Saturday, May 29, 2010

“Sancho, mi consorte: un porro”; Un análisis de Teresa Panza Cap 2,5; 2,50 y 2,52 del QUIJOTE. Parte 1


Cervantes nos regala a lo largo de su obra una infinidad de personajes secundarios y de relaciones secundarias que son una delicia y con una profundidad psicológica sorprendente muy diferente a la narrativa premoderna en la qué –cómo dice Pedro Ojeda en la clase del Capítulo desde su blog La Acequia- los personajes no tienen evolución psicológica y los argumentos no crecen por las circunstancias vividas.


En el capítulo 5 de la Segunda Parte Sancho crece tanto como personaje, que hasta el traductor duda de la veracidad de la historia teniéndola por apócrifa y podemos observar la brecha que se forma con su mujer en la discusión que ambos encarnan: (Sancho Quijotizado y ella Sanchotizada).

Sancho llega a casa regocijado y alegre. Eso soprende a su mujer que le pregunta la razón de su alegría. Sancho no sólo le responde que el motivo es la decisón que ha tomado de seguir a su amo Don Quijote en su tercera salida, sino que va un poco más allá al afirmar “porque lo quiere así mi necesidad” . ¿A qué necesidad se refiere Sancho? Me resulta evidente que él manifiesta en esta frase, su necesidad de salir de la monotonía de la rutina, de salir a la aventura. Sancho despliega sus alas de libertad en esa frase y agrega algo que sabe que le agradará oir a Teresa “ junto con la esperanza, que me alegra, de pensar que podré hallar otros cien escudos [...] puesto que me entristece el haberme de apartar de ti y de mis hijos [....]” Sancho también le explica a Teresa porque dijo antes “Mujer mía, si Dios quisiera, bien me holgara yo de no estar contento como muestroporque tiene mezclada la alegría con la tristeza de dejar a su mujer.

Teresa en contraposición con Sancho, no entiende el lenguaje con el que Sancho habla “de tan rodeada manera” desde que se hizo escudero del Caballero andante y va a lo práctico de la situación. Teresa es una mujer concreta, con necidades muy concretas: al pan le dice pan y al vino, vino y así trata de poner a Sancho en su lugar: “ vivid vos, y llévese el diablo cuantos gobiernos hay en el mundo; sin gobierno salistes del vientre de vuestra madre, sin gobierno has vivido hasta ahora, y sin goberno os ireís, o os llevarán, a la sepultura cuando Dios fuere servido”. Palabras que equivalen más o menos a “ Vamos hombre, déjate de pamplinas y de sueños de grandeza, que la realidad es otra muy distinta”.

Sin embargo Teresa agrega su propia ilusión en las siguientes palabras. Por si acaso, esta mujer práctica “abre el paraguas”: ” Pero mirad Sancho: si por ventura os viéredes con algún gobierno, no os olvideis de mi y de nuestros hijos”.

En lo que sigue del capítulo Sancho y Teresa discuten sobre con quien han de casarse los hijos.
Discuten acaloradamente, tanto que Sancho llama a su mujer “bestia y mujer de Barrabás y “animalia” “mentecata e ignorante”. Pero Teresa no se inmuta, firme en su opinión de que el hipotético casamiento de Mari Sancha tan altamente que le digan “ Su Señoría”, como quiere Sancho, traerá consecuencias de que este “condote” o “caballerote cuándo se enoje le recordará sus humildes orígenes insultándola como “hija del destripaterrones y de la pelarruecas”. Teresa agrega además “no será ello (el casamiento desigual) con voluntad y consentimiento mío. Siempre, hermano, fuí amiga de la igualdad y no puedo ver entonos sin fundamentos”.

Teresa sabe quien es, una mujer del llano, con un nombre “mondo y escueto” sin “añadiduras ni cortapisas ni arrequipes (atavíos)y se contenta con ellos sin que le pongan ningún “don delante.

Esta mujer le dice a su marido “vos , hermano idos a ser gobierno o ínsulo, y entonaos a vuestro gusto; que mi hija y yo, por el siglo de mi madre que no nos hemos de mudar un paso de nuestras aldea: la mujer honrada la pierna quebrada, y en la casa; y la doncella honesta, el hacer algo es su fiesta […]” Si, que se vaya, pero que envie dinero.

