Friday, December 30, 2011

Amigos: ¡Se nos acaba el año! ¡Adios al 2011!



Naveguemos hacia adelante,  con optimismo, esperanza,  solidaridad y proactividad. 
Así ninguna tormenta podrá con nosotros.
 En momentos difíciles busquemos atracar la nave en puertos seguros, 
allí donde están nuestros afectos. 

"De amores y relaciones"
desea a todos sus lectores y amigos:
Un Feliz Salto al 2012
(o al menos, sin roturas de huesos)
(((=)))
                                         

Wednesday, December 28, 2011

Hoy hace 205 años del casi naufragio de Chateaubriand en el Mediterráneo y su mensaje embotellado, antes de llegar a España -Patria del ilustre Caballero de la Mancha- de camino a casa




Como sabemos,  por el 1803 Francia estaba regida por Napoleón Bonaparte que para entonces ya había hecho su campaña en Egipto y Siria. François René de Chateaubriand, viajero, escritor y político, superviviente de la Revolución Francesa, ocupaba el cargo de Secretario de la Delegación Francesa en Roma. Meses más tarde,  fue nombrado Ministro de Negocios en Valais (Suiza). Ese mismo año la amiga-amante suya, Mme Pauline de Baumont, estando gravemente enferma,  viajó a morir en Roma  a su lado.  En 1804 Napoleón  ordena asesinar al Duque de Enghien, tras lo cual, de Chateaubriand renuncia a su cargo y a partir de entonces, se opone tenazmente  a Napoleón, siendo como era partidario de una monarquía constitucional bourbónica.  Chateaubriand decide en 1806 a los 38 años,  realizar finalmente -sin la companía de su mujer, quien se negara a ello- su tan ansiado viaje a Grecia, Anatolia, Constantinopla, Tierra Santa, Egipto, Tunes y España. Chateaubriand había publicado  en 1801 su libro "El genio del Cristianismo" que en su primera edición incluía los relatos de "Atalá" y "René", (independizados de  "El Genio del Cristianismo"  en ediciones posteriores),  pero aún no había comenzado a escribir  sus "Memorias de Ultratumba", cosa que comenzaría cuatro años más tarde del regreso de este viaje y continuaría hasta su muerte en 1848.

Chateaubriand inicia el viaje el 13 de Julio  de 1806 de Paris a Milan y de ahi a Venecia,  en donde embarca 10 días más tarde, en companía de su criado francés Julien, rumbo a Grecia y demás lugares antes dichos,   realizándo su itinerario   parte por mar en distintas embarcaciones  (faluca, saique, scooner) y parte por tierra, a caballo con guías y traductores locales. Las carreteras no eran seguras -los asaltos eran moneda corriente- y en algunos lugares del Imperio Otomano,  era común que algún  clan controlara la zona y permitiera  el paso, previo pago de una suma  de dinero. de Chateaubriand y su comitiva armada,  iban parando en consulados, albergues o conventos en donde se hospedaban.

El 23 de Noviembre, de Chateaubriand había embarcado con su doméstico francés en Alejandría  en un saique otomano rumbo a Tunes.  En el mismo barco viajaban también  un Rabino de Jerusalem, un berber  y "dos pobres moros de Marruecos" que habían hecho el peregrinaje a la Meca. Levaron anclas con viento Norte y todo parecía indicar que sería un viaje tranquilo, mientras se dirigían a cruzar  el canal de Libia, cuando  el 29 de noviembre el viento traicionero  cambió a NO  y luego a O y SO, desatándose una furiosa Tempestad que no amainó hasta que arribaron al puerto de Tunes, 42 días más tarde  de penosa travesía. 

Chateaubriand siempre recordaría este día: El 28 de Diciembre, con las velas recogidas y el mastil temblando,   la embarcación era batida por las enormes olas que hora hundían la proa, hora hundían la popa. El viento la hacía girar en círculos  y parecía que la iba a  hacer estallar contra los arrecifes cerca de la Isla de Lampedusa, por lo que de Chateaubriand creyendo inminente el naufragio, escribió un mensaje que introdujo en una botella:

 "F. R. de Chateaubriand, naufragé  le 28 Décembre de 1806 sur l´íle de  Lampedouse en revenant de La Terre-Sainte". ( "F. R. Chateaubriand, naufragado el 28 de Diciembre de 1806, sobre la Isla de Lampedusa, a su regreso de Tierra Santa").

Pero, cuando todo parecía perdido, providencialmente cambió el viento y alejándose de los despeñaderos, tomaron mar abierta desplegando una vela, lograron echar ancla en una pequeña Isla en la que se proveyeron de agua y alimentos que embarcaron vivos (el mejor despertador era el gallo a quien por su arte,  perdonaron la vida) . En esa islita  atracaron  unos 8 dias,  antes de continuar el viaje  a Tunes, en donde de Chateaubriand se detuvo seis semanas en casa del cónsul francés M. Devoise  y desde  donde luego partió en un scooter americano,  rumbo a Algeciras, España a cumplir la etapa final de su viaje.

El 4 de abril de 1807, de Chateaubriand partió hacia Cadiz a dónde llegó dos días después, luego visitó Córdoba, Granada (la Alhambra era a su juicio, digna de ser visitada -mismo después de los templos griegos- y el valle de Granada le pareció delicioso) más tarde llegó a Aranjuez, atravesando, como el mismo lo relata: "la patrie de l¨íllustre chevalier de la Manche, que je tiens pour le plus noble, le plus brave, le plus aimable, et le moins fou des mortels" ("la patria del ilustre caballero de la Mancha, que tengo por el más noble, el más bravo, el más amable, y el menos loco de los mortales") .  El 21 de Abril, llegó Chateaubriand  a Madrid. Pasó por El Escorial, construido por Felipe II, sobre las montañas desiertas de la Vieja Castilla. Luego visitó Segovia, con su famoso acueducto romano, y en Burgos, la magnífica Catedral gótica le anunció su cercanía a Francia,  no sin antes recordar las cenizas del Cid.  En Miranda, Chateaubriand saludó al Ebro, que vió los primeros pasos de Anibal a quien había seguido sus trazos. Atravesó Vittoria y las gráciles montañas de Biscaya, pisando suelo francés el 3 de mayo, dos días más tarde llegaba a Bayona y el 5 de Junio,  finalmente  a Paris

F. R. de Chateaubriand dejó constancia de este viaje en su libro "Itinerario de Paris a Jerusalem", publicado en 1811, unos días antes de ser elegido Miembro de la Academia Francesa.  Ese mismo año se instala en Vallée-aux- Loups y comienza la redacción de sus Memorias, en las cuales también relatará brevemente este viaje.     


