Thursday, December 12, 2013

"Todo lo que era sólido" de Antonio Muñoz Molina; Parte 1: Cainismo. El nosotros y el ellos. Desbaratar prejuicios

Dice Antonio Muñoz Molina (AMM) desde el inicio de su ensayo "Todo lo que era Sólido"  Ed.Seix Barrial,  Barcelona, España, 2013,  a propósito del “cainismo” imperante en la sociedad española: “El nuestro es un nosotros fraccionado (…) a golpes de tajante negación” Cap. 2;  “Amnésico de fragmentos” y  consecuentemente, sujeto a “identificaciones erróneas” Cap.3.  Más adelante señala que “victimismo y  narcisismo  son dos rasgos del nosotros intacto que las clases políticas y sus aduladores han levantado en cada comunidad, proscribiendo o dejando al margen no solo cualquier referencia favorable al marco político común sino casi cualquier noción adulta de ciudadanía”, habla también del nacimiento como sello de identidad y de orgullo que lleva  a la concepción errónea de que “lo que te falta es  porque te lo han quitado ellos, los opresores extranjeros”, etc, etc,   ver el capítulo 35 completo;  y en el  Cap. 37 pone AMM de ejemplo los Estatutos de las Autonomías, así tenemos que el del Reino  León dice: “… leoneses y castellanos ofrecieron al mundo ejemplo de respeto y convivencia entre las culturas diversas”. (¿Desde cuándo? ¿desde 1492?”).  Cap 54: “Sólo fingiendo o creyendo ver lo que no existe se está seguro de no pertenecer a ese ellos infame”,   impuesta “una identidad originaria sin mancha”. Y cita el entremés de Cervantes:  “El retablo de las maravillas”, maravillas que sólo podían ver los “limpios de sangre”, que en realidad no existían, pero que los timadores que presentaban la pieza,  hacían creer al pueblo de que sí. Concluye AMM el tema diciendo: Cap 85: “ninguna historia se repite, no estamos condenados al cainismo ni nada”.  La solución está según AMM en tener conciencia de que “nada es para siempre, nada ni nadie es de una sola pieza” (Blanco-negro, bueno- malo) Cap. 87 y  de la importancia de integrar esos aspectos, sabiendo que “no se trata de renunciar a lo que uno es: es aceptar la parte en la que nos parecemos a otros, lo que tenemos en común que nos constituye tanto como lo que nos diferencia” Cap. 92. (El subrayado en cursivas negritas es mío)

Hasta aquí AMM. Ahora vamos a ver desde la Psicología cómo funcionan estos mecanismos. Lo primero que tenemos que tomar en cuenta es que cuando hablamos de cainismo, aludiendo al Cain y Abel bíblicos, lo que estamos haciendo es rechazar una parte nuestra  que no deseamos reconocer y que proyectamos en el otro. El otro es entonces portador de eso que rechazamos, expulsándolo así de nosotros pero endosándoselo a ese Otro, que de esta manera pasa a ser chivo expiatorio, objeto de persecuciones, insultos, golpes, etc.  Para hacerlo, edificamos un relato parcial, interesado o ignorante -una suma de creencias erróneas que no tienen relación con la verdad histórica- sino que recoge selectivamente sólo los datos  que nos interesan  y los acentúa, para edificar nuestro cuentito, llevando a generalizaciones del tipo “Todos los….. son….” O “no soporto a los … ellos son…”  “conozco uno que no, pero la mayoría es….” etc, etc,  así es como se forman los prejuicios, que pueden ser atribuciones buenas o malas pero que en ningún caso se ajustan a la verdad histórica, al hecho real. Ese ellos pasa a ser una entidad aglutinada, uniforme.    

Culpar a otros de  aspectos nuestros que rechazamos y hemos expulsado de nosotros por este artificio, nos produce incluso a veces una sensación gratificante de bienestar. Asumir nuestros lados oscuros, nuestras falencias, nuestras incongruencias, es algo muy molesto y por supuesto, requiere de una gran madurez emocional que muchas veces, no estamos dispuestos a asumir  (a nivel individual, pero también puede serlo a nivel colectivo).

