Monday, April 8, 2013

De saneamiento, alcantarillado, letrinas y baños (termas) en la Antigua Roma

Ahora que ha pasado lo que ha pasado en Buenos Aires, que debería contar con un sistema eficiente de alcantarillado que recoja y transporte  adecuadamente las aguas pluviales y residuales y que cuente también, por ejemplo, con  una cosa tan sencilla  como  con sumideros que no estén  tapados -algo elemental, mi querido Watson- no puedo dejar de pensar en la genialidad de los ingenieros hidráulicos  de la antigua Roma.


En general, se considera que las primeras alcantarillas de la Roma   antigua, arcaica,  fueron construidas  alrededor de 800-735 aC, por los etruscos,  que continuaron  los romanos  y que los sistemas de drenaje, al principio solo para aguas pluviales, se fueron desarrollando de a poco hasta la construcción completa de  La cloaca Máxima, que en el mapa de Roma Antigua de aquí arriba está marcada  con una línea roja  que va hasta su desembocadura en el Tiber dirección NE,  pasando por el Foro Romano y el Velabrum. Esta era inicialmente un canal abierto, cubierto luego, modificado en sucesivas épocas, que constituye uno de los mejores artefactos de saneamiento y drenaje que se conocen de la antigüedad romana.  Tradicionalmente se considera iniciada durante el reinado del último rey etrusco Tarquinio, el soberbio (535-496 aC), incluso puede que antes,  y existen porciones que, efectivamente,  son de  500 aC, sin embargo, la mayoría de lo que se conserva hoy data de 200 aC y modificaciones posteriores. Inicialmente el canal guiaba los efluvios a través del reciente pavimentado espacio abierto del Foro Romano (unos 100 mts), décadas después fueron agregando canales pequeños para drenar zonas aledañas, la red  de alcantarillado fue  extendida  y modificada -cubierta- durante la República, en Principado de Augusto y los sucesivos Emperadores romanos. Según el historiador griego Estrabón  casi cada casa romana  tenía reservorios de agua y tuberías hechas de terracota. Los ediles, especialmente durante la República,  eran los oficiales romanos que se encargaban de las inspecciones y de que el sistema funcionara adecuadamente.




Un sistema de 11 acueductos suplía los habitantes de Roma en  I dC con agua de variada calidad, la mejor destinada para agua potable,  la peor para los baños públicos y las letrinas, (las más antiguas  son de 200 aC, que intencionalmente o no, se convirtieron  en lugares para socializar). De paso les cuento que para limpiarse el trasero, los romanos usaban unas esponjas atadas a unos palos que mojaban en agua y  que compartían entre usuarios, pero eso sí, les quedaban bien limpitos. Había quienes no usaban las letrinas, como los lisiados,  que se decantaban por bacinillas en sus casas, cuyo producto era muchas veces, arrojado por la ventana y ¡pobre de aquel al que le cayera encima! en realidad se esperaba que vaciaran los contenidos en pozos o drenajes. El Emperador Vespasiano, fundador de la dinastía Flavia,  que había heredado de la dinastía Julio-Claudia el Imperio  con las arcas vacías, según Suetonio, había encarado una serie de reformas económicas, una de las cuales fue la de hacer recoger los desperdicios de las letrinas y venderlos al gremio de los lavadores, que habían descubierto las propiedades blanqueadoras del amoniaco de la orina. Nada dice de las heces, pero bien podría habérselas vendido a los agricultores para que las usaran como abono, lo ignoramos, lo cierto es que dejó a su muerte olorosamente bien saneada la economía.  El acueducto más antiguo, el Aqua Appia,   construido en  312 aC, tenía 16.445 mts de largo. A comienzos del S IV dC, Roma contaba con 11 baños públicos, 926 baños privados y alrededor de 2.000 fuentes que eran proveidos por el agua transportada por 14 acueductos que recogían de 591 lagos.

Además de por la evidencia arqueológica, conocemos la historia de Roma por autores, historiadores, ingenieros, cronistas, etc, que nos presentan una idea clásica, refinada,  por ejemplo, de la Roma Imperial, con grandes monumentos  y edificaciones, etc, o sino por las referencias literarias de escritores satíricos, como Juvenal, que satirizaba la moral y el estilo de vida romanos.  En  el caso anterior clásico, Sextus Julius Frontinus, quien fuera designado curator aquorum, (comisionado de agua) en 97 dC por el Emperador Nerva, nos ha legado en su "De aquae ductu Urbis Romae" mucha información al respecto. Incluso relata que a veces el agua de los acueductos, era ilegalmente desviada por terratenientes para sus propios regadíos, entorpeciendo el suministro.