Tuesday, December 27, 2011

Sunday, December 25, 2011

El vendedor ambulante o capitán de ilusiones



La tarde está serena y mis piernas ya cansadas.  Si no lo toman a mal, he de sentarme en la roca, bajo este olmo vencido y remojando la lengua en mi vieja bota de vino,  les contaré una de mis tantas anécdotas:

Me llamo Gustavo, tengo 67 años, 3 hijos legítimos, 5 bastardos, 6 nietos y 2 nueras.... ¿Mujeres? Bueno.... ahora  una oficial y otra,  amante. Por años he recorrido estos caminos vendiendo ilusiones. No siempre fui vendedor ambulante, antes  fui marino y como dice el refrán, con un amor en cada puerto en el que mi barca atracaba.

¡Mujeres....! ¡Mujeres...! me gustan, las amo, las seduzco y a veces también las embarazo.  Es una pena, que no pudiera tener varias esposas bajo el mismo techo, porque la ley dice que si lo hiciera, sería poliédrico  y marcharía presogámico al calabozo. Con tanto ladrón que anda  suelto...¡qué injusto sería  que a mí por amar con el pistón me la dieran!.


Conocí a Maribel - La bella del Mar- allá por donde los recuerdos se pierden,  cuando era  un joven brioso, bribón, cancherito y  bien compadre.  Lo reconozco, me mostraba todo envalentonado, corajudo y comilón.   Y ella, contorneando las  caderas y pestañando sus almendrados  ojitos aquella primera vez,  se me acercó -como quien no quiere la cosa- poniendo  la Carta sobre mi mesa:  "¿Desea ordenar algo, el señor?"

Como  habrán de suponer, ni corto ni perezoso,  me propuse seducirla. Sus curvas....¡¡¡ay ...sus curvas me tenían loco, me excitaban, me chiflaban!!!. Ella, la Maribel,  se veía muy cómoda en su cuerpazo aguerrido. Su pelambre negro-azabache  caía como olas revueltas  sobre sus redondeados hombros... Sus ojos se parecían a los de una tierna gacela.... y su perfume.....era el perfume de una diosa: ¡azahar y almizcle!. Nada a comparar con mi habitual salitre y atún del mar.

Quise ganármela con simpatía y hasta largué unas cuantas risotadas, recuerdo, Maribel con  tierno desdén me esquivaba y  contorneando su cuerpo,  rápido se alejaba, mientras que yo me quedaba babeando,  con el miembro duro como garrote y las ansias a estallar.

Una noche,  sin que me viera,  la seguí hasta su casa.  Por  la ventana observé como Maribel  atendía  a su anciana madre ¡Simpática y muy dulce, la viejecita!. Luego  la vi como entraba a su cuarto y se desvestía (No piensen mal,  a Maribel, no a la viejecita). En eso,  en lo mejor del asunto, el tronco en el que me había trepado  se quebró y rodé por el suelo descuajeringándome el tobillo. ¡¡¡Qué dolor!!! Me alejé, entonces,  saltando en una pierna y mordiéndome  una mano para no gritar de dolor.  Cuando había llegado a la mitad del camino del bosque que me llevaba a la posada, tropecé con la pierna herida y cayendo  a tierra por segunda vez, me quedé ahí mismo sentado y adolorido,  tratando de recuperar las fuerzas. Pasó bastante tiempo, no sabría decirles cuánto.

De pronto  la vi sin que ella  se diera cuenta. Me froté los ojos pensando que era un invento mío, pero ¡no señores!, ahí estaba toda ella completa, la Maribel.  La vi desnuda cerca de unas velas encendidas, cantando y bailando, los ojos se me hicieron grandes como dos platos, del asombro por abrir la boca, me entró una mosca indiscreta. Ahí estaba la Maribel  moviéndose rítmicamente al compás de unos tambores. Luego otras mujeres se le unieron y la  danza se volvió vibrante y desenfrenada. Yo estaba.....anonadado....(la mosca que me había entrado en la boca, parece que era alérgica al ajo, porque salió de golpe y pitando).  ¿Por dónde iba?  Ahhh, si, sigo, pués: Vi como sacrificaban un torito salvaje  y como bebían su sangre....   después rociaron  con ella  sus bellos cuerpos. Vi como esas mujeres se transformaban en horripilantes  bichos que además, proferían alaridos infernales. Los pelos se me pusieron de punta, la piel de gallina, un escalofrío recorrió como ondas todo mi cuerpo,  el pié hinchado me latía con fuerza.

¡Bahhh! lo confieso: el miedo me paralizaba.... recuerdo que cuando me recobré un poco, salí de ahí como pude....huyendo despavorido... ¡¡Y yo que creía que sabía todo a cerca de las mujeres!!,  pues he de decirles, que a pesar de todas mis aventuras, a pesar de todas mis mujeres...siempre me quedó  el temor de que una de ellas se transformara como Maribel.... mi bella del mar en........ la bruja ucha-pucha del bosque.

La tarde se hizo noche,  ya debo entrar en casa... Otro día quizás, les cuente   alguna otra de mis andanzas. Si no llego a tiempo para  la cena, Florencia, mi gorda esposa, me  golpeará con el palo de amasar....¡Todo bien, no me importa!.... (mientras no vaya al bosque a  afinarle  a la luna).

Friday, December 23, 2011

En el árbol: tallada una historia de amor



Cuentan las malas lenguas que aquí bajo este plátano, venían a encontrarse los enamorados. Arrumacos se hacían, secretos  compartían. Risas, llantos, besos.  A sol  o a luna, en  otoño o primavera consuelo, cobijo y sombra el gran árbol de abundantes  ramas, generoso brindaba;  a cambio ellos,  las historias vividas.

