectura. Yo soy de los que prefiero leerlo como la historia de una persona que debe jugar a la locura para poder salir al mundo y que con la extravagancia se permite cosas que de otra forma no haría."  dice Pedro Ojeda Escudero.

 Y yo, estoy de muy de acuerdo con nuestro profesor. Mi  forma de leer e interpretar el  Quijote la dejé clara en mi último trabajo "en la Primera Parte del Quijote, podríamos diagnosticar clinicamente a DQ de padecer de un síndrome hipomaníaco delirante de un trastorno bipolar ( por su deliro de ser caballero andante: su núcleo psicótico, unicamente en este tema, mientras que era "discreto" en otros asuntos) en la Segunda Parte, este diagnóstico no puede sostenerse[...]."   y de paso va   Cervantes diciendo por boca de su personaje cuanta verdad desea sin ser quemado en la hoguera por la Inquisición.

 Como dice  Daniel Heiple: hay toda una tradicición literaria de obras satíricas que tratan este tópico, el cual tiene hondas raices en el pensamiento antiguo: 1- Estoicos: "Los valores del mundo son una locura"  2. Platónicos: La locura mística, la locura como don de los dioses. De estas raices crecen dos ramas: 1- Todo el mundo está loco: Eclesiastes 1:15 " El número de los locos es infinito" y 2- El concepto del loco-cuerdo: El que parece ser loco, pero  se aprovecha de su inocencia aparente para ridiculizar a los que se creen cuerdos.

Pero,  ¿Quién es loco? ¿Quién está enfermo? ¿Quíén sano?  ¿Qué es salud y qué es enfermedad?

Lo cierto es que tanto la salud como la enfermedad son construcciones sociales que van variando conforme varía nuestra concepción del mundo. Así, de la concepción chamánica, del médico brujo que debe extirpar un mal externo que ha penetrado en el enfermo a la interrogación de Galeno  ( 131 aC) sobre la causa de la alteración de la salud y de si los dioses tenían algo que ver en eso, cosa que dudaba; al naturalismo Hipocrático que veia a la enfermedad como un desequilibrio de humores;  a la Edad Media: como  posesión demoníaca;  a la concepción mecánica y unicausal de la ciencia positivista: en la que un huesped ( microbio, agente externo) penetra en un hospedero (paciente) por interacción  con el ambiente.  Recién a finales del siglo XIX y comienzos del XX se va desplazando el eje unicausal  (Paradigma Bio-médico), para ir considerando desde  finales del S.XX a la salud como un factor de desarrollo en el que influyen múltiples causas (biológicas, emocionales, sociales, ambientales, etc). Hoy, hablamos  de procesos sociales e intelectuales en un continuum. Hoy, hablamos de una concepción holística e integrativa. Para una descripción más detallada de esta evolución  histórica del concepto salud-enfermedad, ver este trabajo de Vergara. 

Otra cosa, en la época de Cervantes la sociedad estigmatizaba a los que consideraba un peligro por no adaptarse a la moral y a las  costumbres de la época. Los excéntricos no tenían cabida en una sociedad dominada por la represión  eclesial de la Inquisición.  O eran -como sabemos- quemados en la hoguera por brujos, o se hacían pasar por locos para ser internados en casas como la del Nuncio (ver la pag 30 y sgt de este enlace), fundada en Toledo en el 1483 por el Nuncio Francisco Ortiz.  En ellas, a " los locos" se los metía en jaulas, se los encadenaba, hacia dormir sobre el piso frío,  se les daba latigazos, en fin.... con un tratamiento como ese, quien no estaba loco al entrar allí, te aseguro Cornelivs, que se volvía loco.

Recién en Francia  con el Padre de la Psiquiatría Philipe Pinel (1745-1826) y su discípulo J. E. D. Esquirol (1772-1840), se va a comenzar a  humanizar  en la práctica, el trato a los enfermos mentales.


 Esta ambiguedad cervantina  frente al tópico de la locura, me hace hipotetizar  también  en un posible deseo de Cervantes de traer al tapete una crítica social sobre el tratamiento de todo aquel -extravagante- que se apartara de la norma impuesta por la sociedad represiva del momento.  En sí, todo el Quijote, es un canto a la libertad. A la libertad de ser quien uno quiere ser, más allá de que lo tilden de loco;  un canto a  la libertad, de vivir su propio sueño.


Yo se quién soy, pero puedo ser cualquiera (Pedro O. E.)......" puedo ser el que he dicho y puedo ser los doce pares de Francia............." (DQ,Cap 1.5) pero siempre, siempre he de saber quien soy ( Myriam)



Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia. © Myriam Goldenberg.  

13 comments:

Montserrat Sala said...

Querida Miryam, acabo de llegar de viaje vacacional, y me encuentro con estos debates quijotestos tan filosóficos y profundos que no me acabo de centrar. Como siempre tu capacidad de análisis y tus conclusiones al repecto de la pregunta de Cornelius, me han convencido de calle. Eres una auténtica erudita, en este y otros muchos temas. Te felicito.
Abrazos.

pancho said...

Lo que está claro es que DQ no es un loco de atar en la casa de ningún Nuncio.

Debido a su bondad, a pesar de ir armado, se le considera un ser inofensivo. Es como esos personajes que hay en todos los pueblos y que a nadie se le ocurre encerrar. Lo cruel es burlarse de él como lo hacen en varias fases de la novela (palacio de los duques). Incluso en su aldea, donde sólo le conocen como Quijano, le hacen corro cuando llegan, a pesar de ir ya desarmado.