Los acueductos tenían secciones de agujeros o ventanucos  para inspección. Una vez que el agua llegaba a Roma, se almacenaba en enormes cisternas, en las que las aguas, supuestamente,  depositaban sus sedimentos;  de ahí seguían su rumbo por una red de canales y tuberías de terracota hasta unos contenedores y desde allí por unas  cañerías de plomo llamadas fistulae, llegaban  a los usuarios. La conexión a casas particulares era, como es de suponer, muy limitada y solo llegaba a la planta baja de un edificio de apartamentos  con, por ejemplo, seis pisos. Los que vivían en la planta superior se servían  de esclavos para acarrear el agua.  La mayoría de la población, empero,  recogía el agua  de las fuentes de la ciudad.

                                                                           Letrinas


                                                                Termas  de Caracalla 217 dC





                                              
                                                                Termas  de Diocleciano 303 dC

Como se puede observar en este plano, Los Baños públicos, Las Termas, eran verdaderos complejos tipo "Club" de lo más completos que uno puede imaginarse y durante el Imperio alcanzaron el grado máximo de sofistificación.Tenían Bibliotecas y Teatro, jardines -Hortus- al aire libre  y techados para cuando llovía o hacía mucho sol. Tenían una piscina, Natatorio. El Calidarium eran una habitación con pileta de agua muy caliente, el Tepidarium, menos caliente que la anterior, el Frigidarium, bien fría. Contaba, por supuesto, también con un sector con letrinas y entre pedo y pedo, grandes temas políticos se discutían. El agua en las piletas, que circulaba por un sistema de sifón térmico, era cambiada varias veces al día,  y el agua y la habitación eran calentados por unos hornos subterráneos, similares a los hornos de los panaderos.  A los Baños concurrían hombres y mujeres, pero en distintos horarios, después de un corto período en que se mezclaron y  hubo lío. 


En la Roma  Antigua circulaba el agua permanentemente (no como en la actualidad que la usamos según demanda). Según algunos académicos, han estimado que se utilizaban unos 322.000 mts cúbicos por día, según otros, podría  haberse  llegado a  poco  más de 1.000.000 de mts Cub/día.

A pesar de las falencias del sistema, que las hubo -de hacer un estudio diacrónico comparativo, según nuestra visión actual- no podemos negar la maravilla que supuso esta magnífica obra de ingeniería romana para el hombre de entonces y en comparación sincrónica con otros pueblos de la época.



Fuentes: 

Wikipedia y otras páginas de la red enlazadas en el texto.
Hopkins, John, The Cloaca Maxima and the monumental manipulation of water in archaic Rome.
Wheeler, Mortimer, Roman Art and Architecture, Jarrold and sons LTD, GB, 1979
Hansen, Roger, Water and wastewater system in Imperial Rome.
Dal Maso, Leonardo, Rome of the Caesars, Bonechi-ed "Il Turismo", Firenze, 1967
Pollitt J.JJ, The art of Rome 753 BC-337 AD, sources and documents.  Prentice-Hall, inc Engleood Cliff, NJ, USA, 1978.
Oxford Classical Dictionary, Oxford Univ Press, GB, 1977

Nota: todas las imágenes fueron tomadas de la red.

22 comments:

manouche said...

Tienes completamente razon; el ejemplo viene de lejos!

Natàlia Tàrraco said...

!Bravo, aplauso a la pulcritud eterna de los romanos! Cuando se ponían ingeniosos e ingenieros lo hacían para que durara !salve! Bello y pulcro homenaje, que aprendan hoy pero no quieren y sus chapuzas las paga la gente.
Besito lunero y un !ave! Vitruvio.

Pedro Ojeda Escudero said...

Roma pensó la ciudad para un nuevo tiempo, sin duda. Deberíamos aprender -de ahí tu alusión a Buenos Aires- que las ciudades deben dar respuesta eficaz a las necesidades de cada sitio... pese a las corrupciones de quienes suelen decidir estas cosas, claro.
Besos.

Montserrat Sala said...

Eres un pozo de sabiduría querida Myriam. me gustan estas crónicas de las costumbres e interioridades de las personas y familias de diferentes épocas y civilizaciones. Ningún cronista ni historiador las menciona.

Recuerdo haber estudiado los dibujos y proyectos de Leonardo sobre el sistema de alcantarillas, aunque no recuerdo si le llegaron a construir
Saludos.

Tracy said...

Al hablar de Roma, siempre digo, que después de ella no hemos inventado nada, bueno la informática.
Si piensas en arquitectura, en arte, en normas de circulación de los carruajes, en filosofía, en estética, en derecho, en fin...
hay para no parar

Javier Rodríguez Albuquerque said...

La verdad es que a veces dan ganas de dar un viaje en el tiempo para asombrarnos de lo que eran capaces los romanos.
Un beso.