Cuentan que Sharon, una vez -como tantas- vino a la cita,   pero Tomas  no estaba, ni vino, ni dejó  nota alguna explicando su ausencia:  repentina, impensada y cruel. Sharon  lo esperó día tras día a la misma hora, bajo el mismo árbol. La sombra crecía, el dolor también,   el viento rugíente  levantaba polvo y arremolinaba hojas, sin que Tomas diera señales de vida. Sharon, en llanto compungida seguía.

Cuentan que una de esas noches,  en que la luna llena  con su manto de plata todo lo embargaba,  Sharon que estaba -como siempre- a los pies del árbol esperando un milagro o el por qué de esa ausencia, habiendo quedado dormida,  fue despertada de pronto por  un mordisco en su cuello, sintiendo a su vez  la tibia sangre manar de la herida. Era Tomas que  había vuelto para declararle su amor eterno,  de esta manera sellando, el pacto otrora tallado en el árbol.


Wednesday, December 21, 2011

Sonata de Estío (4) Conclusiones


 Sonata de Estío (3)

Hoy  responderé a las preguntas:  1- ¿Guarda -desde el punto de vista de la Psicología- coherencia interna el personaje del Marqués? 2- ¿Se salva la Niña Chole con esta relación?

2- Empezaré por la Niña Chole:   Como sabemos, por su belleza exótica y crueldad,  la Niña Chole atrae y cautiva al Marqués quien olvida por ella sus males de amores previos y acepta el reto en  un  afán de conquista donjuanesco. La Niña Chole se hace desear por éste, provoca sus celos,  tiene una apasionada relación sexual con el Marqués  en un lugar sagrado que no duda en profanar y mide el grado de compromiso de Bradomín. ¿Será capaz él de jugarse por ella?, se pregunta. Incluso se sincera  con el Marqués y  le confiesa lo que  él llama "su pecado".  Ella quiere librarse de su padre que la domina en una relación forzada incestuosa desde que tenía 12 años, cosa que intentó en el pasado aunque con malos resultados: ese amante fue  asesinado por el padre. Bradomín es ahora su mejor opción.  Ella desea y confía que  la salve y en él pone su esperanza. 

La descripción que hace Valle de la Niña Chole  se contrapone marcadamente a la que Chateaubriand hace de Atalá y Valle quiere que lo tengamos en cuenta, puesto que explícitamente lo menciona: "más bella que Atalá" Cap 7. Para los que no conocen el relato: Atalá es la princesa indígena hija de una india cristiana -y de padre adoptivo, un cacique y de padre biológico, un europeo cristiano-  en cuyo lecho de muerte le hace jurar a la hija que se entregará a la Virgen pura y casta. Atalá, enamorada de Chactas a quien salva de morir en manos de los guerreros de una tribu enemiga,   para no violar el juramento hecho a la madre, termina suicidándose. El viejo Chachtas, de la tribu de los Natchez del Mississipi,  de joven perdidamente enamorado de Atalá, cuenta esta historia de amor trágico a René, el  europeo, nacido en 1725.

La  Niña Chole muy por el contrario, es  sensual, bella, lujuriosa, irreverente, cruel y vive a pleno su sexualidad con  su amante y presunto salvador. En el Marqués cifra sus esperanzas de salir de la relación de incesto forzada con el padre y de él por eso se enamora. Recordemos que La Niña vivió desde siempre en un clima de violencia, miedo y sumisión. El Marqués era para ella un Don Juan atractivo y como español, un exótico conquistador que se presenta  en su vida como su salvador, pero que por sus limitaciones funciona como un anti-héroe  que no  es  capaz de liberarla  cuando el padre la encuentra y  la secuestra. Sin embargo, por un hecho fortuito, este padre  malvado es asesinado y el Marqués y ella terminan reuniéndose  y viven juntos hasta que, no sabemos como ni cuando, el Marqués continúa su camino por otros derroteros que lo llevan de regreso a Europa.

Si  se tratara de un caso real, esta relación con el Marqués serviría de tiempo de reparación de la heridas de la Niña Chole, cuya integridad como persona había sido ultrajada y su autoestima, indudablemente baja. Acostumbrada  además  a la violencia que el padre ejercía sobre ella; la relación con  el Marqués  era en comparación, una verdadera panacea. Ese amor que viven, le devuelve la fe en sí misma y le abre las puertas a otras realidades de las vividas intramuros. Le enseña que el amor por parte de un extraño, aunque limitado,  es posible. Una relación que aporta apertura a la exogamia y a otras realidades amorosas, salva. La salva de sus propios demonios y de su autodestrucción o de   seguir matando a colosales negros en bocas de tiburones, por un fenómeno de sustitución. Incluso, en el futuro, podría ser capaz de tener una relación  de mejor calidad con  otro hombre, porque con ésta, habría ascendido en el camino de su autoconocimiento, valorándose también, como ser humano.

1- Con respecto al Marqués, éste guarda coherencia interna. Ya conocemos desde la Sonata de Otoño sus debilidades. Valle no esconde las debilidades de su personaje, por eso, lo muestra humano. Por eso, como he dicho antes, no lo podemos odiar. Por eso, a pesar de todo, las mujeres lo aman y por eso, no es capaz de rescatar a la Niña Chole de manos de su padre, tanto como no es capaz  de decirle a la prima Isabel  ni a las niñas que Concha ha muerto.También -es cierto, recordémoslo- muestra valentía al cuidar a Concha hasta su muerte en la Sonata de Otoño  y  en ésta, al emigrar a México  a tierras extrañas o cuando, por ejemplo, salva al efebo Guzmán de los asaltantes. 

Nota: Como delicia estilística confieso que los capítulos que más me  han gustado son el 27 y el 28, en los que el Marqués y comitiva cabalgan hacia su Marquesado, luego de haber perdido a la Niña Chole en manos de su padre.

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia.

© Myriam Goldenberg

Saturday, December 17, 2011

A todos los amigos: ¡Felices Fiestas!