Buen bonus track o coda final al asunto.

Un abrazo.

Cornelivs said...

Maravillosa entrada, querida Myr...y muchisimas gracias por tu pronta respuesta...!

Me ha gustado muchisimo.

Yo tambien estoy de acuerdo con Pedro Ojeda: genial ambiguedad la de Cervantes.

Un abrazo enorme.

Merche Pallarés said...

No podría exponerlo mejor de como tu lo has hecho, querida Myriam. Yo tampoco creo que Quijo (Cervan) estuviera loco sino que era un visionario útopico que, como bien dices, se tenía que proteger de la Inquisición. ¡Hasta prontoooo! Besotes, M.

Abejita de la Vega said...

De niños, poetas y locos tods tenemos un poco. Y don Quijote también.

Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero. said...

Cervantes se basó en varios tratados médicos de la época y, recordemos, que el tema de la locura también lo trató en el Licenciado Vidriera. Por otra parte, la locura era un motivo de reflexión filosófico-moral en aquellos tiempos (véase Erasmo, aunque en él para diferentes intenciones que Cervantes).
La inteligencia narrativa de Cervantes fue jugar con la ambigüedad. No hay duda de que don Quijote hace cosas de loco, pero sobre todo por la descontextualización: hace cosas que no le corresponden -por edad, condición, coyuntura social- con un propósito loable. Es decir, es un extravagante y que no deja que se dude de las caballerías que le habían sorbido el cerebro.
Ahora bien, ¿de qué otro modo un pobre hidalgo de aldea hubiera salido al mundo cuando sólo le quedaba esperar la muerte en su casa?
Bien recogido el guante de Cornelivs.

Antonio Aguilera said...

Myriam (con m de mamá)

Yo creo que el muy inteligente de Cervantes utiliza a don Quijote en su propio beneficio, es obvio.
Por un lado hay que reconocer, y lo repite mil veces que quiere parodiar, para eliminar, a los libros de caballerías, volviendo loco a don Quijote con su lectura.
Lo que no conseguían los intelectuales serios del momento, que opinaban que los libros de caballerías eran perniciosos para los lectores de la época; lo consiguió Cervantes entre bromas y veras con su personaje.

Por otro lado, Cervantes con su "loco" personaje burlaba la censura y al Santo Oficio, dado sus ideas erasmistas ligeramente reformistas.

Don Quijote, realmente fue loco, porque a su creador le interesó.
Pero sí, fue loco. Y cuando a su creador se le acababa la vida lo tornó cuerdo, para que muriera al parejo de él.

Don Quijote cuerdo no nos hubiera enseñado tanto como lo hizo loco.
Varias veces, algún personaje secundario, ha exclamado maravillado en el libro "que cómo un caballero tan aparentemente loco, decia razonamientos tan sublimes" (mas o menos).

Creo, además, que el libro es tan ambiguo que tiene muchas lecturas, y es muy arriesgado aventurar afirmaciones. Tantas lecturas como lectores.

Besos

guillermo elt said...

Cualquiera que vaya contra el sistema establecido, pudría definirse como un quijote. La cuestión es que, lo que para unos puede ser un sueño, para otros, una pesadilla.

Besicos.

Asun said...

No se me ocurre nada que no hayan ya dicho los comentaristas que me anteceden. Por momentos tiene comportamientos de loco, y tiene grandes momentos de cuerdo, cuerdísimo.
Como dices, ¿quién determina quien es loco y quien cuerdo? Muchas veces se ha catalogado a alguien de loco sólo por no comportarse de acuerdo a la norma que establece la mayoría.

Muy buena entrada.

Besos

Janeth said...

Creo que los grandes hombres aquellos que luchan por sus ideales y lo hacen con tanta pasion, estan bien locos y esa bendita locura ojala sea contagiosa, los locos siempre demuestran una sabiduría sutil, y los sabios siempre se
comportan como locos.

Dilman said...

Parto de que este libro es una obra de arte y no una biografía. Como arte tiene total libertad y acceso a la ficción.
Hay lecturas del Quijote que son sumamente sancionatorias y con ello invalidantes más para el mismo lector y para aquellos a quienes desea dirigir su interpretación que al personaje que interpreta.
Una obra de arte está en las dimensiones del sueño y como sueño no quiere decir que se desligue de la realidad, como sueño tiene su contenido o estructura latente y manifiesta.
La obra de arte pasa a ser una pieza en el mecanismo onírico social y colectivo donde se reflejan los sueños de esa sociedad o cultura, de ahí su universalidad y pérdida de individualidad tanto del autor como del personaje.
Partir de la locura o la cordura de don Quijote es sustraerse a ese universo de ocurrencias y respuestas que la consciencia encarna ante enigmas atemporales y que aún hoy arropan nuestras esperanzas o miserias.
Un abrazo!!!

Paco Cuesta said...

¡Maravilloso! ¿Os dais cuenta hasta donde se ha llegado?
Yo, creo que se quien soy pero no pondría la mano en el fuego.

BIPOLAR said...

Por alusiones...
:D :D

Pregunto a MYR
¿Han cambiado los tiempos?

Me sumo al comentario de Pedro que citas en tu entrada.

Respecto de Cervantes, si antes no se hacía luego copiaron la técnica todos los escritores.
Hablar a gritos con un lenguaje parabólico. La verdad que La Biblia no es más que eso. Una gran ment digo metáfora. JAJAJAJAJA.

Esta entrada la volveré a releer que es para gente sesuda y especializada.