Para que haya un “nosotros” y un “ellos” formamos grupos de pertenencia. Es más, desde que nacemos, pertenecemos a uno, la familia, luego la clase en la escuela, vecindad, ciudad, etc, etc. Incluso los grupos de pertenencia se superponen y enlazan. El problema surge  cuando cerramos las fronteras a cal y canto, cuando no permitidos la incorporación del Otro. Hablamos de grupos de pertenencia (Los grupos a los que pertenezco), de grupos de referencia (mayoría dominante que van a influir en los grupos a los que pertenezco) y de distancia social, la que pongo entre ese “nosotros” y esos “otros” (Cómo por ej. cuando la madre le dice al hijo “no te juntes con los negros porque son ….”. Nótese que los prejuicios son siempre un problema individual, que tienen que ver  con mi grado de ignorancia y rigidez sobre un tema específico.  Ignorancia,  por un conocimiento  precario del tema basado en informaciones parciales o erradas y en generalizaciones. Y rigidez,  esa que me impide el diálogo, el debate,  el modificar lo que pienso, completando mis parcialidades. Esas, que todos tenemos porque ninguno de  nosotros es conocedor de la verdad absoluta, de TODA la historia.  Es fundamental entonces, escuchar la voz del otro y su particular enfoque de la realidad, sumando las diferentes perspectivas que nos van ampliando el panorama, buscando tal como dice AMM,  lo que nos une, más que lo que nos diferencia.

Existen distintos grados del rechazo del Otro: hablar mal de él descalificándolo, evitarlo, discriminarlo y rechazarlo, atacarlo físicamente, incluso,  exterminarlo.

Para ejemplificar el tema,  profundizaré en los de los prejuicios  de raza (aunque existen infinidad  de ellos  de género, ideología, etc. etc.) y lo mismo se pueden aplicar aquí que allá. Se confunde muchas veces raza (factores genéticos) con étnia (que involucra factores sociales y culturales).  Mientras la primera no se cambia, la segunda depende de la educación e hipotéticamente podría cambiarse en el curso de una o dos generaciones.

Solemos considerar a los negros de Estados Unidos como una raza uniforme. Sin embargo, de acuerdo a estudios antropológicos. psicólogico-sociales y  sociológicos (Herskovitz, 1930; C.S. Coon et alt, 1950; Allport, 1954; etc) se calcula que solo ¼ de la población total de negros americanos  son puros descendientes del tipo negroide africano; siendo ¾ producto del mestizaje, y estos afroamericanos estarían a igual distancia genética del tipo negroide africano que del tipo caucásico.

Otro ejemplo más:  a efectos de exacerbar el odio en contra  de los judíos, se los ha pintado como “una raza” con determinadas características. Sin embargo, nada más errado, porque es una simplificación espuria del conjunto de etnia, religión, historia e influencias psicológicas que caracterizan este grupo o  pueblo, que además dista mucho de ser uniforme (Los hay de rubios a  morenos; de  religiosos ortodoxos hasta  nada religiosos o incluso ateos;  que hablan ladino, idish o hebreo o sólo la lengua del país en que nacieron; que pertenecen a ideologías   de derecha, centro o  izquierda; muchos ni se consideran “una nación” sino ciudadanos de los países en los que nacieron y viven; etc, etc). Volveremos sobre este tema en el futuro, quizás,  al referirme a como se sirvió Hitler y todo el Nacional Socialismo alemán de estereotipos y prejuicios que ya formaban parte del ideario socio-cultural del pueblo alemán desde siglos antes de la asunción de Hitler al poder y de esta forma,  justificar el exterminio de 6.000.000 de judios  (además de gitanos, homosexuales, izquierdistas).  Y conviene que lo veamos, porque algo impensable  para este Siglo XXI,  es que existan aún focos neo-nazistas en Alemania, y no sólo en Alemania, sino que también los hay en otros países de Europa (Grecia, Austria, Holanda, etc) y en otros países del mundo, por cierto.  AMM nos dice, que no estamos condenados a que la Historia se repita, pero para evitarlo  es necesario recuperar la Memoria Histórica: el recuerdo, el estudio, el análisis, el debate, de lo contrario estamos sí condenados a la repetición, porque no hemos capitalizado en la conciencia los errores del pasado.