                                          
Nada por increíble que parezca es imposible.


                                                                   Besos y abrazos



Friday, December 16, 2011

De problemas y soluciones:

Problema 01:
 
Cuando la NASA comenzó con el lanzamiento de astronautas al espacio, descubrieron que los bolígrafos no funcionarían sin gravedad (o con gravedad cero), pues la tinta no bajaría hasta la superficie en que se deseara escribir.

Solución A) Resolver este problema, les llevó 6 años y 12 millones de dólares. Desarrollaron un bolígrafo que funcionaba: bajo gravedad cero, al revés, debajo del agua, prácticamente en cualquier superficie incluyendo cristal y en un rango de temperaturas que iban desde abajo del punto de congelación hasta superar los 300 grados centígrados.

Solución B)
¿Y qué hicieron los rusos? ¡Los rusos utilizaron un lápiz! 


Problema 02:

Uno de los más memorables casos de estudio de la gestión japonesa fue el caso de la caja de jabón vacía, que ocurrió en una de las más grandes empresas de cosmética de Japón. La compañía recibió la queja de un consumidor que compró una caja de jabón y estaba vacía. Inmediatamente las autoridades aislaron el problema a la cadena de montaje, que transportaba todas las cajas empaquetadas de jabón al departamento de reparto. Por alguna razón, una caja de jabón pasó vacía por la cadena de montaje. Los altos cargos pidieron a sus ingenieros que encontraran una buena y rápida solución del problema.

Solución A)
De inmediato, los ingenieros se lanzaron a su labor para idear una máquina de rayos X con monitores de alta resolución manejados por dos personas y así vigilar todas las cajas de jabón que pasaran por la línea para asegurarse de que no fueran vacías. Sin duda, trabajaron duro y rápido.

Solución B)
Cuando a un empleado común en una empresa pequeña se le planteó el mismo problema, no entró en complicaciones de rayos X, robots, equipos informáticos o complicados; en lugar de eso planteó otra solución: Compró un potente ventilador industrial y lo apuntó hacia la cadena de montaje. Encendió el ventilador, y mientras cada caja pasaba por el ventilador, las que estaban vacías simplemente salían volando de la línea de producción. 


Problema 03:

Un magnate hotelero viajo a una ciudad Hindú por segunda vez a un año de distancia de su primer viaje, al llegar al mostrador de un hotel inferior en estrellas a los de su cadena, el empleado le sonríe y lo saluda diciéndole: Bienvenido nuevamente señor, que bueno verlo de vuelta en nuestro hotel; sorprendido en gran manera ya que a pesar de ser una persona tan importante, le gusta el anonimato y difícilmente el empleado tendría tan buena memoria para saber que estuvo allí un año antes, quiso imponer el mismo sistema en su cadena de hoteles ya que ese simple gesto lo hizo sentir muy bien. A su regreso inmediatamente puso a trabajar en este asunto a sus empleados para encontrar una solución a su petición.

Solución A)
La solución fue buscar el mejor software con reconocimiento de rostros, base de datos, cámaras especiales, tiempo de respuesta en micro segundos, capacitación a empleados, etc. Etc. Con un costo aproximado de 2.5 millones de dólares.

Solución B)
El magnate prefirió viajar nuevamente y sobornar al empleado de aquel hotel para que revelara la tecnología que aplican. El empleado no acepto soborno alguno, sino que humildemente comento al magnate como lo hacían, el dijo: "Mire señor, tenemos un arreglo con los taxistas que lo trajeron hasta acá, ellos le preguntan si ya se ha hospedado en el hotel al cual lo está trayendo, y si es afirmativo, entonces cuando el deja su equipaje aquí en el mostrador, nos hace una señal, y así se gana un dólar". 

  
A veces, nos complicamos más de la cuenta al no ver al problema desde otro ángulo desde el cual podríamos encontrar la solución.

 
Nota:  Este texto anónimo y desfuentizado me fue enviado por correo por una amiga y como soy una persona de naturaleza generosa, bondadosa, amorosa, positiva  y muy  modesta,   he decido compartirlo  con Uds. porque lo considero  oportuno.   Abrazos a todos.

Thursday, December 15, 2011

Los mejores pacientes:



Cinco cirujanos discuten  sobre quienes son los mejores pacientes:

El primer cirujano dice "Me gusta operar a contables, porque cuando los abres, tienen todo ordenado por números."

El segundo responde: "Sí, pero los electricistas son mejores, porque todos los  órganos están codificados por colores, no te puedes equivocar"

El tercer cirujano agrega "No, los mejores son los bibliotecarios. Dentro de ellos, está todo ordenado alfabéticamente".

El cuarto disiente y exclama: "No hay como los mecánicos, ellos ya traen las piezas de repuesto que hay que colocar"

Entonces el quinto cirujano toma  la palabra y les dice en tono lúgubre:  "Lamento contradecirlos a todos, mis apreciados y venerados colegas, pero los mejores pacientes para operar  son sin lugar a dudalos políticos: No tienen corazón, no tienen estómago, no tienen cojones y además, puedes intercambiarles el cerebro con el culo y nadie se da cuenta"


Nota:  Texto anónimo: No elegí este chiste por casualidad,  darse cuenta, es el primer paso para el cambio. No elegí  esta foto mía  tampoco por casualidad......¿Se acuerdan del chiste de los relojes y la corrupción? 

Agregado: Para quien no  conozca o recuerde el chiste de los relojes, en el comentario de María a esta entrada está cortado y pegado (Gracias María).  Un abrazo a todos y abramos una puerta a la Esperanza, la Solaridad y la Proactividad, para que, humor de por medio ¿por qué no?, entre todos, las cosas cambien a mejor.