Y al final, Teresa se queja lastimosamente y llora “ que el dia que yo le viere condesa (a Sanchica) ése haré cuenta que la entierro; pero otra vez os digo que hagais lo que os diere gusto; que con esa carga nacemos las mujeres, de estar obedientes a sus maridos, aunque sean unos porros”.


En el Cap. 2. 50 Teresa crece y evoluciona como personaje de acuerdo a las circunsancias.
Un paje muy discreto con deseo de servir a sus señores -El duque y la duquesa- llega al lugar en dónde vive Sancho y se encuentra con Sanchica que le indica dónde viven ellos para que el paje pueda alcanzarle la carta de Sancho, el Gobernador y la carta de la Duquesa para ella, con los regalos de ambos ( la sarta de corales de la Duquesa y la vestimenta de caza de Sancho).

Sanchica llama a su madre que sale “hilando un copo de estopa, con una saya parda. Parecia , según era de corta, que se la habían cortado por vergonzoso lugar, con un corpezuelo asimismo pardo y una camisa de pechos. No era muy vieja, aunque mostraba pasar de los cuarenta, pero fuerte, tiesa, nervuda y avellanada [....]” . El paje siguiendo la burla comandada por los duques, se hinca y saluda a Teresa como a la mujer de Sancho Panza, el gobernador de la Insula de Barataria. Nótese aquí el monumental efecto paródico del paje de reclinarse ante tamaña mujer.

Teresa rechaza humildemente el saludo: “¡Ay, señor mío, quítese de ahí: no haga eso que yo no soy nada palaciega, sino una pobre labradoray reconoce su orígenes humildes: “hija de un estripaterrones y mujer de un escudero andante” y se atiene a su realidad: “y no de gobernador alguno!”
En este punto, el paje para reafirmar el engaño y siguiendo con el juego, le entrega la sarta de corales que la Duquesa le envía de regalo y las dos cartas, la del Gobernador su marido, y la que la Duquesa le escribió.
Teresa reacciona quedando pasmada, al igual que su hija. Teresa pide que le lean la carta de su marido, porque ella sabe hilar, pero no leer. El paje le lee primero la se Sancho y luego la de la duquesa.

Teresa se engaña naivamente con la aparente bondad y humildad de la duquesa y pasa a criticar a las hidalgas de su pueblo. Teresa pide a su hija que de atienda al paje y sale fuera de la casa con la sarta al cuello y blandiendo las cartas al viento exclamando al encuentro de del cura y Sansón Carrazco, el Bachiller : “¡A fé que agora no hay pariente pobre! ¡Gobiernito tenemos!?No, sino tómese conmigo la más pintada hidalga, que yo la pondré como nueva!”

El cura, el barbero y el bachiller desconfiaron de la buena nueva y observaron que el paje hablaba socarronamente y no se tragan el cuento de que Sancho es Gobernador.

Pero Teresa,la realista, se deja engañar por la ilusión de ser mujer de Gobernador. “Todas estas venturas y aún mayores, me las tiene profetizadas mi buen Sancho, y se suman en su discurso sus sueños de grandeza, inconfesada hasta ahora: y verás hija, como no para hasta hacerme condesa: que todo es comenzar a ser venturosas: y como yo he oido decir muchas veces a tu buen padre, que asi como lo es tuyo, lo es de los refranes, Y Teresa pasa a recitar unos cuantos que aprendió de su marido: cuando te dieren la vaquilla, corre por la soguilla: cuándo te dieren un gobierno, cógele: cuándo te dieren un condado agárrale, y cuándo te hicieren tus, tus, con alguna buena dádiva, envásala. ¡No, sino dormios, y no respondais a las venturas y buenas dichas que están llamando a la puerta de vuestra casa!””.

O sea que hasta aquí vemos como para Teresa, su marido pasa de ser un porro destripaterrones a ser “mi buen Sancho” y el “buen padre” que le tiene profetizadas muchas cosas buenas y que no parará hasta convertirla en condesa.


El próximo sábado veremos en la Segunda Parte (Y última) de esta entrada, como Teresa se sigue
“transformando” en Señora de Gobenador, según surge de sus dichos en la carta que ella le manda a la duquesa y en la que le envía a su querido Sancho, ahora Gobernador de la Insula de Bataria. 

 Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia.  © Myriam Goldenberg.  




21 comments:

Pedro Ojeda Escudero. said...

Excelente perspectiva de análisis para nuestra lectura: hasta en estos personajes secundarios se observa esa perspectiva cervantina que enriquece la construcción de los personajes. Espero la continuación.
Besos.

