Sunday, July 31, 2011

En la profunda noche, solemne y magestuoso, espera el gato Misifús-chús-chús a que llegue:




(pulsad en el enlace, amigos, no seáis vagos,
que la curiosidad solo mata a gatos
y es patrimonio de nuestra humanidad)

¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨´

 Felices Vacaciones a quienes partís en Agosto 
y al resto que nos parta un rayo, o
que ante la cruda fría o caliente realidad,
dependiendo de hemisferio y calidad, 
- ausentes eso sí  de toda envidia - ¡faltaba más!,
 tomemos una cervecita
en companía de amigos, del gato o de la Luna.
¡¡Música, Maestro!!

                                                                        

Friday, July 29, 2011

Hacia el norte


                                                                           
conduzco, anhelando que despunte el alba.
                                              
Trémulo el palpitar, puro suspiro.

Luciérnagas en danza

y un corazón que calla,

para evitar nombrarte.




Marianne Gambell

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Thursday, July 28, 2011

La noche





La noche se me hizo extraña porque no estabas 
conmigo.

Y sin embargo, te llevo tan adentro.

Tan adentro que duele

la noche.





Marianne  Gambell

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Tuesday, July 26, 2011

Y se estiró, se estiró hasta besar sus labios con pasión, promesas y esperanza



El amor existe y se expresa en un beso, en la mirada, en la aceptación del otro tal cual es.

El amor todo lo puede, menos ser condicionado.

El amor existe, no es una quimera.

Solo existe

 y es la esencia de la vida.


Monday, July 25, 2011

Mecanismos para crear monstruos: alimentando a la bestia

Tiene razón Pedro Ojeda cuando exclama:  "Si alimentamos el odio por razones interesadas, siempre acaba estallando lo irracional en la cabeza de alguien que se cree el brazo ejecutor del destino" en su entrada de ayer en La Acequia, refiriéndose a los grupos que  alimentan el odio a sabiendas. Los que repiten sus consignas se nutren de ellos,   tal  el caso del monstruo de Oslo. De hecho el partido político xenófobo que lidera Siv Jensen, es actualmente el segundo partido en importancia en el Parlamento Noruego con 41 escaños. En si, Europa está amenzada por la ultraderecha.

Pero ¿Cómo se forman esos monstruos, brazos ejecutores del Destino, para servir a esos intereses?

Decía yo en esta entrada  que este monstruo no cayó de una palmera como un coco.  Fue gestado, en este caso específico,  por un hombre y una mujer que se divorciaron cuando él era muy niño. El padre casi no tuvo contacto con el hijo a quien consideraba según este artículo en sueco "algo introvertido". El padre trabajaba en la misma oficina gubernamental atacada por la bomba del hijo. De la madre no dicen nada, excepto que el monstruo fue a vivir con ella de grande un tiempo para ahorrar dinero para lograr sus objetivos asesinos.

Crear un monstruo psicópata, listo para ser usado,  es fácil:

Sin hablar de género, ni de sexo,  crece un niño con personas adultas (de distinto sexo, o del mismo, padres biológicos o adoptivos, tíos o abuelos  que cumplen la función paterna y la materna para la estructuración del psiquismo del infante al que debe proveérsele además de alimento físico que posibilite su crecimiento, un entorno afectivo y ético o moral, para el pleno desarrollo de su individualidad en sociedad.

Desde el punto  de vista psicológico, corresponde a la función paterna el establecimiento de normas de conducta  (la ley, el límite) para vivir en sociedad y a la función materna el desarrollo emocional. A ambas corresponde la transmisión de un sistema de valores.  Ambas funciones pueden estar representadas en un solo padre o madre en familias uniparentales, pero esas funciones deben existir.


Al fallar la función paterna: el hijo crece creyendo que todo le está permitido, que es lícito infligir daño a otro ser humano, por ende, que la vida humana no vale, que se puede matar  y robar a otro ser humano, en suma, que puede estar por encima del Código de Leyes que la sociedad establece. El adulto que ha debido  ejercer la función paterna no  ha reprendido al niño ni lo ha formado, cada vez que éste ha tentado los márgenes para saber hasta donde podía llegar, creando en el infante una percepción de ilimitada omnipotencia. En consecuencia, éste no desarrolla en su mente la instancia de la conciencia moral, por lo que  tampoco siente culpa.

