Viene de la entrada anterior
Como lo venimos conversando y tal como tan acertadamente lo señalan GRACIELA, ASUN, PEDRO y LOLI, rebajar a un niño sus capacidades, enviarle
mensajes negativos tanto padres como doscentes tales como que una niña es una hija
no deseada o poner a alumnos en "
la fila de los tontos" o decirles
"lo más que vais a llegar será trabajar en el caminás" , que según me aclara LOLI es un sitio dónde trabajan prostitutas,
es la mejor forma de tener adultos destrozados. Eso no es educar: es destrozar al autoestima de un niño, es llenarlo de inseguridades y desvalorización.
Es criminal. Si, criminal, porque atenta contra la integridad de las personas. Es reprobable viniendo de padres, pero ellos tienen el atenuante de la ignorancia. Viniendo de educadores es incomprensible e imperdonable.
Como muy bien lo señala JAN la educación de los niños es dificil y se los debería tratar delicadamente como pequeñas
personas que comienzan a caminar como
funámbulos por la vida -de ahí que necesiten la guía de los mayores- pero poniendo los límites de los que habla ESTRELLA.
Los niños necesitan ser escuchados, guiados, amados, tratados con respeto y también necesitan límites firmes, que delimiten su mundo de tal manera que por medio de éstos se contengan sus ansiedades.
Me explico: Los niños o los adolescentes, interpretan el mundo como caótico, infinito y atemorizante y eso produce ansiedades, los asusta y angustia. Por otro lado, si no se les enseña a comportarse responsablemente de acuerdo a ciertos valores éticos, creerán que todo está permitido y no es así. No puede estar permitido por ejemplo, causar daño a un tercero, apropiarse de un bien ajeno o insultar a otro niño o a un adulto. Si el niño siente que su padre o su madre
"están desbordados" vamos por muy mal camino. Esos son los muy mal llamados
" niños problema": el problema es de los padres, en todo caso, que han permitido que las cosas llegaran a este punto. Si no pueden, si no saben, si necesitan ayuda que bien la pueden necesitar porque nadie tiene el patrimonio de la sabiduría, siempre pueden recurrrir a asesoramiento por parte de psicólogos, asistentes sociales, etc. Las Municipalidades tienen todas o casi todas un departamento de ayuda social y atención a familias.
Poner límites no es maltratar; es educar, es enseñarle al niño a sumir la responsabilidad gradual sobre sus actos. El comportamiendo dañino para él o para terceros se sanciona, se le pone una reprimenda y el bueno, se valora, estimula y se premia.
Los padres son padres, no amigos de sus hijos. Deben escucharlos, guiarlos marcándoles pautas de conducta que los habilite para vivir en sociedad y brindales afecto, pero nunca ponerse a su nivel. Sé de casos en que los padres por no haber puesto los límites a los hijos cuando más pequeños, en la adolescencia les tienen miedo. Como dice CLARA; hay adolescentes que se vuelven expertos saboteadores de si mismos o como GUSTAVO comenta a cerca de los jóvenes en Suecia, que pasan por un "
lavado de cerebro globalizado". Quiero entender que se refiere GUSTAVO a que los jovenes para evadir la angustia que les produce el crecimiento sin afecto y sin límites que los contengan y les den seguridad, tratan de evadirse por todos los medios posibles: abuso de drogas, alcohol, adicción a videos juegos violentos, mirando programas basura en la televisión etc...
DILMAN nos habla de los modelos
triunfador-perdedor con que educamos a nuestros hijos: vale un super héroe, el que todo lo puede,
el self made man norteamericano, el hombre que con escasos recursos, poseedor de una gran habilidad y astucia, conquista el éxito. En la línea opuesta se ubica el perdedor (léase; el hombre normal y corriente). Un modelo individualista que importamos de Estados Unidos y que es muy perjudicial para nosotros, porque en la vida, nada es blanco ni negro., sino que existe una infinita gama de grises. En la vida existen personas que no están rotuladas en ninguno de los dos extremos de la cuerda -es decir que son personas normales y corrientes- pero que uniendo esfuerzos, trabajando en equipo, pueden llegar a lograr grandes cosas, porque al cooperar están sumando cerebros y corazones.
Para poder avanzar en
el proceso de autoconocimiento, para poder pasar la página, para poder trascender situaciones traumáticas a las que nos hemos enfrentado de pequeños y que nos han marcado, como las que hemos mecionado más arriba, debemos aprender a:
E- Perdonar: Perdonar a las personas que nos hicicieron daño, que ¡ojo! no significa ni olvidar, ni amarlas. Simplemente poder liberar la carga de dolor. Hay veces que es posible poder encarar a la persona causante del dolor y preguntarle qué pasó, porqué actuó asi y darle la oportunidad de pedir perdón. Hay veces que, ni siquiera eso es posible, que él o la causante, no sea capaz de asumir su responsabilidad. Por mal que nos pese, ese es su problema. Nosotros tenemos la posibilidad infinita de demostrale, demostranos, que ella no pudo aniquilarnos. Qué más allá de todo o justamente por eso, trascendimos todas las afrentas y el desamor, para ser sujetos dueños de nuestro destino. Perdonar implica también perdonarnos a nosotros mismos, asumiendo que no somos los super héroes de DILMAN: sino asumiendo que somos personas falibles e imperfectas que vamos aprendiendo a través del ensayo y error que nos permite la experiencia en la gran arena de la vida.
F- Reconstruirnos: Que no es otra cosa que apelar a todo nuestro potencial dormido y traerlo a la luz, arrancándolo a la sombra. Por eso, HADA SALTARINA, preguntar a otro, no a cualquiera, sino a alguien que respetamos, que nos es significativo, que tenemos por persona de bien y cabal, que no pertenece a nuestro círculo familiar más íntimo, ayuda a calibrar la imagen que tenemos de nosotros mismos inculcada en casa. Sobre lo de "encajar" en lo que se tenga que decir: siempre he creido que la comunicación más sincera y respetuosa que va de corazón a corazón es la mejor y por cierto, la única que nos ayuda a crecer como personas. Para no extenderme más, tomo nota para dedicar una serie de entradas futuras especificamente a " La Comunicación".
Quiero agradecer también a CORNELIVS, MERCHE, PANCHO y MARIA (de "Mi pluma de cristal") sus comentarios de apoyo.