Para ver cómo funcionan los prejuicios, veamos un experimento muy sencillo que Gordon Allport cita en su libro “The Nature of Prejudice”, 1954, un clásico en este tema,  que fue  realizado en Sudáfrica por E. G. Malherbe, Jonesbourg 1946. En Sudáfrica, en una examinación pública, los candidatos fueron instruidos en marcar  el porcentaje “que Ud, cree que los judíos constituyen en la población total del país” las opciones a marcar eran 1- 5- 10- 15- 20- 25 -30  por ciento. La mayoría contestó  un 20 %, siendo que la realidad era de poco más del 1%.  Concluyen los investigadores que esto se debe a una hipersensibilidad con respecto a “la cuestión judía” y su “amenaza”. Los datos los habían seleccionado de su memoria recordando a los judíos que habían conocido o visto, exageraron la expresión, o sea acentuándola, lo que los llevó a una interpretación errónea de la realidad.

En este punto el papel que juegan los Medios de Comunicación  son de suma importancia,  que no deberían desinformar o a mal-informar o  estar al servicio de intereses determinados  generando miedo, emoción que se aviva más en las personas prejuiciosas. También veremos  en la Parte 2 las estrategias de manipulación  que usaron ideologías totalitarias como el Nazismo, que ejemplifica los mecanismos de los que se sirven quienes utilizan los medios de comunicación para manipular a la población,   si ésta carece del suficiente sentido crítico: “Si lo Para muestra, un botón: Orson Welles, sembró el pánico en  1938, hace 75 años cumplidos en 30 de Octubre pmo pdo, cuando narrando la adaptación de una novela de Well por la radio, hizo creer a los radioescuchas estadounidenses que el país estaba siendo invadido por alienígenas.

Pasemos ahora a otro tema ¿Qué diferencia a una persona tolerante de una que no lo es, o sea, podríamos decir que cainista?

La intolerante, la cainista, la que es prejuiciosa en grado máximo,  va a seguir la ley del menor esfuerzo y pensar de forma monolítica, en bloque, simplificando, por lo tanto ese “ellos” es una masa amorfa, indiferenciada. La persona tolerante, por el contrario, va a diferenciar en muchas categorías, es consciente de su ignorancia y dispuesta a modificar sus propios prejuicios al acceder a información con la que antes no contaba, porque no nos engañemos,  todos en mayor o menor medida los tenemos.  La persona intolerante por el contrario, carece de esa flexibilidad que aporta el modificar nuestros pensamientos acorde con lo nuevo que vamos aprendiendo.  La tolerante desarrolla además empatía, un sistema de valores diferente y es más propensa a gestos solidarios, entre otras cosas.

La intolerante  reaccionaría así a _¿Por qué dices eso? _ Porque sí y punto.  Y no  es capaz de argumentar, debatir, contrastar, verificar, modificar sus opiniones, etc.

Los estereotipos no son prejuicios, son racionalizaciones  listas para ser usadas por  las  personas con prejuicios, o sea que están en su base, pero estas racionalizaciones solas, per se, no constituyen un prejuicio, sí, en cambio,  el uso que les demos.  Albert Einstein decía “es más fácil desintegrar un átomo, que desarmar un prejuicio”,  y  quizás sea cierto  aunque exagere un poco, porque  para poder hacerlo hay que ir al sistema de creencias en el que los prejuicios están anclados y las creencias se forman ya en la infancia temprana.  Por ej. cuando en la casa dicen al niño  caucásico “no te juntes con esos negros, que son….”, el niño que  hasta  ese momento no había hecho diferencia con los otros niños con los que jugaba en la plaza, aprenderá  a partir de ese momento  a ser desconfiado y a saber que los seres humanos se compartimentan en grupos – y que algunos de esos grupos se odian- y para no perder el  cariño y la aceptación de sus padres actuará como le dicen. La escuela enseña diferente,  pero si no trabaja también con los padres  de los alumnos, todo lo que haga con los niños, lo desbaratarán los padres en sus casas. Mucho del bulling que se da, sino todo, tiene que ver con los prejuicios con que creen los niños en sus hogares, que hace que se ensañen de forma muy cruel  con otros niños en la escuela.