Al fallar la función materna: no desarrolla la capacidad afectiva y/o no ha sido educado en valores como  altruismo, empatía, generosidad, respeto, apertura al dialogo y a la tolerancia,  etc.

Al carecer también el sistema educativo de una enseñanza sustentada en los valores morales, cívicos y democráticos, en donde se discutan ideas y se enseñe al alumnado un pensamiento crítico, se refuerzan las tendencias psicópatas de estos individuos. Refuerzan también todas las películas y videojuegos  que incentivan  el odio y la  violencia.

Así  producimos al monstruo psicópata que será usado como instrumento de las organizaciones que  lo  alimentan aun más, con odio intencional. Y después de que sucede una tragedia como la de Oslo, nos desgarramos las vestiduras y nos preguntamos ¿por qué?

Conste aquí que no hemos querido intencionalmente producir un monstruo, pero que hemos hecho todo para crearlo.

Saturday, July 23, 2011

La policía noruega "sorprendida"

Como ya sabemos, Oslo se vio sacudida ayer por una ola de terror. La policía se sorprende porque el hasta ahora único detenido "apareció de repente  de la nada" sin ninguna relación aparente con grupos de terror conocidos.

Pero nada más falso. 

Ese monstruo viene de una familia, de un barrio, de una comunidad,  de haber estudiado en una escuela. No cayó de una palmera como un coco.  Padres que no  formaron a su hijo en valores  sino en una cultura de odio y abandono, porque está archiclaro que no cumplieron su función paterna. Una escuela que no formó tampoco en los  valores morales, cívicos y democráticos, paralelo a la educación que impartía.

¿Dónde estaban los padres, los conocidos, los amigos, los vecinos, los maestros cuando las primeras señales se dejaron ver? Porque si que las hubo. ¿Cómo es posible que se haya podido proveer con tan facilidad de un arma automática?

Ahora la policía de Oslo se sorprende. La comunidad se sorprende. El país se sorprende. Pero ya es tarde, terriblemente tarde para las más  de 90 personas que perdieron la vida.

¿No es patéticamente terrible que se culpe en primer lugar a musulmanes  extremistas de estos atentados, cuando el germen del odio  neo-nazi está en el seno de la misma  sociedad?
 
Condena para los asesinos para que estas víctimas inocentes puedan descansar en paz.
Pero también revisión de lo que está fallando en la sociedad.

Mi solidaridad para con las víctimas.

Friday, July 22, 2011

La niña y el ogro




 "Aladina" la llamaban a Alejandra cariñosamente sus 40 compañeros  de la escuela porque ella era de temperamento soñador y siempre andaba contando historias fantásticas que inventaba con una facilidad increíble mientras  reía como un cascabelito encantado mostrado su dentadura blanca, chisporroteando sus ojitos. Reía y contaba, contaba y reía; los niños la escuchaban muy atentamente, pero nadie le creía sus disparatadas historias. A ella eso no le importaba. Contar historias le producía una inmensa alegría.

Mas he aquí que un día  de tórrido verano, la estaba esperando un ogro a la vuelta de la esquina que inadvertidamente se la tragó sin mediación de ninguna abuela, ni lobo, ni de los 7 enanitos. Para hacer la digestión el ogro caminó y caminó hasta llegar al país de los enanos en donde Gulliver lo invitó a tomar un té de hierbas. El ogro luego se encontró con Simbad el marino que lo llevó a una temporada de pesca. Pescar como decir pescar no pescó más que una gripe, pero  en la playa el ogro se encontró con Jonás que lo convirtió en una  gran ballena blanca que indigesta,  expulsó del vientre  a la niña, quien rebotó en la playa en los brazos de Jonás convertida en una linda señorita y ambos  ardientemente se besaron, tanto que a causa del abrasador calor  sin poder despegarse quedaron fundidos en un solo cuerpo en forma de una disecada estatua de sal.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Moraleja: Cuidado con las esquinas en verano.