TORO SALVAJE said...

Dios podría haberse esmerado y crear a los humanos sin que necesitaran evacuar, o sea que los alimentos una vez digeridos desaparecieran milagrosamente.

Pero no, y mira tú que problemas a lo largo de la historia de la humanidad.

Besos.

Aristos Veyrud said...

Esperemos que Argentina no tenga que convertirse en un imperio para resolver en democracia lo elemental.
Besos Myr!!!

Pamisola said...

Se supone que este documento tan completo, de la antigua Roma, de lo bien y racional que hacían las cosas dignas de admirar aún hoy en muchos lugares del mundo, nos hace volver hacia atrás la mirada, por que la modernidad no lo es todo.

Deseo que pasen pronto los malos tiempos para la Argentina.

Abrazos.

Manuel López Paz said...

La cultura latina marcó mucho tiempo en mundo conocido. Sus "investigaciones" eran la última tecnología entonces. Lastima que luego no fuimos capaces de mantener esa vanguardia.

Besos y espermos que todo vaya mejor en Argentina.

Mariluz G H said...

Y nuestros gobernantes ¿qué dejarán para la posteridad?...

abrazos

Katy Sánchez said...

Tuve ocasión de ver varias letrinas en Roma, Cartago etc. Entonces no llovía tanto:-) Ellos edificaban en colinas y ahora nos extendemos por todas partes como hormigas.
Admiro todo lo que nos viene de Roma y Grecia.
Bss

ANTIQVA said...

Con los romanos, el mundo occidental alcanzó cotas que tardarian siglos en volver a alcanzarse...

Aqui, cuando llueve, se caen los puentes nuevos, pero los romanos siguen en pie...

Todo un ejemplo

Un abrazo, amiga

Paco Cuesta said...

La arquitectura y escultura romanas prevalecen como imagen de una época que como destacas se ocupó también de la infraestructura de las ciudades.
Un abrazo

Spaghetti said...

La mejor forma de aprender es repasando de vez en cuando la Historia. En Roma solo hay una línea de metro - muy pobre para una gran ciudad en estos tiempos- pero todos los intentos que se han hecho y siguen haciéndose para mejorar el transporte público suburbano, se han topado con los restos arqueológicos del antiguo suelo romano, termas, obras civiles, instalaciones de alcantarillado etc...y las obras han sido paralizadas...en Roma no cabe más historia...el antiguo suelo romano está a 9 metros bajo el suelo actual y más abajo se encuentran restos etruscos...En Argentina no tendrían tantos problemas para rehacer el alcantarillado.
bssoss y mil gracias por tus aportaciones.

Estrella Altair said...

Ummm la Roma de entonces.. puede fantasearse.. y evitar todo lo que tuvo de prosaica y dura..

pero real es.. que fueron tan adelantados en muchas, cosas, en mi tierra conservamos numerososas calzadas, romanas y acueductos. .. y son impresionantes..

me gustó que compatieras esto

y un abrazo fuerte para ti.... y lleno de cariño.. a pesar de que hablemos menos

Verso a beso said...

¡Estos romanos! Hoy no los tendría que rescatar la Merkel :)

Bss

Miguel said...

Me gustaría que mis alumnos leyeran este post, les ilustraría mucho sobre la vida de la antigua Roma.
Como en el post de "La lucha por la vida", te felicito porque el trabajo es magnífico.

Un beso.

virgi said...

El verano pasado visité una villa romana en Palencia (me chiflan los romanos) y toda estaba preparada bajo el suelo para calentar la vivienda, los baños tenían sus salidas, el agua la traían de un arroyo...en fin, unos ingenieros tremendos.
Sólo hay que leerte y haber visto algunas de sus obras.
Besazo

Hada Saltarina said...

Lo de las alcantarillas (sumideros) tapadas es algo más habitual de lo que parece; ya sea por dejadez porque se están ensuciando o cosas peores; y además, los vecinos no suelen ponerse en contacto con los ayuntamientos para lanzar la voz de alarma. En fin!

Sobre los romanos, te diré que lo avanzados que estaban en estas lides me impresionó mucho al poder comprobarlo en un sitio al que deseaba muchísimo ir como Pompeya. No me podía creer que aquellos romanos del siglo I fueran tan modernos, la verdad.

Besos

guillermo elt said...

Interesante, Myriam.

Dícese tb que, al término de las deposiciones en las letrinas, por bajo habían esclavos que limpiaban los anos libertos de quienes evacuaban.

Besicossssssss

Abejita de la Vega said...

Los romanos supieron ser artistas en lo práctico. Por lo demás, eran muy militares y dominantones. Cada uno lo suyo.
Besos