La persona cainista, prejuiciosa, (AMM habla específicamente “de las dos Españas”, pero puede ser cualquiera en las que se polaricen dos ideologías  totalmente opuestas: izquierdistas/franquistas; Israel /Palestina;  Conservadores /liberales;  Alfonsinistas /Kirshneristas) se corresponde con el tipo de personalidad autoritario, demagógico contra el democrático (T. W. Adorno et alt, 1982).  En tiempos de crisis con baja tolerancia a la aceptación y al manejo de  frustraciones,  se exacerba el odio hacia sí mismo (ej. depresiones, suicidios) o,  lo que es peor,  hacia el  Otro. Cuando es hacia el Otro, lo es hacia un grupo más que hacia individuos aislados, un “ellos infame” que cataloga y utiliza como chivo expiatorio.  En tiempos de crisis, los dirigentes demagogos generan miedo en la población  una fácil forma de dominio de la población porque desata las ansiedades paranoicas individuales (irracionales) que corren sumándose (como reguero de pólvora al encender la chispa)  y hábilmente les dirigen a canalizar  las frustraciones y el odio   que sienten, hacia  un chivo expiatorio “x” que funciona como válvula de escape.

Aquí entra en juego también  lo que AMM dice sobre el papel de víctima que asume la persona (paralizada por el miedo) y el narcisismo (primario), por el  que estas  personas quieren ver satisfechas sus necesidades sin esfuerzo alguno (sin adultez ciudadana, ergo responsable y activa) pero si, en cambio,  por la acción de “un padre omnisciente y proveedor”: “el líder demagógico” que cubre sus necesidades, como cuando  el bebé llora y la madre lo alimenta, siendo el bebé en su narcisismo primario, completamente dependiente de la madre y  el centro de su atención.    Para ello, estas personas adoptan  la máxima conformidad, es decir que acatan sin más la voluntad del líder, sometiéndose a su voluntad y exigencias.  Cuando una persona acata sin más, está inconscientemente cambiando lo que  en su fuero íntimo pueda  creer y pensar por lo que cree y piensa el líder o  lo que cree y  piensa la mayoría de la comunidad a la que pertenece,  que marca ejerciendo presión sobre él,  lo que es “la norma social”. Cuando vivimos en sociedad, debemos acatar ciertas normas para ser aceptados en ella, eso lo hacemos todos en mayor o menor medida; de otras en cambio disentimos;   el problema  radica en cuando esa sumisión es total. Ahí está el peligro, porque quienes detentan el poder manipularán al máximo a esas personas sumisas, anulándolas por completo,  y las convertirán  en sus herramientas para  cualquier acción incluso criminal.

¿Qué pasa entonces  con la moralidad de estas personas? Simple, para evitar el conflicto psíquico que resulta   del choque de la moral individual con la moral producto de la norma social imperante,   producen estos individuos lo que Albert Bandura (1999) llama “un desenganche  moral” inhibiendo la instancia moral personal: “todo el mundo lo hace”, “es lo normal”  aunque sea la mayor de las aberraciones,  “el líder lo dice, lo pide, lo exige”.  La instancia moral es la que funciona frenando el comportamiento inhumano y  actuando, por el contrario, proactivamente de forma humana. En el desenganche moral actúan: justificaciones morales, un lenguaje “de desinfección”,  evitación de comparaciones. Investir de altos propósitos morales ("Todo sea por el bien de la Patria") conductas altamente nocivas (la exterminación del diferente, del Otro), es la mejor forma de desconectar  la moral individual y por supuesto, siempre desligando la responsabilidad  individual que recae íntegramente en  el o en los líderes. Decía Voltaire: “aquellos que te hacen  creer absurdos, pueden hacerte cometer atrocidades” y no se equivocó.


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia.   ©  Myriam Goldenberg



22 comments:

LA ZARZAMORA said...

Un excelente análisis Myr.
El Cainismo forma parte de la Historia española, en el arte, la pintura, la música y por supuesto la literatura bajo todas sus formas.
Desde Alberti...
Recuerda el poema de Alberti:

España:
fina tela de araña,
guadaña y musaraña,
braña, entraña, cucaña,
saña, pipirigaña,
y todo lo que suena y que consuena
contigo: España, España.

A Machado...
Y hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.

Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.

Los poetas tienen el arte de la dramatización, y saben tal vez expresarlo mejor.

Gracias otra vez más Myr, por tan sesudo e interesante aporte.

Besos tolerantes, pero sin miedo a seguir diciendo, sin que nadie nos siga vendiendo mentiras e injurias.

manouche said...