Thursday, July 21, 2011

Una leyenda de Bécquer que no me gusta nada - Parte 2

 Continuación de ayer

Si   en "Maese Pérez el organista" Bécquer escribe una leyenda sublime que me transporta al Séptimo Cielo, con la "Rosa de pasión"  me transporta al Séptimo Infierno. En efecto, en ésta Bécquer se nutre de la tradición presente en el imaginario colectivo para dar forma en la figura del judío Daniel a los aspectos más ruines del ser humano. Pero, entendámoslo bien: tuyos y míos porque en este arquetipo está tu propia sombra, la mía también. La  de todos. Reconocerlo  nos hace mejores seres humanos porque contribuye a borrar las diferencias, o los blancos y negros, o " yo bueno" " tú malo".

Siempre he creído y creo que  el creador de un producto artístico, tiene un compromiso social que marcha de la mano con la obra que produce más allá de su mero valor estético, porque la obra tiene  de hecho, un contenido que no es inocente, sino que posee intrínseca una ideología. Bécquer no lo vió así. Por eso, si él viviera hoy me gustaría pedirle que se manifestara sobre  el dolor,  indignación  y asco que yo - como lectora judía -  siento al leer este producto suyo, porque sé - me consta -  que su mensaje  fortalece esas falsas creencias - semillas de odio hacia otro pueblo - tan  tristemente arraigadas en la tradición aunque hoy, en España, sean cosa del pasado.

Sin embargo, hoy esta obra suya se lee en los colegios viéndose, supongo, como una inocente leyenda en la que una joven judía se enamora de un cristiano y da su vida por él,  a causa de la intolerancia de su padre y vecinos judíos, tal   como lo podemos observar en este trabajo realizado por alumnos de 4A  (pulsar aquí). Pero.... ¿explica, acaso, el docente a su alumnado  que los rasgos del personaje central de Rosa de Pasión están basados en estereotipos racistas y completamente falsos? ¿Qué éstos han sido utilizados con fines perversos por determinadas ideologías?  ¿Enseña el docente lo que es un libelo de sangre?. De sobra sabemos, que si no se hace un estudio crítico del contenido de la obra que se enseña,  quedándonos solo con su  estética,  esos mensajes perversos penetran en el inconsciente del inexperto receptor de manera subliminal, es decir, sin que ni siquiera se percate de ello. Las técnicas de propaganda (y la publicidad), saben muy bien utilizar este recurso.  

Adolfo Hitler y su ministro de propaganda Joseph Goebbels se basaron entre otros, en "El mercader de Venecia" de Skakespeare para armar bien el arquetipo del judío muy similar a éste de Bécquer.  La pieza  fue representada en todo el territorio alemán después de La fatídica noche de los cristales rotos para incentivar el odio hacia los judíos.  Paradigmática así mismo fue  la película alemana "Der Evige Juzz (EL eterno judío)" libelo que  los nazis presentaban como un documental.

Estas "inocentes" semillas de odio plantadas en el pasado siguen perviviendo en nuestro presente no solo a través de obras literarias o fílmicas,  también lo hacen a través del lenguaje y de expresiones populares y ésto es verdaderamente lamentable, tanto como que por la tradición se sigan  por ejemplo,  al son de las matracas, "matando judíos" en Semana Santa en alguno que otro  pueblo de España tal vez  aún hoy en día. Para mí, que con ello en la actualidad no se pretenda odiar al otro o infligirle daño,  no es excusa para no hablar y expresarse de manera responsable.

La fuerza del lenguaje es mucho mayor de la que suponemos. Una mentira o calumnia que se repite una y otra vez, termina creyéndose como verdadera, por ejemplo. Las técnicas de propaganda se basan en ésto.  En cualquier caso, el objeto de esa calumnia o injuria es: un ser humano que tiene sentimientos hoy y también los tenía en el Siglo XIX.

Por todo ésto, no me gusta  nada esta leyenda de Bécquer que opaca a mis ojos, su magnífica producción artística.


© Myriam Goldenberg, Análisis de "Rosa de Pasión" de Gustavo Adolfo Bécquer.

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia.

Nota: La leyenda de Rosa de Pasión en la página del Ayuntamiento de Toledo.
 