Wednesday, December 14, 2011

Sonata de Estío (3) De amores consumados: sacrílegos, irreverentes y fulminantemente pasionales

Sonata de Estío (2)


Hoy me toca hablar de la Consumación "nupcial" en el ámbito sagrado del Convento y posterior "daccapo" del Marqués de Bradomín con la Niña Chole, según el plan que me tracé de análisis, pero antes me gustaría dejar claro algo:

Estoy fascinada por el virtuosismo polifónico de Valle en sus Sonatas. La acción, el ritmo, el tono, los contrastes, las ambientaciones y   las descripciones tan plásticas, senestésicas, irónicas, llenas de parodia, que fluctúan entre lo melodramático y divertido, entre lo convencional y escandaloso, entre lo sagrado y lo profano, entre lo serio y lo banal. Estupendos también, los juegos intertextuales que Valle hace con autores románticos, etc. He elegido poner el acento en la Sonata de Estío en como Valle construye la psicología de sus personajes centrales:    el Marqués de Bradomín  y a su contraparte femenina, en este caso la Niña Chole,  y en como interaccionan,  porque me parece que Valle  lo hace de manera genial y totalmente verosímil y hasta real, actual, moderna.

No podemos odiar al Marqués, creo yo, justamente por eso: por lo humano que se muestra el personaje que no esconde sus debilidades, aunque en alguna oportunidad las lectoras femeninas lo querríamos cachetear y los negros se sientan mortalmente ofendidos -y con razón- por como los describe. Valle, era hijo de su época y nos señala una realidad del pasado colonial, que además nos viene muy bien recordar y analizar, porque la discriminación  al diferente sigue -lamentablemente- viva hoy en nuestras sociedades. No podemos odiar al Marqués,  porque cada uno de nosotros -si lo pensamos bien- nos  podríamos reconocer  en él o  en su contra-parte femenina, en algún punto de nuestra vida o en alguna de las situaciones que plantea, traídas, claro a nuestra realidad y a nuestro tiempo.

Cuatro Sonatas, cuatro  estaciones en la evolución del alma humana, narradas desde la vejez con fidelidad en la coherencia interna de la obra en su conjunto y de los personajes. Cuatro joyas de la literatura española.

Por último y antes de empezar: Agradezco a Pedro Ojeda que nos haya hecho leer las Sonatas en el orden de publicación y no en el argumental, porque  el impacto de los contrastes es mayor como lo es también ese saltar entre las estaciones que las convierte además en una danza, que es la danza la vida. Muerte. Vida y muerte. Vida.

En el Monasterio: (Caps. 11 a 14):

Lugar: La Niña Chole y el Marqués piden hospedaje en un antiguo priorato de las Comendadoras Santiaguistas. El Monasterio, que hoy se llamaría Convento, es de una  orden  femenina vinculada a la orden militar española de los Caballeros de Santiago.  que sigue la regla de San Agustín, que como sabemos, es extremadamente rigurosa en su ascetismo.

Recibimiento:   

"Una monja donada, toda blanca en su hábito apareció en el umbral"."Pasen hermanos si quieren reposar en la santa casa". Un santo lugar que desde su inicio es profanado por una mentira por parte del Marqués: "llego a esta santa casa para cumplir un voto" y cuando la monja toma a la Niña Chole por la Señora Marquesa: "¿La Señora mi Marquesa también?" ni él ni ella -que cambian entre sí una mirada burlona-  la contradicen. Al contrario el Marqués lo reafirma "También, hermana, también".
 
La actitud  transgresora posterior  del Marqués que viene más adelante, se va a ver contrastada con esta presentación de la que Bradomín hace gala:  "Yo, como caballero santiaguista, recé mis oraciones  dispensado de arrodillarme por el fuero que tenemos de canónigos agustinos".

Las monjas los reciben con generosidad y cordialidad: Dos legas traen una fuente cargada de refrescos y confituras. Luego entra la Abadesa flotante el blanco hábito, que ostentaba la cruz de Santiago y les da la bienvenida, era oriunda de España y había conocido al abuelo de Bradomín.
Suprimir
El Marqués se embala en una mentira -aún mayor que la anterior- a la Madre Abadesa quien  ingenuamente la  engulle en su totalidad: "Leyenda de amor, caballeresca y romántica",  que el Marqués inventa en honor de la Niña Chole "aquel enredo de comedia antigua" que hace llorar a la Niña Chole de vergüenza tanto que "sepultó el rostro entre las manos sollozando en amargo duelo". 


El colmo de la irreverencia y transgresión:

Después de haber sido conducidos por la Madre Abadesa al jardín y dejados solos, la pareja llega a una fuente a cuyo pie estaban  sentadas dos legas. La Niña Chole  tiene sed y termina bebiendo agua bendita de "la cándida virilidad" de la estatua que resultó ser del Niño Jesús. "La Niña Marquesa prefería saciar la sed aplicando los labios al santo surtidor de donde el agua manaba"No puedo dejar de pensar en  como tomarían ésto los lectores y las lectoras de la época.  Lo cierto es qué, después de éste introito, cualquier cosa siguiente que como sabemos se pone cada vez más candente, va a poder ser tolerada por los lectores de la época sin que quemen al autor en una hoguera, porque sabemos que eso no llegó a suceder.


El Marqués  además -y como si fuera poco- se siente tentado por la bella Madre Abadesa con su hábito blanco, "pero  no fue más que una tentación", en el siguiente capítulo que calma los ánimos  del lector antes de:


La consagración nupcial en 8 pasos (en numerología cristiana es el número de Cristo, Χριστός : 888)

1- La Niña Chole estaba dormida. El la despierta con su "primer beso de esposo"

2-  El Marqués tuvo que recordarle sus "deberes conyugales".

3- La Niña Chole se lamenta (no es amenaza o advertencia, como en los casos señalados la semana pasada ¡ojo!): "¡Oh! ... ¡Qué terrible venganza tomará el general Diego Bermudez!...."


4- El se ríe de sus cuitas y ella se pone "ciega de cólera". Ahora viene una actitud por parte del Marqués que me resulta incomprensible: él le toma las manos a la Niña y se las aprieta y cuando ella chilla de dolor, él se siente despechado, pero se domina y se las besa. Ella solloza y se deja caer en la almohada. El siente "un fiero desdeño de injurias altaneras" por lo que, para disimular el temblor de sus labios sonreía. Honestamente no me lo explico más que por una total y absoluta falta de empatía  del Marqués, hacia lo que de verdad le pasaba a la Niña Chole que ya había sucumbido a sus encantos y que temía por su muerte. Falta de empatía y  un egocentrismo absoluto, por parte del Marqués, es lo que veo. Ella solloza. El se retira aunque siempre tiene "un corazón dispuesto a perdonar".