Muy interesante, parece que en la qualidad de TOLERENCIA caben todas las otras...

Genín said...

No se que pasa pero cada vez que vengo y me encuentro cin estas entradas, tengo que volver para leer agusto y tranquilo :))
Besos y salud

María Pilar said...

Se nota que te los has trabajado un montón. ¡Ay el cainismo que parece alimentarse y engordar en esta España como en el pasado!
¿Cuando aprenderemos, no sólo en teoría, a practicar la tolerancia.
Besos y felices días Myriam.

Aristos Veyrud said...

"Juntos pero no revueltos" ja ja ja
Me reí bastante hace muchos años atrás cuando me enteré de una de las hipótesis de la etimología de la palabra Bárbaro la cual dice que los antiguos griegos llamaban bárbaro a muchos otros pueblos que no hablaban griego porque sólo escuchaban que decían brr brr brr.
Me gustaría que ampliaras un tanto la reflexión sobre la caracterización del cainismo aplicado en la política, porque tal como está por el momento la exposición queda fácil entender que cainista es tanto el agresor como el agredido, tanto el que ataca injustamente como el que se defiende por justicia.
Si hay un cainismo por consiguiente hay un abelismo, el cual es necesario caracterizarlo igualmente, y en esta polarización cual sería entonces la tabla raza a seguir sin caer en un nuevo cainismo-abelismo o ¿teologismo?
Muy interesante la sugerencia que dejas en la relación entre la ética, el derecho y la psicología con sus consecuentes derivaciones en el manejo de la información y su manipulación por el y en el poder desde los totalitarismos en todas sus tonalidades hasta la llamada "prensa libre"
Ese "nosotros" que se expresó en los indignaos alguna vez sí que dejó claro muchas cosas en la España, cosas que deben retomar su curso para mejor de todos los españoles naturalmente.
Besos Myr!!!

Aristos Veyrud said...

El estudio contiene más temas interesantes pero por el momento estas notas son las que más llamaron mi atención.
Besos!!!

Paco Cuesta said...

Es una magnífica visión la de la intolerancia y el cainismo frente a la capacidad del tolerante para adaptarse a nuevas situaciones.
Un beso

Pedro Ojeda Escudero said...

Excelente aportación a la lectura, Myriam, sobre todo con esa glosa a partir de la psicología y las raíces de los comportamientos que han lastrado a este pobre país.
Matices:
Sé de dónde proceden tus dudas sobre lo de la convivencia en Castilla y León porque a veces lo has manifestado también mi blog. León y Castilla fueron territorios de convivencia de culturas durante gran parte de la Edad Media. Cuando comenzaron las persecuciones a los judíos fue en el siglo XIV, como consecuencia de la divulgación de determinadas corrientes ideológicas comunes a toda Europa. Es a lo que se refiere MM. Lo que vino después, sobre todo a partir de los Reyes Católicos fue contradictorio. Ni más ni menos que en el resto de los países europeos. España no se distinguió demasiado en todo esto.
En cuanto al cainismo español, recuerda que este concepto fue fabricado definitivamente por alguien a quien ya hemos leído en el club: Antonio Machado, una de las raíces éticas de MM.
Gracias, de nuevo.

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Alguien muy conocido dijo: "No pienses en lo que la patria puede hacer por ti, sino en lo que tú puedes hacer por la patria".
Pues eso.
Un beso.

carmensabes said...

Encantada de llegar hasta tu rincón amiga, leeré despacio cada renglón.

Besicos.

Manuel López Paz said...

Más que tolerancia, creo que debe ser aceptación. Tolerar es que el otro es inferior a mi condición (tolero los extranjeros por ejemplo, cuando se debiese decir acepto a los extranjeros, pero ya sabes.

Las etiquetas, las criticamos, pero las usamos mucho...

Besote guapa muy bueno

Pricampo Administrador said...

jOLÍN, para qué te vas a sentar y escribir una entrada más pequeña??
Pues 4 folios que me han salido con letra del 11 que veremos a ver si mis dioptrias dan para verlas...

Cuando lea los 4 folios ya vendré a decirte algo, aunque sea: anda para otra vez déjalo en 2 foios que tb está muy bien jajaja. Beso

Pricampo Administrador said...