Wednesday, July 20, 2011

Una leyenda de Bécquer que no me gusta nada - Parte 1



La rosa de pasión


En un jardín de Toledo, una tarde de verano una muchacha que besaba las hojas y los pistilos que iba arrancando uno a uno de una flor que da origen a la leyenda, se la cuenta al Bécquer-narrador. La flor existe en realidad  y en este enlace se puede ver. Para  la conformación de esta leyenda  que Bécquer publicó en “ El Contemporáneo” en 1864,  cuyo texto completo enlazo aquí, se basa  Bécquer en las creencias populares provinientes de  la Edad Media explotando así esta veta de tradicionalismo a las que les agrega su toque personal romántico y simbólico. Es posible que el mismo Bécquer jamás se hubiera cruzado con un solo judío en su vida, ni su objetivo fuera provocar daño explícito, pero sí tiene muy clara dentro suyo - y la utiliza a fondo -  la representación estereotipada presente en la tradición popular con la que hábilmente perfila  el personaje central. La estructura narrativa es lineal y consta como en la mayoría de las leyendas de Bécquer de una Introducción, planteamiento del conflicto, desarrollo con nudo y desenlace. Finaliza con un Epílogo.

Daniel Levi, el personaje central,  vivía  en un “tugurio, “en una habitación raquítica, tenebrosa y miserable como su dueño”. “Era este judío rencoroso y vengativo, como todos los de su raza, pero más que ninguno, engañador e hipócrita”.  “Dueño, según los rumores del vulgo de una inmensa fortuna aunque  se lo veía todo el día acurrucado en el sombrío portal de su vivienda componiendo y aderezando cadenillas de metal [...]” “Sus labios, delgados y hundidos, se dilataban a la sombra de su nariz, desmesurada y curva como el pico de un aguilucho; y aunque de sus ojos, pequeños, verdes redondos y casi ocultos entre las espesas cejas brotaba una chispa de mal reprimida cólera.”  "Un mugriento bonetillo cubría su cabeza".  "Aborrecedor   de los perros cristianos", "enemigos de su religión".

Las viejas devotas de la feligresía se santiguaban al pasar por el umbral  de su puerta, como si viesen al mismo Lucifer en persona. Daniel se ríe de manera extraña y diabólica.  EL barquero también le dice Sara que “anda revuelta toda esa endiablada raza de judíos y se pregunta si no tendrán cita con Satanás y que después de llegar a La cabeza del Moro, “el diablo y ellos sabrán a dónde se dirigen”.  Para el sacrificio hacen "un círculo infernal".  Daniel arrastra a la hija hacia la Cruz  "como poseído por un espíritu infernal". En total son   siete las  alusiones demoníacas en las que el judío o los judíos se equiparan con Satanás.

La asistencia de Daniel al templo para rezar, Bécquer la presenta como asistencia “al oculto Sanedrin (cuerpo judicial de la Antigua Judea que además era público) de nuestros rabinos” como si fuera algo maligno y secreto. Cosa que repite al final de la leyenda cuando acusa a la hija de “revelar nuestros misteriosos ritos”.


 En resúmen: Daniel no es solo engañador e hipócrita, mugriento, avaro, de nariz corva, etc, etc,   que el narrador generaliza en la expresión  “como todos los de su raza”,   lo asocia además al mismísimo Rey de las Tinieblas y -  como no podía ser de otra manera con una  asociación  de ese calibre - Daniel comete un crimen ritual - junto con los demás judíos de Toledo -  matando a su propia hija que se transforma en la Roza de Pasión, símbolo de la Pasión de Jesucristo.


El nudo de la acción ocurre justamente en la Noche de viernes Santo, para más INRI. Cuenta Bécquer que los habitantes   de la ciudad "después de haber ido a la  Catedral se entregaban al sueño o  referían al amor de la lumbre consejas", mejor dicho libelos de sangre, como la historia de El Niño de La Guardia, por cuyo crimen se acusó a judíos  para justificar las  persecuciones y matanzas de éstos durante la Edad Media.

Sara de 16 años,  es el  hermoso vástago brotado de aquel ruin tronco” (Daniel), por si aún en la narración no nos quedara  claro que Daniel no era trigo limpio.  Su hija va  descubriendo poco a poco la sed de venganza del padre por  matar a su enamorado por el cual ella, hacia el final de la leyenda becqueriana en un gesto de amor inmenso,  se ofrece  en sacrifico en su lugar, revelando también que se había hecho cristiana.