5- La Niña Chole lo llama: "¿Señor, no conoce la señal de la agonía?" a ver si se entera éste Marqués de que va la cosa. Y le advierte una vez más -refiriéndose a él- el peligro que corre en manos del General Bermudez. La Niña Chole llora, él está a su lado. Tañido de campanas, susurros  de follajes en el jardín, brisa con aromas se suceden y el Marqués ya ha esperado suficiente. 


6-  Juzgando propicio el instante Bradomín la besa. 


7- Ella parece consentir -¡chán, chán! se cree el Marqués- cuando la campana dobló a muerto ¡Plop!

 8- La Niña da un grito y se estrecha a su pecho "palpitante de miedo" y vaya que el miedo obra milagros, porque pechos desflorados de por medio, por las "manos doctorales" del Marqués, celebraron sus bodas "con siete sacrificios", que yo llamaría bombos y platillos ¿O sería que ella -bien pudiera ser-  tuviera siete orgasmos?.


En el Parador: Daccapo sexual,  Cap 23:

EL Marqués y la Niña Chole habían salido ya del Monasterio  y regresado a Veracruz a la fragata que aún atracaba en el puerto. Poco después la nave se hace a la mar y en el siguiente puerto, ellos descienden rumbo al vetusto Parador en el que hicieron alto, en cuyo portal "unas viejas caducas se peinaban". 

Desde la noche de bodas en el Monasterio, el Marqués y la Niña Chole habían "vivido en forzosa castidad" y la noche de bodas en el convento le parecían  a  Bradomín ya  muy lejanas. Pero como algunas esperas tienen su recompensa, en este Parador gustó el Marqués "de las mayores venturas amorosas urdidas con el hilo dorado de la fantasía".

El Marqués quiere que la Niña suelte su cabello trenzado. Todos sabemos la gran carga erótica de la melena suelta en la mujer (de ahí que se cubran los cabellos en algunas religiones con mantillas, hijab o sombreros). Bradomín vive luego su fantasía de que la Niña Chole es una princesa prisionera y el un capitán conquistador.  Y es pura fantasía, porque él es incapaz más adelante, frente al padre de ella, de llevarla a cabo. Pero regresan los bombos y platillos en forma de Siete Sonetos uno por cada sacrificio. Incluso el último Soneto, lo repitió dos veces ¡Aleluyiah! Función doble para el Marqués. Luego se duermen como dos satisfechos y dulces angelitos, hasta que penetra en la alcoba "un rayo de sol juguetón, tan vivo, tan alegre,  que al verse en el espejo se deshizo en carcajadas".  ¡Esto sí que un allegro troppo, ma Troppísimo

La semana que viene:  (4) Las conclusiones de este trabajo en las que responderé a las preguntas:  1- ¿Guarda -desde el punto de vista de la Psicología- coherencia interna el personaje del Marqués? 2- ¿Se salva la Niña Chole con esta relación?

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia.   © Myriam Goldenberg


Nota: Desde la leyenda de amor engullida por la madre Abadesa hasta el final de los ocho pasos  de la Consagración Nupcial me quedó todo el texto en negrita, cuando solo la puse en los títulos o en alguna palabra relevante. Escribí este trabajo en la nueva interfase de Google y renuncio ya a cualquier intento de modificación después de varios fallidos. Así que, lo siento. ¿O será la Mano Divina que actuó?

Monday, December 12, 2011

¡La Tierra brama!




  De la Declaración Universal de los Derechos Humanos

y el fracaso de la Cumbre del clima de  Durban

                                                     
                                    por Pedro Ojeda Escudero                                           



.-.

Friday, December 9, 2011

Atardece:







Explosiona el tiempo. El sol se esconde tras el manto de nubes y sé que no estás conmigo. Aún cuando tu nombre siga palpitando, has decido levar anclas y alejarte de mí, mantenerte incontaminado y distante. La olas arrastran mis abrazos y los hunden en la curvatura del empeine del faro que tú fuiste. Ya nada será igual. Las horas se metamorfosean y dilatan en el infinito espacio de tu ausencia.



Marianne Gambell
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Thursday, December 8, 2011

Sonata de Estío (2) La niña Chole, fruto prohibido por partida doble y un plan de seducción en marcha - Parte 2

 Continuación de ayer. Por favor, leer la Parte1 primero pulsando aquí

La Niña Cholé llora y confiesa  al Marqués "su pecado", Cap 15: 

"Yo era una pobre criatura inocente cuando fui víctima de aquel amor maldito" Ella se cubre el rostro, él adivina "su pecado": el mismo de las tragedias antiguas. Ella llora, se cuelga a su cuello. El que todo lo perdona, le da un beso de noble perdón. Ella conmovida de gratitud y de amor,  lo ve generoso. El ni corto ni perezoso,  le dice que es   su esclavo  "para toda la vida". Sabiendo nosotros, los lectores, de la constancia del Marqués en los amores, este "toda la vida" suena  un puro y grandilocuente eufemismo y más que ridículo, digno de una buena carcajada del lector.  Ella llora, se cuelga de su cuello, le dice "eres el único hombre a quien he querido, te lo juro, el único ... y sin embargo, por huir de mi padre, he tenido un amante muerto", pero los labios de Bradomín tiemblan ardientes sobre la tierna oreja de la Niña Cholé y parece que no registra lo que ésta le dice....


Provoca celos al Marqués, Cap 19 y Cap 20:

En la Fragata luego de haber regresado a Veracruz: Y así lo cuenta el Marqués: "entre los jugadores estaba aquel taciturno y bello que en otra ocasión me había disputado la sonrisa dela Niña Cholé" .. " Mis ojos descubrieron a la Niña Cholé".... ".. y sonreía al bello y blondo adolescente." "Experimenté tan vivo impulso de celos y de cólera..." Pero la Niña le muestra al Marqués que sus celos son infundados: ¡al hermoso ruso blondo le gusta un mulato!.   Otro ejemplo de celos con el mismo ruso y de como reacciona el Marqués, lo tenemos en la escena de la Feria (Cap. 25) a la que ya me referí en la entrega de la semana pasada. Quizás -no lo sabemos- todos intentos de la Niña de poner a prueba la fidelidad y coraje del Marqués para luchar por ella.