Me cachis!! me ha salido con el perfil del negocio. Disculpa. Ya sabes que soy el nervisos revulsivo

pancho said...

He venido varias veces y ahora por fin lo acabé de leer. Muy interesante el desarrollo desde un punto de vista de la sicología de los variados aspectos que trata el ensayo de MM.
De victimismo somos expertos en este país y de hacerse los oprimidos por no se sabe quién también. Pero se saca más de pedir que de dar, como dice el chascarrillo castizo.
Los del antiguo Reino de León somos los auténticos portadores de las genuinas esencias patrias que para eso nos mezclamos poco con los árabes, los empujamos hacia el sur rápidamente durante la reconquista (es broma).
Excelente propuesta la de apostar por lo que nos aproxima y no acentuar las diferencias, me apunto.

Un abrazo.

Mari Carmen Polo said...

Como tu entrada es algo extensa y muy interesante, la leeré despacio para empaparme bien de todo lo que cuentas.

Un abrazo y buen fin de semana, Myriam.

Abejita de la Vega said...

Así es, Myriam. Nos colocaron el retablo de las maravillas delante de los ojos. Y estuvimos ciegos y sordos. Excelente análisis el tuyo, lo guardaré para leerlo despacito: cainismo, victimismo...

Besos, Myriam.

Estrella said...

Sigo tus comentarios al libro de Muñoz Molina a través de los enlaces del profesor Ojeda. Los sigo con mucho interés aunque no estoy leyendo el libro. Pero siempre son una fuente de sabiduría y sensatez.

Gracias por compartir, Myriam.

Saludos.

Ele Bergón said...

Puede que seamos una sociedad más psicótica que neurótica, donde la culpa siempre la tienen los otros.

Buen trabajo
Besos

Luz

Myriam said...

Mil gracias a todos los que han comentado en esta entrada:

ZARZAMORA: Gracias por recordarme a Antonio Machado y a Rafael Alberti, que obvié (imperdonablemente) mencionar en mi entrada, más cuando hemos leído a "Campos de Castilla" con el grupo de lectura de La Acequia. Lo enmiendo en ésta.

MANOUCHE: así es. Gracias por tu comentario.

GENIN: Yo tampoco, o tendrás que venir más seguido  porque en mi blog se alternan entradas largas, medianas y cortas y como dice una muy querida amiga: hay de todo, como en botica.

MARIA PILAR: Una forma sería como nos dice Machado, trabajando en lo concreto (Pro-social y solidariamente), como hace la abeja, y no teniendo pensamientos estériles o vanos que al final, caen en el mar y hay que volver a empezar. (Parábola VII en Campos de Castilla).

ARISTOS: Por cainismo se entiende intransigencia, intolerancia, radicalización venga de donde venga. Esa intransigencia está anclada en prejuicios y los prejuicios en creencias erróneas (también por egoísmo y envidia, etc). El opuesto de la persona cainista es, el tolerante, cuyo comportamiento también he explicado en mi entrada. Con respecto a lo que dices del agresor que ataca injustamente y el agredido que se defiende por justicia, (Fíjate cuando hablo del chivo expiatorio, hablo, entonces, del agredido) sin embargo he de decirte que no considero que haya un contraataque justo, o para el caso una guerra justa, sino que más bien no hay alternativa, en última instancia, para preservar la vida, que es otra cosa ¿pero justificar el agredir o matar a otros por el motivo que sea?, no puedo verle justificación posible. Desde mi punto de vista, la oposición a un determinado régimen político, por ej. puede ser y debería ser, no violenta. Me alegro que te pareciera interesante lo referido a la manipulación mediática. Gracias por todo lo demás que dices.

PACO: Tienes mucha razón el tolerante se adapta fácilmente a nuevas situaciones, mientras que el intransigente, el cainista no.

Myriam said...