“No hay duda – Sara pensaba entre sí – mi padre ha sorprendido nuestro amor  (el amor de ella con un cristiano) y prepara una venganza horriblepiensa la Joven recordando la aterradora historia "del Niño crucificado que ella hasta entonces había creído una grosera calumnia, inventada por el vulgo para apostrofar y zaherir a los hebreos. Pero ya no le cabía duda alguna; allí delante de sus ojos estaban aquellos horrendos instrumentos de martirio”. Este personaje nos confirma frente a la prueba visual, la "veracidad" de la tradición, que en realidad, es un libelo de sangre. 

Los libelos o calumnias de (la) sangre son acusaciones en las que se afirma que los judíos realizarían crímenes empleando sangre humana durante sus rituales religiosos. Para la definición de libelo de sangre más completa,  pulsar aquí.    No deja de ser patéticamente irónico que se haya dado este fenómeno,  puesto que la sangre y otros fluidos del cuerpo humano se consideran, según la religión judía impuros:  ver Levítico 15 y 17 (12-13) y sobre los sacrificios humanos que realizaban los paganos en Canaán contrario a las creencias hebreas, ver Deuteronomio 12:31, 2 Reyes 16:3.

Para la de la el libelo específico  del Niño de La Guardia,  generado a finales de 1480,  pulsar aquí.

En una ocasión antes he dicho ésto que vuelvo a repetir aquí dada su relevancia: 

La animosidad y los prejuicios contra los judios de España,  [....] como sabemos, viene de larga data: recordemos las matanzas de 1391 incitadas por el arcediano de Ecija en Sevilla, Andalucía. La expulsión de los judíos a partir del Edicto de Granada firmado por los Reyes Católicos el 31 de marzo de 1492 y la conversión forzosa de los que quedaron. A tal efecto, los Reyes Católicos usaron el instrumento de la Inquisición al servicio de la Corona. Las causas de la expulsión fueron varias: 1- Considerar que los judíos tenían culpa perpetua por el Deicidio: haber matado a Jesús de Nazareth, considerado por los cristianos el hijo de Dios. 2- Acusación de que los judíos veneraban al Príncipe de las Tinieblas 3- Considerar a los judíos como lepra contagiosa que hay que extirpar porque sino enferma el cuerpo nacional. 4- Usura. (En sí eran muchas veces encargados de recaudar los tributos para el Rey, cosa que despertaba el odio de los pobres hacia los poderosos y cuando los judíos se dedicaron a la usura propiamente dicha, fue porque no podían poseer tierras, o tenían prohibido otro tipo de trabajo, o en vistas de una posible y cercana expulsión les resultaba mejor tener dinero y no propiedades. Por eso también solía haber más violinistas que pianistas judíos). 5- etc. 

Invito a ver la entrevista hecha al Profesor de Historia - especialista  en Medieval - por la Universidad Complutense de Madrid, Gonzalo Alvarez Chinilla en este enlace está el video . Luego de la expulsión de los judíos siguió, recordemos, la expulsión de los moriscos. Los estatutos de limpieza de sangre, que involucraban a ambas minorías, se mantuvieron vigentes hasta 1870. Ser cristiano nuevo en esa España era motivo de vergüenza y era algo que se trataba de ocultar.

Mañana la segunda parte de mi análisis  con mi valoración de la leyenda y consideraciones finales. 

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia. © Myriam Goldenberg.

Nota:
En Europa: La Expulsión de los judíos no fue un fenómeno privativo de España, sino que sucedió en otros países también, hasta terminar con la persecución y el exterminio - genocidio - en la Alemania Nazi durante 1933-1945 de 6.000.000 de judíos.


Sunday, July 17, 2011

Tu mano me llama



Sol de plomo, mediodía austero.
Vierto silencios en una marcha sin rumbo,
sumergida en tus ojos; en tu sonrisa, anclada.

Tus palabras me arrullan.
Tus frases, tus puntos suspendidos
iluminan y retumban
en todas mis corcheas.

Agrego uno a uno tus
"no quiero", "no puedo", "no me sale ahora".
Medito a la sombra del alero
y te intuyo.

Lanzo, entonces, mis deseos al aire.
Pido al Cielo que estallen lejos, ¡muy lejos!,
en la tierra de nadie, dónde habita el olvido,
donde se cierne el ocaso.

Mas hoy, ¡oh delirio traidor!,
siento tu mano febril
que emergente
me tienta.



Marianne Gambell



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Friday, July 15, 2011

Tu rostro se borra



     

La luna es una forma de haber amado.

La noche descuella como un astro hundido, 
como un cuerpo que ha perdido su desnudez para siempre.