Cornelivs said...

Fantastico analisis, Myr. Mi aplauso sincero y ruidoso a este pedazo de post que has hecho.

Me ha encantado.

Besos...!

Asun said...

Está claro que en un principio Teresa no confiaba en las posibilidades de su marido, no lo creía suficiente para aquello a lo que él aspiraba. Por eso ella mostraba rechazo hacia todo aquello que supondría que S. fuera gobernador, ¿para qué soñar con algo que consideraba imposible? Prefiere hacer ver que ella está bien como está.

Sin embargo, como a nadie amarga un dulce, cuando le ponen delante las pruebas de que S. ha conseguido su sueño, recula en lo que anteriormente había dicho para ensalzar las virtudes de su marido.

Muy interesante este estudio de la evolución de Teresa. Me ha gustado.

Besos

Janeth said...

Exelente analisis de estos personajes del Quijote, una obra digna de ser estudiada cautelosamente, encierra tanta eneseñanza digna por descubrir, como te decia en anteriores comentarios extrañaba mucho leer estas entradas tuyas, felicidades amiga me encanto!!

Merche Pallarés said...

¡Estupendo análisis! Teresa era una mujer con los pies en la tierra, aunque, como dice ASUN a nadie le amarga un dulce y cuando cree que es verdad lo de la ínsula se entusiasma y ya se ve en una carroza como una reina. ¡Ay, cuando se de el batacazo! Besotes, M.

Celeste said...

Quisiera hacerle una pregunta...tengo en casa un libro del Quijote en edicion, digamos, infantil, soy una buena devoradora de libros, pero ni este del que le hablo he conseguido leer, tampoco lo he intentado con impetu, la verdad sea dicha. Mi pregunta es, puede considerarla una pregunta estupida si asi lo desea, son de una voluntad, entendimiento....diferente aquellas personas que lo han leido? gracias
feliz domingo
saludos

Myriam said...

CELESTE: Bienvenida a mi blog.
Tú pregunta no es nada estúpida.

YO recién ahora, con las clases del Profesor OJeda que nos acerca al QUIJOTE de esta manera tan suya y por este medio virtual tan nuevo, es que me he atrevido a leerlo y a gozarlo.

Lamentablemente en las escuelas, no lo acercan de manera torcida. oO como en mi caso, esperé a tener calma en mi vida y a un buen Maestro que me condujera en su lectura.

Te animo a que vayas al enlace del Profesor Ojeda, pinchando en La Acequia en mi texto y veas como_ si quieres_ te puedes incorporar a la lectura. EL ahi explica como lo puedes hacer. Hay gente recientemente incorporada al grupo.

Un Saludo y mi consejo es que te animes, disfrutarás de la lectura y del grupo.

Paco Cuesta said...

Ciertamente entre todos acercamos la lectura del Quijote y difrutamos con ello. Algunas/os con certeros análisis que enriquecen la labor.
Gracias

Myriam said...

CELESTE; dice: NOS lo acercan. Vale

Fernando López Fernández said...

Hola Myr:

Da gusto revisitar El Quijote de está manera. Nos haces ver cosas que en un principio pasan desapercibidas. El personaje de Teresa no es que sea más mporatnte es que cobra mucho más sentido.
Un beso

Antonio Aguilera said...

Me llama la atención la metamorfosis sicológica que se produce en Teresa. En un principio desconfía de Sancho y su gobernabilidad, y lo manda a hacer gárgaras: "vos , hermano idos a ser gobierno o ínsulo, y entonaos a vuestro gusto; que mi hija y yo, por el siglo de mi madre que no nos hemos de mudar un paso de nuestras aldea".

Mas tarde, con la llegada de las cartas que entrega el paje, sobre todo con la de la duquesa, Teresa cae ya de su burro mental (no del Rucio, claro)y se traga el bulo sin masticar; dice al bachiller y al cura toda eufórica:"¡A fé que agora no hay pariente pobre! ¡Gobiernito tenemos!?No, sino tómese conmigo la más pintada hidalga, que yo la pondré como nueva!”.

Me llevo en un par de folios, a casa, este "peazo" (soy "andalú", no lo olvides)para exprimirlos con más tiempo.

Ya veo que estuviste de nuevo de grandes vacances, me alegro; un día me contarás que rincón del mundo te queda sin explorar.