Ya de viejo al relatarnos Bradomín  estos amores de estío, se lamenta de no haber probado "ese fruto hermético", "bello pecado", el "pecado" de la homosexualidad, y nos confiesa: "Presiento que ha de ser grato, cuando la vida declina poder penetrar en los jardines de los amores perversos". [Cuando lea la Sonata de Invierno, veré si se quedó con las ganas o se atrevió a saborearlos. Y antes de que alguien diga algo, en la época en la que Valle escribió las Sonatas, todavía se consideraba que  la homosexualidad era una perversión, así que no me lo linchen, por favor].

Se muestra sumisa ante el pusilánime Marqués primero y luego ante el violento padre incestuoso C. 26: 

Estando ambos en el jacal (choza) de la ex-doncella de ella  casada con el negro "cornudo consentido"  habiendo ya ocurrido la envalentonada del Marqués en la Feria contra el muchacho homosexual, que ya referí en la entrega anterior,  en este capítulo testea la Niña Cholé si el Marqués es capaz de matar  por amor -a ella- a algún oponente. El no lo haría, le dice, porque  la Niña  "no es la Marquesa de Bradomín". Ella no lloró, sino que guardó silencio y "como una esclava sumisa" siguió acariciándole los cabellos. Y él, tan dispuesto a perdonarle "el eterno pecado femenino" [ aquí le doy la razón a Merche y Abejita y quiero cachetear al Marqués, pero como el Marqués es una creación  de Valle-Inclán,  como lectora femenina, lo agarraría al autor por las barbas y lo revolearía lejos, bien lejos, para que fuera a cantarle el pecado a Gardel... pero..¡ay de mí! ¿Cómo se le revolean las barbas a un muerto?]

Cuando aparece a galope el General Diego Bermudez,  padre y "esposo" de la Niña Cholé,  ésta al reconocerle lanza un grito y luego se arroja a tierra implorando perdón con los brazos abiertos y grita "¡Vuelven a verte mis ojos!... ¡ Mátame, aquí me tienes! ¡Mi Rey! ¡Mi Rey querido!" El la saluda cruzándole un latigazo en el rostro, ella gime todavía "¡Mi Rey!.... ¡Mi Rey Querido!".....


En sí en este capítulo, la Niña Cholé pidió y deseó ser salvada por el Marqués -como veremos en la entrega de la semana que viene, Bradomín  podía jugar y fantasear eróticamente con que él era un conquistador español que rescataba a una princesa prisionera- pero en la realidad era  totalmente incapaz  de lograrlo:  ahí, cuando debe jugarse por ella, la abandona  (aunque después se arrepiente y blá, bla....) y más tarde se reúnen a la voz de:  "Muerto el Rey-Qué viva el Rey".  El Marqués hace gala de una actitud de pusilanimidad muy coherente con la que ya leímos a lo largo de la Sonata de Otoño, pero en especial, cuando Bradomín no es capaz de frenar a las niñas de Concha para que no la vean  muerta al ir a saludarla al despertar.

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia.  © Myriam Goldenberg

Próxima semana:  (3) De amores consumados:  sacrílegos, irreverentes  y fulminantemente pasionales  (En el  Convento y el daccapo en  el Parador).

Wednesday, December 7, 2011

Sonata de Estío (2) La niña Chole, fruto prohibido por partida doble y un plan de seducción en marcha- Parte 1

Como dije en Sonata de Estío (1), la semana pasada,  bastó que el Marqués de Bradomín se cruzara con la Niña Cholé en las lejanas tierras de México a donde había ido con espíritu aventurero a olvidar penas de amores,  para que quedara irremediablemente atravesado por el flechazo de Cupido, siempre inoportuno y atrevido. ¿Pero como describe Valle a esta joven que no solo hace olvidar a Bradomín sus penas, sino que aviva las más profundas pasiones? Veámoslo:

Seductora en su apariencia, Cap. 3: 

La sola aparición de la Niña Cholé cautiva al Marqués, por su belleza exótica: "Una figura hierática y serpentina, cuya contemplación evocaba el recuerdo de aquellas princesas hijas del sol.........". Su atuendo:  "hipil, recamado con sedas de colores...etc"  Su cabellera negra que le caía suelta.  Al Marqués le parecía que por todo  "aquel cuerpo bruñido por los ardientes soles yucatecos se exhalaban lánguidos efluvios" que él aspiraba y bebía y se embriagaba con ellos [me queda la duda: ¿perfume  o sudor, o, una mezcla de ambos?]. Bradomín  ve la sonrisa de La Niña al criado  al que le habla mientras cabalga. Como el Marqués al final logra verla de frente, es de suponer -aunque Valle no lo haya escrito-  que  La Niña Cholé  hubiera captado esa mirada, porque cualquier  mujer percibe siempre,  la mirada del hombre al que atrae.

Carga erótica en los chapines de la  figura de blanco que se acerca a la Fragata, Cap. 6: 

Mayor aproximación visual de la aparición que tuvo el  Marqués en el cap 3. El Marqués va a la recepción del esquife "en confusa espera" y ve a "una figura vestida de blanco" de la que solo puede ver "los pies de reina calzados con chapines de raso blanco". Los chapines que eran asientos de corcho para  los pies que cumplían una triple función en el calzado de una dama: 1- La elevaban del suelo para no ensuciarse la zapatilla con el lodo  e inmundicias de la calle, 2- la hacían ver más alta para alcanzar las miradas de los hombres y 3- marcaban la iniciación y pasaje a la adultez, pues según algunos autores, solo las mujeres casadas calzaban chapines, mientras que las doncellas,  capitillas. Para una profundización en el término, remito al texto de Alvarez y Galera "Sobre tres palabras de dificil traducción en la Novelas Ejemplares" a propósito del uso de la palabra "chapin" por Cervantes en "El coloquio de los perros" (novela  por cierto  genial).  Valle utiliza a la perfección este elemento con toda su carga erótica. Como lectores recordamos y asociamos los besos que Bradomín daba a Concha siguiendo las venas azules de sus pies en la Sonata de Otoño. Aquí ver esos pies que apenas asomaban por debajo del hipil, calzados en esos chapines  de La Niña Cholé erotiza al Marqués, pero también al lector. Y este es solo el inicio, porque a medida que avanza  la novela, avanza la erotización y la transgresión sexual a los cánones de la época va in crescendo hasta límites escandalosos, porque Valle se burla de todo, pero  de eso hablaré más profundamente en la próxima entrega.