Recuerda la habitación en penumbras,
recuerda la primera cita y atestigua esta puesta de sol,
porque tuya es la inclinación de mi frente.

Y en mi toma cuerpo tu soledad, 
en tu mirada ausente se deshacen los astros y las encrucijadas del verano.

Porque tuyo es el panorama que contemplo: ciudad de la excoriación y la ceniza,
reunión de cuerpos donde la destrucción se yergue.

Te vas extinguiendo en mi pecho con la misma soltura con que amanece.

Vuela un ave al final de mis ojos,
tu ausencia se retira de mis actos como si nuevamente te marcharas.

Pero recuérdalo todo,
Porque la luna es la boca silenciosa de la noche dormida, la caricia intentada por los muertos.
Recuérdalo todo,
porque la luna es una forma de haber amado.




José Antonio Bercerra, en  "El otoño recorre las islas" Obra Poética 1961/1970



Thursday, July 14, 2011

Una leyenda de Bécquer que me gusta mucho - Parte 2

En el Templo, la consagración de la Hostia está por comenzar. Bécquer  nos ambienta describiendo  como una nube de incienso que se desenvolvía en ondas azules llenó el ámbito de la Iglesia”. Nos centra en lo espiritual con el aroma del incienso y luego nos hace partícipes expectantes  al expresar que:  “Las campanillas repicaron con un sonido vibrante, y maese Pérez puso sus crispadas manos sobre las teclas del órgano”. Para elevarnos literalmente de la Tierra al Cielo, por la virtud de sus palabras, sin que necesitemos de una droga alucinógena, al menos yo  al leerlo, vuelo al Séptimo Cielo, éxtasis puro:   Las cien voces de sus tubos de metal resonaron en un acorde majestuoso y prolongado, que se perdió poco a poco, como si una ráfaga de aire hubiese arrebatado los últimos ecos. Con el siguiente acorde,  es  el Cielo el que desciende al encuentro de la Tierra: A este primer acorde, que parecía una voz que se elevaba desde la tierra al cielo, respondió otro lejano y suave, que fue creciendo, creciendo hasta convertirse en un torrente de atronadora armonía. Era la voz de los ángeles, que atravesando espacios, llegaba al mundo”.

Con el abrazo de la Tierra y el Cielo,  se inicia  el Hieros gamos - unión mística - al que se suma el canto de los ángeles: “Después comenzaron a oírse como unos himnos distantes que entonaban las jerarquías de serafines. Mil himnos a la vez, al confundirse formaban uno solo que, no obstante, solo era el acompañamiento de una extraña melodía,”. Una melodía que es Luz Divina o semen cósmico:  “que parecía flotar sobre aquel océano de misteriosos acordes como un jirón de niebla sobre las olas del mar”. “Luego fueron perdiéndose unos cantos, después otros. La combinación se simplificaba. Ya no eran más que dos voces, cuyos ecos se confundían entre sí; luego quedó una aislada, sosteniendo una nota brillante como un hilo  de luz.”

Bécquer aquí nos presenta el climax del relato en la acción del sacerdote en la que se produce la Transubstanciación: “El sacerdote inclinó la frente, y por encima de su cabeza cana, y como a través de una gran gaza azul que fingía el humo del incienso, apareció la Hostia a los ojos  de los fieles,” en  simultáneoen aquel instante”, se produce el prodigio de maese Pérez: “la nota que maese Pérez sostenía tremanente se abrió, se abrió, y una explosión de armonía gigante estremeció la iglesia, en cuyos ángulos zumbaba el aire comprimido y cuyos vidrios de colores se estremecían en sus angostos ajimeces.”  Hieros gamos consumado en un orgasmo cósmico. ¿Puede alguna otra imagen ser más potente que ésto? No lo creo.

Luego sigue la resolución en la que el gran momento pasional se va calmando hasta diluirse...: “De cada una de las notas que formaban aquel magnífico acorde se desarrolló un tema, y unos cerca, otros lejos, éstos brillantes, aquellos sordos, diríase que las aguas y los pájaros, la brisa y las frondas, los hombres y los ángeles, la tierra y los cielos cantaban, cada cual en su idioma, un himno al nacimiento del Salvador”.

