Recuperar nuestro niño interior es una necesidad en nuestra Vida. Es una necesidad y un deber, un deber que nos debemos a nosotros mismos a nuestro SER integral y una necesidad que nos va a dar HERRAMIENTAS para sobrevivir en un mundo cada vez más confuso, más cambiante.
A continuación, una charla introductoria que yo di en un lugar determinado, en un tiempo "a" y como parte de un proyecto "x", junto con mi colega y amiga M.CH. (q.e.p.d.) quien partiera, cuando aún estaba en la flor de la vida..... pero que vive en mi, por siempre jamás. A ella, gracias!!!!.... desde el fondo de mi alma y mi recuerdo.
"EL ESPACIO Y SUS VIVENCIAS"
Pregunta Donald Winnicott: ¿Dónde nos encontramos durante la mayor parte del tiempo cuando experimentamos el VIVIR?. Mediante el lenguaje que empleamos mostramos nuestro interés en este tema.
"Puede que yo esté en un embrollo, y entonces me arrastro fuera de él o trato de poner en orden las cosas de manera de poder , al menos por un tiempo, saber dónde estoy. O quizás sienta que me encuentro perdido en el mar, y trazo mi rumbo para poder llegar a puerto y cuando piso tierra firme busco una casa construida sobre rocas, antes que en la arena y mi propio hogar es mi castillo y me hallo en el séptimo cielo".
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Para D.W. nos encontramos en la zona intermedia entre el mundo interno y el mundo externo. Es esa zona en la que creamos y recreamos nuestra existencia. Es esa zona, en la que estamos cuando escuchamos una sinfonía de Beethoven o cuando vivenciamos una obra de arte o cuando jugamos con nuestros hijos en el piso....Pero... ¿Jugamos? ¿Vivenciamos? ¿O estamos tan sumidos en los problemas cotidianos que dejamos de lado el goce de la vida?
Entonces, ¿podemos decir que "vivimos?"
Entonces, ¿podemos decir que "vivimos?"
Ese espacio que nos falta es el que necesitamos para ser por ejemplo, creativos, para ser, saludables y evitar el stress cotidiano. Porque el abandono de ese espacio lúdico, nos lleva a sentirnos mal, a estar cada vez mas estresados y eso nos acarrea un sinfín de enfermedades. Quién de nosotros no ha experimentado, cefaleas, migrañas, acidez estomacal u otros malestares aún peores...
La mujer de hoy en nuestra sociedad, está muy presionada por las múltiples exigencias a las que se enfrenta cotidianamente. No sólo debe manejar una casa, criar hijos, atender a un marido, sino que debe estudiar, trabajar y además atender a las generaciones mayores. Sin mencionar que se debe ver espléndida, sonriente, atractiva.
Los hombres cada vez deben perfeccionarse más en sus labores, soportando permanentemente el temor a una re-ubicación o peor aún a un despido.
El deber ser. Y el ser, ¿dónde queda?
Los jóvenes se encuentran inmersos en una cultura cada vez más exigente, con padres que se sienten impotentes de afrontar los nuevos desafíos y estos adolescentes se extravían en una maraña de ofertas mediáticas (t.v. cable, internet) sin saber para dónde ir, a que atenerse. Sin modelos claros, sin un marco que pueda contener sus ansiedades.
Y así tenemos en casos extremos los resultados que leemos en la prensa.
Nuestra propuesta es a partir de estos encuentros, poder recuperar ese espacio tan importante, que hemos perdido por alguna razón, sin darnos cuenta.
El juego es anterior a la cultura, se halla en su génesis. Los mitos, los ritos, el teatro, han surgido de esas manifestaciones lúdicas en los albores de la humanidad. Johan Huizinga incluso llega a decir que en el juego, irrumpe el espíritu y al hacerlo, nos lleva a la libertad. Cuando se desvaloriza, se cae en una broma pesada, cuando se sobrevalora o se trasciende, se entra en la esfera de lo sagrado.
Es esa libertad, ese conectarnos con la esencia misma de la vida la que nos lleva a vivenciar, a vivir plenamente . A volver a ser nosotros mismos. Los niños la tienen naturalmente en los años preescolares, pero luego, en sus intentos por adaptarse a la cultura escolar, a las normas del grupo, la van perdiendo por alguna razón.
Tal lo demuestran los estudios sobre la creatividad infantil en Harvard, por ej. el Proyecto O, dirigido por Howard Gardner. Ellos se plantearon preguntas cómo: ¿cuál es la naturaleza artística propia de la niñez temprana? ¿Qué ocurre a esta edad dorada de la inocencia artística?
¿Está relacionada la actividad del pequeño artista con la práctica de un creador artístico maduro?
Los adultos por alguna razón vamos dejando esta capacidad de lado. Y como esa es una parte muy importante de nosotros mismos, vamos dejando de ser nosotros mismos, para ser un sinnúmero de roles. Ahí vienen las enfermedades y esa permanente sensación de sin sentido, de que la vida nos pasa por el costado y que no alcanzamos a atajarla.
No tenemos tiempo, es la respuesta permanente que nos damos. Nosotras les decimos: El tiempo es una actitud mental. Generemos ese espacio para el juego, para que nuestra creatividad pueda florecer, generemos ese espacio para la salud. Al lograrlo, vamos a ver como mágicamente nuestra vida se va transformando.... enriqueciendo.... y como los anillos que se forman al tirar una piedra al agua...se irán ensanchando...nuestros horizontes.
¿Por qué es tan importante recobrar ese espacio del que W. nos habla? Porque hoy no sólo es importante que recobremos la salud. Hoy es una exigencia frente a los desafíos de fin de Siglo ser muy creativos y la creatividad, como dice Robert Sternberg, es un valor en alza.
Entonces... ¿Dónde estamos? Porque si estamos en un embrollo, tratemos de salir de él. Porque si hemos perdido el rumbo, tratemos de llegar a buen puerto. Re-contruyamos ese espacio perdido para encontrarnos con nosotros mismos y poder vivir la vida de una manera saludable.
(c) Myriam Goldenberg
(c) Myriam Goldenberg
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BIBLIOGRAFIA:
WINNICOTT, D. , "Realidad y Juego" Ed. Gedisa, España, 1996.
HUIZINGA, J "'Homo Ludens", Alianza Editorial, Madrid, España, 1984, 1996
GARDNER,H "Inteligencia, mente, cerebro."
STERNBERG R. y otr. "La creatividad en una cultura conformista", Ed. Paidos, 1997.
ROMO, M. "Psicología de la creatividad"' Ed. Paidos , Barcelona, España, 1997.
DE BONO E. , "El pensamiento lateral", Ed. Piados, Barcelona, España, 1986



