Monday, June 21, 2010

Ricote y Sancho: toda una lección de humanismo. Una reflexión a partir del Cap. 2,54 del Quijote

Repiquetean en mi mente tus palabras, Pedro, de tu clase del capítulo: "Observemos que el patriotismo de Ricote aúna los territorios de toda aquella suma de reinos, cada uno con sus peculiaridades y leyes, en una perspectiva superior a la de muchos de los habitantes cristianos del momento" amén de que Ricote acepta la decisión real en contra de su propio interés y además es buen padre y marido, etc.

Y no puedo dejar de reflexionar a la luz de este increible capítulo, la profundidad del pensamiento de Cervates puesto en palabras de sus personajes.

Para empezar, el encuentro entre Ricote y Sancho es un encuentro en el que circula el afecto.
Ricote lo abraza por el cintura. Sancho le echa los brazos al cuello. Luego, hablan de todo, se ponen al día. Ricote le relata a Sancho las peripecias de su huida conforme a la realidad del momento. Ricote, aún aceptando la decisión real y entendiendo que el reino no puede tener enemigos dentro de su seno, llora por España y quiere volver a ella. No sólo cuenta todo lo que pasó en la huída, alaba también la libertad de culto que impera en Alemania, en dónde triunfó la Reforma Protestante. Dos amigos bien diferentes, Sancho y Ricote, conversan aceptando sus distintos puntos de vista. Se respetan mutuamente, se escuchan, comparten y también se cuidan: Sancho no le delatará, por su parte, Ricote le ofrece trabajo a Sancho.

Todo ésto lo escribe Cervantes en plena Inquisición Española, la misma que luego debía dar el visto bueno a sus publicaciones. Cuánto valor se necesita para hacerlo, cuándo el castigo por blasfemia - en el sentido de ir en contra de los supuestos de la Santa Inquisición- era la hoguera. Un hombre, que además, sirvió a la corona de la forma que lo hizo y durante toda su vida.

Qué lección de tolerancia nos da Cervantes; toda una lección de humanismo: convivencia pacífica, respeto por el otro y sus creencias, amistad. Cuánto podríamos aprender hoy que por ejemplo, Flamencos y Valones quieren desintegrar la unidad de Bélgica, que paradógicamente es la sede de la Unión Europea. O que los ultraortodoxos ashkenazis se oponen a los dictámenes de la Corte Suprema de Justicia de Israel, como se puede leer en esta nota. Dos ejemplos de intolerancia en el seno de una misma nación, de entre los muchos que hoy existen en el mundo. Intolerancias de distintos niveles si se quiere, pero que llegan al absurdo, hoy en pleno siglo XXI.



Esta Reflexión es una contribución al grupo de lectura del Quijote que dirige Pedro Ojeda desde su blog La Acequia .


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15 comments:

Pedro Ojeda Escudero. said...

Estoy muy de acuerdo con tu forma de entender el pensamiento cervantino en este capítulo. Evidentemente, Cervantes no podía -ni por pensamiento ni por oportunidad- enfrentarse a los edictos reales o a la expulsión de los moriscos, pero la construcción del personaje de Ricote -con base en la realidad, como observamos en muchos documentos- nos orienta hacia terrenos fronterizos de gran interés sobre una corriente de opinión y una sensibilidad que no era la oficial.
Y bien traídos los ejemplos actuales.
Que la tolerancia reine algún día en el mundo, querida Myriam.

Asun said...

Es un capítulo donde la camaradería, la tolerancia y el respeto, a pesar de las diferentes creencias, se respiran en cada palabra.

Ojalá muchos, hoy en día, aprendieran de este ejemplo. Son preocupantes muchas de las situaciones que se dan en la actualidad, como las que reflejas en tu entrada.

Esperemos que el sentido común impere pronto y seamos un poco más humanos.

Besos

Graciela said...

Tesoro, hablábamos con mi hija mayor sobre las personas que se suman al fundamentalismo, algo que me preocupaba muchísimo en la crianza de las dos.

Religioso, sexual, etnias, colores y demás.

Como aprendo de ellas, me dijo 'mami esa es tu manera de mirar la vida, seguro la familia, el entorno, nos hace ampliar nuestros pensamientos', hablábamos sobre la intolerancia y los grupos que se forman 'en contra de'.

Sería sencillo sentarse a conversar, encontrar puntos en común, tendríamos un mundo respetuoso del pensamiento ajeno.

Abrazos, gracias por hacerme recordar a Don Cervantes.