PEDRO: Mil gracias. Me alegro de que te gustara mi aportación. Cada una de ellas, es un nuevo reto que asumo con dedicación y alegría. Subsano mi olvido de MACHADO con respecto a este tema en mi siguiente entrada, como ya le he dicho arriba a ZARAZAMORA. Sé que España entera fue en una época la España en que las tres culturas (cristiana, judía y musulmana) que florecieron y convivieron en armonía, hasta que en 1391 personajes eclesiásticos comenzaron a predicar el odio desde sus púlpitos, primero en Sevilla y luego en otros lugares de Andalucía, desde dónde se expandió como reguero de pólvora por el resto de España. También sé que Los Reyes Católicos -especialmente Isabel- al principio protegieron a los judíos hasta que implantaron la Inquisición, las conversiones forzosas y finalmente su expulsión en 1492, como es archi-sabido. Sé también que AMM se refiere a ese posterior momento cuando pone el ej de los Estatutos de las Autonomías de Castilla y León, entre otros, y mi pregunta en realidad fue irónica refiriéndome, efectivamente, al período durante y posterior a los Reyes Católicos. Es cierto que ya lo hemos hablado antes, pero vuelvo y te repito: considero que porque ese comportamiento haya sido el imperante en Europa y que España “no se distinguió demasiado en todo esto” “ni más ni menos que los demás países” que persiguieron a los judíos, no justifica el hecho de lo sucedido ni le resta importancia. Con igual razonamiento podríamos decir que la Dictadura de Franco y su Franquismo no se diferencia mucho de la Italia fascista de Benito Mussolini o de la Alemania nazi de Adolfo Hitler o de la URSS de Stalin, sus bolcheviques y sus purgas; por lo cual podríamos también decir que Franco "no se diferenciaba demasiado tampoco de su contexto temporal y geográfico" y restarle así importancia a su dictadura ¿Entonces, a que plano quedaría relegada la memoria histórica?. ¿Minimizar los efectos de la Inquisición y etc. no es también parte de la ceguera, esa a la que alude AMM? Verás, el mal no se extiende si no prende en la semilla, y esa semilla es justamente, “la sombra de Caín” machadiano-muñocera y generalmente la historia en casi todo el mundo, ha demostrado que cuando se ataca a los judíos, indica sólo el comienzo, porque luego siguen las persecuciones a otros colectivos. De paso, me gustaría aclarar aquí a todos los lectores que mi escrito no tiene que ver con la persecución de los judíos en España, sino con la intransigencia en sentido general, la intransigencia cainista, de la cual habla AMM en su ensayo, cuyas raíces encontramos en estos comportamientos producto de prejuicios anclados en creencias erróneas e ignorancia, como ya he dicho, y además entre otras cosas, en la envidia y el egoísmo, que tan bien marca Machado en sus poemas. En mi entrada, he puesto ejemplos de negros y judíos al hablar de prejuicios a guisa de ejemplo para explicar el cainismo, por ser de los más gráficos y así no dar muchos más ejemplos que alargarían aún más “mis chorizos”.

Myriam said...

JAVIER: Muy cierto, eso es lo que haría un ciudadano adulto y responsable, como lo señala también AMM (en contra del infantil-demandante, quejoso-narcisita del que habla)

CARMENSABES: Bienvenida siempre y muchas gracias por tu comentario.

MANUEL: me gusta mucho lo que dices de la aceptación. La aceptación del Otro, tal cual es, es tan importante como que me acepte tal cual soy, con lo bueno y lo malo, porque si me acepto a mí, puedo aceptar al otro.

PRICAMPO, ANTONIO: Pues ¡jolín!, ya ves, no quise hacer un chorizo, concentrando el tema lo más que pude, y me olvidé de mencionar a MACHADO, su sombra de Caín en la envidia y las dos Españas, una que muere y otra que bosteza. Trataré de que no me salga otro chorizo. ¿Prefieres un pastel de lo que pienso? ¿O el pienso comprimido? -;)

PANCHO: ¡¡Qué gusto verte por casa, hermano!! Es que es tan fácil buscar lo que nos aproxima, lo que nos acerca, lo que tenemos en común, lo que nos une sin renunciar, como dice AMM, a lo que somos, por supuesto.

MARI CARMEN: Gracias, cuando quieras, sin ninguna obligación.

ABEJITA: Gracias, María de los Ángeles, así es.

ESTRELLA: Gracias por tus palabras, me alegra mucho lo que me dices.

ELE BERGON: Espero que no, María Luz. Como dice AMM, no estamos clavados en ningún comportamiento. Nada es para siempre y todo puede cambiar.



Myriam said...

BESOS Y ABRAZOS A TODOS y gracias de nuevo por vuestra participación en esta entrada.