La multitud responde con un recogimiento reverencial: La multitud escuchaba atónita y suspendida. En todos los ojos había una lágrima; en todos los espíritus un profundo recogimiento”.

El sacerdote - nexo entre lo sagrado y lo profano - participa del Misterio Divino:“EL sacerdote que oficiaba sentía temblar las manos, porque Aquel que levantaba en ellas, Aquel a quien saludaban los hombres y arcángeles, era su Dios, era su Dios, y le parecía haber visto abrirse los Cielos y transfigurarse la Hostia”.

“El órgano proseguía sonando; pero sus voces se apagaban gradualmente, como una voz que se pierde de eco en eco, y se aleja y se debilita al alejar,  cuando de pronto sonó un grito  en la tribuna, un grito desgarrador, agudo, un grito de mujer”.

La música se diluye hasta silenciar totalmente,  junto con  la disolución de la vida de maese Perez:“El órgano exhaló un sonido discorde y extraño, semejante a un sollozo, y quedó mudo: en efecto,  maese Pérez había muerto.

III - Otra vuelta al Nudo: Pasó un año, otra  misa de Gallo en la misma Iglesia.

Las mismas dos vecinas del año pasado conversan. La chismosa anuncia que ha  venido a tocar para al misa de Gallo el organista  de San Bartolomé, “que siempre está echando pestes de otros organistas; aquel perdulariote, que más parece jifero de la Puerta de la Carne que maestro de solfa, va a tocar esta Nochebuena en lugar de maese Pérez”  y aclara que nadie había querido comprometerse a hacerlo, ni siquiera la hija de maese Pérez que era profesora de música y novicia.  El organista luego de haber tocado tan bien como maese Pérez, parte desencajado prometiendo no volver a tocar en ese órgano jamás, es que - lo sabremos más adelante - es el fantasma de maese Pérez quien toca, no él.

IV - Desenlace o resolución: ha transcurrido un año más.

“Toda Sevilla acudió en tropel a la Catedral esta noche” a escuchar al otro organista. En la Iglesia de Santa Inés la abadesa del Convento le pide a la hija de maese Pérez que toque ella el órgano esa noche.  La joven le  responde que tiene miedo de que suceda  algo sobrenatural.  La noche anterior el “horror había helado la sangre de las venas” de la hija, cuando había querido arreglar y templar los registros del órgano y vió allí al espectro de  su padre tocándolo. La abadesa, que no le cree, exclama:  “¡Bah! Hermana, desechad esas fantasías con que el enemigo malo procura turbar las imaginaciones débiles [...]”   Sin embargo,  en la ceremonia religiosa, todos los presentes ven al órgano tocar solo  como solo lo hacía maese Pérez o “como solo los arcángeles podían imitarlo ... en sus raptos de místico alborozo”.

Epílogo - La buena mujer que ya conocemos por sus  exabruptos de locuacidad” increpa a la otra que no estuvo anoche en la misa de Gallo de Santa Inés  diciendo  “ aquí hay busilis ( algo raro)  porque en toda Sevilla no se habla de otra cosa: de que  el alma de maese Pérez tocó su órgano  en Santa Inés y de lo enojado que está el Arzobispo por habérselo perdido  al haber ido a la misa de la Catedral a escuchar la cencerrada del organista de San Bartolomé.

Por la belleza de la narración de la prosa poética  de Bécquer, que me transporta al Séptimo Cielo, por la dulzura del personaje central,  que siendo pura bondad había sido tocado por los ángeles y recibido el don de ejecutar una música celestial, en contraposición  a los soberbios, mezquinos y envidiosos  otros organistas que solo lograban arrancar al órgano sonidos de cencerros. Por la forma tan creíble  y divertida de parloteo  de cotillas, por la ambientación histórica y mística.  Por todo ésto, me gusta muchísimo esta leyenda en la que el alma  de maese Pérez desde el Más Allá,   vuelve  para  tocar  una vez más en su querido órgano de la Iglesia Santa Inés.

El Arte ha vestido de palabra - con sus mejores ropajes - a los "extravagantes hijos de la fantasía"  de Bécquer,  a los que   el poeta  ha dado - sin ninguna duda - manifestación sublime y... ¡consumada!.




Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia.

Nota: Imagen de la Red.

© Myriam Goldenberg, Análisis de "Maese Pérez, el organista" de Gustavo Adolfo Bécquer .