La Niña Cholé  viaja en La Fragata, pero no sale de su camarote, Cap.7:

Cosa  ésta que incrementa el deseo ardiente del Marqués, que sin saber como,  recuerda una canción que le cantaba la amiga de su madre, en cuyo regazo dormía de niño. Valle  menciona  aquí también a la mestiza cristiana "Atalá" de Chateaubriand, comparándola con la criolla de la canción y con la Niña Cholé, a quien ve más bella aún que Atalá.

Muestra  desdén y una gran crueldad, puro sadismo: en sí y visto desde la psicología analítica hoy,  un deseo de matar al padre, que paga con su vida el colosal negro que  se tragan  los otros  tiburones compañeros del muerto por el negro, cap. 8:

_ ¿Manda alguna cosa la Niña?
_ Quiero verte matar un tiburón [ ...]
_ Cuatro centenes , ¿le apetece a mi amita? 
_ ¿Acabarás?... ¡Sean cuatro centenes! ( con ese desdén patricio que las criollas sienten por los negros)
A lo que el Marqués reacciona con un: "la crueldad de la criolla me horrorizaba y me atraía".
Con este acto  La Niña Cholé mata  de forma simbólica a su padre, que la tenía avasallada en una relación forzada incestuosa, de la que Valle dará cuenta a través del relato del Marqués, más adelante en la novela. Sobre el tema específico del incesto y su significación en la actualidad, remito a este texto mío que aquí enlazo.

Sonrisas y muestra de piedad que termina  por prendar al Marqués, Cap.9:

Luego de bajar a tierra en el Puerto de Veracruz  y antes de  emprender la ruta juntos  -la Niña Cholé con el cortejo de sus criados y   Bradomín solo con su esclavo negro- le lanza la Niña Cholé una larga mirada y una bella sonrisa. De igual manera, al entrar ella  a la Iglesia de los Dominicos que  quedaba  de paso,  desde el atrio, la Niña Cholé  envía una sonrisa al Marqués, este santo que se reconoce pecador y sin aureola, más bien "un santo caído de su altar y descalabrado". El marqués ahora ya  enternecido por  las sonrisas que la Niña le dedica,  queda irremediablemente prendado. Esto sucede  porque esta santa piadosa tiene también su lado oscuro -y su secreto- ese que vimos antes aparecer  en su crueldad para con el pobre colosal negro que terminó siendo bocado de tiburón y el binomio santidad-crueldad es un cocktail irresistible.
 
Se hace desear  pero frena al Marqués en la puerta, Cap 10.  Todo un juego mutuo de seducción:
La Niña Cholé envía por el Marqués:
El Marqués acude solícito al llamado y la saluda  a quien le habla con "voz queda, salmodiada y dulce, voz de sacerdotisa y de princesa" y el caballeroso Marqués le responde con un pantomima teatral en tres actos: 1- Se inclina, como lo aprendiera del "viejo Ovidio" con la firme intención de enamorarla 2- hace una cortesía versallesca digna de la corte de Luis XIV y 3- Se inclina de nuevo "con rendimiento".

 El motivo de tal llamada es la propuesta que le hace la Niña Cholé a Bradomín de reunir las escoltas y marchar juntos. Poco le importa el Marqués que vayan en direcciones contrarias, él está dispuesto a seguirla, es más,  tiene propósito -según lo manifiesta-  de secuestrarla apenas se hallen en despoblado.   La Niña lo piensa  loco, como todos los españoles, pero le  advierte: "Vea que camino a reunirme con mi marido[...] el General Diego Bermudez". Esta es la primera de las tres advertencias que la Niña Cholé le hace a Bradomín al respecto. (La siguiente será en el Cap 11: "Téngase por muerto como recele algo de esta burla el el General D.B." y la última en el Cap 14: "Estará a las puertas del Convento el General Bermudez")

A estas alturas, el Marqués está ya completamente rendido,  seducido, derretido, babeando, para  cuando ella quiere montar el alazano del belfo blanco y de linda estampa que le trae el caballerango al patio. Ella medio se burla de Bradomín y con mal disimuladas sonrisas le dice que ella parte "en el mero instante" y que él no está listo. El Marqués de Bradomín (que ahora "recuerda" a su  muy real amigo: ¡Barbey D´Aurevilly! un guiño irónico muy Cervantino dirigido a los lectores de su primera Sonata publicada -y supongo- a los críticos que la tildaron de plagio) no se amedranta y la ayuda a calzar la espuela, para lo que   hinca su rodilla  y  de paso, le besa el pie prisionero en chapín de seda.¡Y zás!:  llega el balde de agua fría aunque de forma risueña: "Señor deténgase en los umbrales". No necesito aquí explicar la significación que el cruce del umbral tiene para el acto nupcial, supongo ¿O si?

En el patio el Marqués se prepara para el viaje y hace ensillar su caballo. De pronto reaparece la Niña Cholé y "Fingiéndose enojada, batió el suelo con su lindo pié". ¡Qué imagen más plástica! ¡Qué belleza!



Sigue mañana la Segunda y última  parte de (2)  aquí enlazada

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia.  © Myriam Goldenberg


Próxima semana:  (3) De amores consumados:  sacrílegos, irreverentes  y fulminantemente pasionales  (En el  Convento y el daccapo en  el Parador).