Cornelivs said...

El faro de la tolerancia es una luz que todos hemos de seguir.

Buena tu reflexion, amiga Myr.

Besos.

Antonio said...

Amiga Myr, cada vez que vengo a esta casa bebo del alimente intelectual que nos ofreces y marcho contento.
Mil besos de agradecimiento.

Merche Pallarés said...

Querida Myriam, las noticias recientes sobre la actitud de los ashkenazies ultra-ortodoxos contra los sefardíes, me ha dejado a cuadros. ¿Cómo se pueden enfrentar dos grupos, de diferentes tribus judias, de acuerdo, contra ¿ellos mismos? ¡Acabáramos! Esto ya es too much para mis pobres entendederas... El mundo se está volviendo LOCO. Besotes, M.

Manuel de la Rosa -tuccitano- said...

la intolerancia es el fruto de la codicia...del pensamiento sobre otro pensamiento...
Ciertamente Cervantes huye de radicalismos para denunciar en parte lo que sufrieron los moriscos...saludos

Janeth said...

La tolerancia desarrolla la habilidad de adaptarse a los problemas de la vida diaria.

Tolerar los inconvenientes de la vida es liberarse de ellos, ser liviano, hacer livianos a los demás, y avanzar hacia delante.

Cervantes hace decir a don Quijote que se debe frenar el rigor de la ley, pues "no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo". Y da este sabio consejo a Sancho, Gobernador de la ínsula de Barataria: "Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia".

Una persona tolerante es como un árbol cargado de frutas. Incluso cuando se le arremete con palos y piedras, ofrece sus frutos en retorno.

Manuel de la Rosa -tuccitano- said...

pues nada...lo dicho un abrazo como Sancho..y un beso

pancho said...

En el capítulo Cervantes reivindica el concepto de amistad de Sancho, que prevalece sobre el intento de soborno de Ricote; le ofrece su amistad pero no quiere saber nada de ayudar a un poscrito, bastante ya hace con no delatarle.

Seguramente Cervantes se identifique con la manera de pensar de Sancho, con su neutralidad, y prudencia tendente a la integración.

La indefinición religiosa de Ricote es un paradigma del español medio, poco comprometido con creencias religiosas, pero amigo de ir a la taberna de vez en cuando y poquito a poco.

Un abrazo

Abejita de la Vega said...

La amistad por encima de todo, Myriam.
Un abrazo

Fernando López Fernández said...

Hola Myriam:

Me parece que no estoy a la altura del grupo ¡vaya nivel! Tengo que ponerme a leer otra vez El Quijote porque pasajes como éste los tenía olvidados, auqnue la lectura que haces del mismo me parece magnífica.
Un beso y enhorabuena al grupo

Merche Pallarés said...

¡Ah! excelente tu reflexión de este capítulo (se me olvidó decírtelo). Besotes de nuevo, M.

Carmela said...

Magistral lección de respeto y tolerancia en los vínculos humanos.
Me pregunto por qué no se puede "doblar la vara de la justicia con el peso de la misericordia".
La intolerancia genera recurrentes discordias , descalificación y sufrimientos .
Debería ser una opción permanente el respeto por las costumbres , creencias , orígenes y culturas del otro.
Se advierte en las sociedades una recurrente manía de no " aceptar" al diferente.Es como una " involución " a través de los tiempos.
Condidero importante bregar por desterrar las intolerancias y las marginaciones .
Una manera de establecer puentes de entendimiento, aceptación y armonía entre los pueblos.
Valioso el enfoque que le das al sentimiento de Cervantes!
Tan olvidado por estos lares.
Me gustó mucho, Myriam!
Estimulante post!

Alatriste said...

Personalmente creo que aquí la gente peca un poco con el pensamiento de Cervantes, no termino de ver esa supuesta tolerancia hacia los moriscos. Parece que Cervantes va más en la crítica de las formas de la expulsión que del hecho en sí. Es decir que las autoridades deberían haber sabido diferenciar a los verdaderos cristianos de esta comunidad de la de los falsos cristianos.

Hay que recordar que hay mucho mito interesado con el asunto de la convivencia de las tres culturas en España. Pues aunque los miembros de éstas convivían, quizá más por obligación que otra cosa, no solían darse casos de casamientos entre individuos de diferente religión. La verdadera asimilación sólo se dio con una comunidad, la comunidad mozárabe, que al cabo de un par de siglos prácticamente no se diferenciaba de la de los cristianos castellanos.

Un saludico Myr