Espero que el avión que trnasporta El Espolón no caiga al mar...."ya va payá". A ver si encuentras el beso escondido....jajaja.
Otro beso

Antonio Aguilera said...

Pd. "peazo" de post (excelente entrada), quise decir.

Graciela said...

Hola Myr :)
Fuí a buscar el significado de 'porro', no recordaba :(

Me encanta leerte en el análisis que haces del Quijote, claro que lo 'tragamos' en la escuela! pero precisamente ese, no lo investigamos. Es sumamente gracioso.

Buen domingo y besos!

Mª Teresa Alejandra Francesca said...

Buen trabajo literario.

Un abrazo

Maite

Elsa said...

Muy interesante el análisis que has hecho de este personaje. Estas lecturas me ayudan a entender de otra manera el Quijote.

Besos

Estrella del Mar said...

Hola Myrian, me alegra tu buelta espero y deseo que lo hayas pasado bien, un beso grandote y ya pasare para ir visitando y leer tan interesante lectura que nos pones en tus spot,
yo ahora en verano tengo menos tiempo pero sacare mi tiempito para visitar a las amigas y amigos, gracias preciosa y bienvenida, tu amiga Lola.

guillermo elt said...

Excelente post... supongo de habelo leido... que va a ser que no, peeeero, como sabes questoy enganchao a tu blog, solo con pasarme por aquí, me basta...

Ya, ya... ya sé que es un poco egoista mi exposición, jeje, pero... "no doy pa más"... Bueno, quiero decir de tiempo, de intelectual... mmmmm... tampoco... jajajaja

;)

Besicos.

Dilman said...

Novelar nos permite mutar en los diferentes roles que la sociedad impone. Es algo que es muy natural en cada uno de nosotros, quien se levanta para emprender las tareas del día no es el mismo durante el día varias veces ni el mismo que se acuesta, es fácil pasar de desear ser un asesino a ser la misma madre Teresa, de ser un ratón escapando de un gato a un super héroe, es nuestra condición y eso lo revivimos en la novela. En el mismo momento que don Alonso Quijano emprende la aventura de caballero trastoca los papeles no solo de él sino de todos y la del poder, nadie está predestinado a ser gobernador es algo que cualquiera lo puede hacer, lo mismo que cualquier labor dentro de las sociedades, cualquiera puede ser presidente o rey o un caballero, en suma nadie está predestinado a ser lo que es...
Hay varias versiones del Quijote en audiolibro que se pueden bajar desde la red, una de ellas está en libro total
Mis saludos.

Abejita de la Vega said...

La pregunta que hace Celeste no es estúpida. Hay personas muy lectoras que no consiguen y ...es que acostumbrarse a el lenguaje del Quijote lleva mucho tiempo y esfuerzo . A mí me pasó... cuando era demasiado joven. Felicito a Celeste por su sinceridad, que no todos tienen.

Tu estudio de la evolución de Teresa es muy interesante. A mí me llama la atención el que antes era una firme partidaria de no salir de su clase social, que no la llamaran "pelarruecas". Ahora está dispuesta a pavonearse con las hidalguillas de la aldea, tan estiradas.

Un abrazo Myriam

pancho said...

Sancho habla como si fuera Don Quijote, las enseñanzas y cercanía del amo han surtido efecto. Sin embargo, su realidad es diferente a la del amo, tiene una prole que depende de su desempeño. Por eso tiene que hacer frente a la realidad mostrenca de la manutención de los suyos y mantener un equilibrio entre su ensoñación y la realidad. Se autoconvence de que se puede obtener beneficio de las salidas con su amo, también siente una responsabilidad con el viejo loco, se ha creado la obligación de devolverlo sano y salvo a la aldea, algo que iremos descubriendo.
Teresa es un personaje que crece en la novela, en el Cap 50 ocupa un papel estelar. Cervantes utiliza la aldea y los familiares de Sancho para ofrecernos una nueva perspectiva del relato, al tiempo de la sociedad de la época. La actuación del paje convence a Teresa de que su marido es gobernador, ella lo acepta por conveniencia, el mismo esquema que pasó con Sancho y la ínsula.
Buen estudio de la evolución de los personajes.
Un abrazo.

Alatriste said...

Has tardado pero pisas fuerte, con respecto a esta entrada coincido con la opinión de Asun, ante la nueva situación toca ensalzar las virtudes del marido, las tenga o no.

Un saludo Myr, mañana me ocupo de la segunda parte que voy con prisa ;b